El plan perfecto para hacerle lugar a la felicidad en el patio

Cor el respaldo de una marca líder en el mercado nacional como lo es la carlospacense Indus-Plast, la firma local ha diseñado una práctica que le ha permitido instalar algo más de 700 piletas en Villa María, Villa Nueva y la región. “Si hoy colocamos una en Arroyo Cabral, seguro que en la semana instalamos dos más, porque la gente se entusiasma con la rapidez y la calidad de nuestro trabajo”, indican los responsables. Muestran videos que comienzan al amanecer y finalizan al anochecer. El cavado del pozo, el piso de cemento, la colocación de pileta, el llenado de agua junto al compactado de los costados, la veredita… y el chapuzón. Eso sí, hay que levantarse temprano, porque llegan al amanecer, a eso de las cinco

Fernando Marchiaro y Oscar Ceirano, orgullosos y seguros de lo que tienen para ofrecer, durante su charla con el periodista de este medio
Fernando Marchiaro y Oscar Ceirano, orgullosos y seguros de lo que tienen para ofrecer, durante su charla con el periodista de este medio
Una de las piscinas de Indus-Plast, colocada al alto tránsito de un parador de Villa Carlos Paz
Una de las piscinas de Indus-Plast, colocada al alto tránsito de un parador de Villa Carlos Paz

Supongamos que usted siempre lo soñó y esta vez encontró la forma (en Piscinas de la Villa tienen formas de pago de hasta 24 cuotas sin interés con tarjeta de crédito, por ejemplo). Bien, entonces, con la complicidad de Fernando Marchiaro y Oscar Ceirano se los puede llevar a dar una vuelta por las sierras y, al día siguiente, cuando regresan, quitarse el cansancio con un chapuzón en el patio…

-Pero papá, si no tenemos pileta, dirá posiblemente el más chico.

-Bueno, eso está por verse.

Marchiaro y Ceirano tienen todo, absolutamente todo aceitado. “En la calle Chile al 150 nos la ingeniamos para instalar una piscina en un centro de manzana, pasándola por encima de cuatro casas”, comentan como para dar una idea de hasta dónde están dispuestos a ir para complacer al cliente.

“Nosotros queremos que tener una pileta sea una buena experiencia. No queremos causar ni un solo inconveniente. Queremos llevarnos el último contenedor con tierra esa misma noche, para que el cliente pueda guardar el auto en el garaje, porque el auto vale más que la pileta. Hasta ese detalle cuidamos, porque antes de ser vendedores de Indus-Plast, fuimos clientes”, comentaron.

-¿Cómo es eso?, quisimos saber.

-Sí, nosotros llegamos a Villa María hace 22 años para poner otro negocio (Circuit City, frente a plaza Centenario). Nos fue muy bien, la gente nos trató de la mejor manera… Cierto día, hace ya diez años, decidimos hacernos una pileta, cada uno en el patio de su casa. Somos de Carlos Paz y sabíamos que allí estaba una de las principales firmas del país en la materia, sino la más importante. Bueno, nos pareció un buen precio, vinieron a los pocos días y nos hicieron las piletas. Nuestros vecinos se interesaron y en una semana nos fuimos otra vez a Carlos Paz, porque habíamos vendido tres. Así empezamos…

Claro que a lo largo de una década, Fernando y Oscar le fueron incorporando detalles que les ayudaron a crecer, a perfeccionarse en lo suyo: uno de esos detalles es que “todo debe estar sincronizado”.

“Si el cliente tiene su proveedor de cemento o de lava volcánica o de cualquier material, que lo compre, pero el día en que llegamos, tiene que estar todo allí. No puede faltar nada cuando empezamos a cavar. Si quiere, la logística corre toda por cuenta nuestra y no tiene que hacer ni un llamado; nosotros llevamos todo y después él pasa a pagar, porque nosotros no vendemos materiales, sino piscinas; no ganamos con una bolsa más o menos de cemento, y es por eso que nuestros presupuestos son cerrados, si le erramos en algo, nos hacemos cargo”, aseguraron.

 

El “modus operandi”

Piscinas de la Villa tiene una trafic con un carro que transporta todas las herramientas. En ella viaja un primer grupo de trabajadores que realiza el pozo. Un segundo grupo es el que prepara la base de cemento y asienta la pileta. “Para entonces, los camiones de riego de la Cooperativa El Sol, con la que trabajamos, ya están esperando para comenzar a llenarla y, al tiempo que sube el agua, se van asentando los costados exteriores, también con cemento. El tercer equipo aparece finalmente para colocar el equipo de filtrado y para entregar la garantía por 15 años. Seguidamente, como cada pileta tiene un número, le informa a la fábrica dónde quedó colocada la piscina que lleva ese número, para que si alguna vez el cliente necesita algo, nos pasa el número y sabemos cuántos litros tiene, cuánto cloro necesita, cuánto alguicida, etcétera, etcétera. Y sabemos dónde está cada pico por si un día le quiere agregar calefacción mediante los equipos que disponemos, como los de energía solar o las bombas de calor de bajo consumo”, indicaron.

Luego destacaron las bondades de sus piletas por sobre las que están realizadas con otros materiales: “No necesitan pintarla (aunque se puede pintar), tiene menos adherencia de hongos, usás menos químicos para mantener el agua”, entre otras.

Y algo más: “Nosotros estamos acá, todo lo que se ve, el salón, el depósito, es nuestro. Siempre nos van a encontrar si surge algún problema. Tenemos un servicio posventa que hace que atendamos con disposición a dar una mano por si alguien no entendió algo del funcionamiento del filtro… En fin, estamos para lo que nos necesiten”.

 

Financiación

Otro de los puntos altos de Piscinas de la Villa/Indus-Plast, es la forma de pago, que va desde el descuento por pago al contado hasta las 24 cuotas sin intereses con tarjetas de créditos comos las de Banco Macro (u otras como Naranja y otras entidades). También hay financiación propia: si viene alguien que nos dice “miren, tengo una capacidad de ahorro de 5.000 pesos por mes, vemos la forma de hacerlo en cuotas cercanas a esa cifra”, comentaron los propietarios de la firma.

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