En emergencia: la historia de Cintia y sus nenas, en crisis social y de salud

“Necesitamos ayuda, necesitamos por nuestra nena”, dijo Carrión ayer a la mañana cuando dialogó con EL DIARIO. Contó que se quedó sin trabajo en el Programa Por Mí

Déficit habitacional – Pide que el Estado contenga a la familia
La joven de 28 años estuvo ayer en el acampe frente al Palacio Municipal y contó su caso a EL DIARIO. Una de sus hijas presenta un grave problema genético
En el acampe que se realiza desde el 8 de mayo en plaza Independencia frente al Palacio Municipal estuvo  Cintia Carrión, la madre de cuatro niñas de distintas edades con las que atraviesa una durísima situación socioeconómica.
La joven de 28 años reside en Las Playas con tres de ellas. Ayer dialogó con EL DIARIO frente a la sede del Gobierno y demandó respuestas del Estado.
Aseguró que el cuadro familiar está caracterizado como de “emergencia” por la comuna, pero denunció no tener respuestas.
Lo primero que contó, flanqueada por otras mujeres en la carpa principal montada en Mendoza y Sobral, fue que una de sus hijas (de 7 años) no está bajo su cuidado.
“En su momento cuando me separé quedé sola y la abuela paterna pidió tenerla. He ido muchas veces a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) porque quiero que esté conmigo, pero todavía no lo he conseguido”, narró.
“Tengo techo y un plato de comida para darle, puede estar conmigo, que es lo que quiero”, pidió.
Luego contó la situación que atraviesa otra de sus pequeñas, de 4 años, que presenta el síndrome de Williams, un trastorno genético poco común.
La chiquita, según explicó su mamá, tiene una serie de graves problemas de salud, entre los que se cuenta que le funciona un solo riñón.
Carrión comentó que un año y medio atrás tramitó una pensión por este caso, pero todavía no la logró.
Sus otras dos hijas tienen 3 y 10 años.
Ante la pregunta de EL DIARIO, destacó que todas están escolarizadas y precisó en qué establecimientos.

Poco ingreso para la familia
La entrevistada señaló que conviven con el papá de sus dos últimas hijas, que es albañil.
“En estos días de lluvia -cuando se realizaba la nota, caía agua sobre Villa María- se frena todo y no puede salir a trabajar”, se lamentó.
Ella tuvo empleo a través del plan Por mí, del Estado provincial.
Ese es un programa que “busca que mujeres cordobesas, jefas de hogar desempleadas que tengan 25 años cumplidos y hasta llegar a la edad de jubilación o percepción de la Pensión Universal para Adultos Mayores; o bien mujeres de 18 a 25 años con hijos a cargo, puedan acceder a prácticas laborales que les permitan capacitarse y lograr experiencia para enfrentar al mercado laboral formal en el futuro”, según la Provincia.
“La empresa que nos tomó no pudo continuar dando trabajo y me quedé sin esto. Allí limpiaba desde las 11.30 a las 20.30, por tres mil pesos por mes”, describió. Contó que en ese tiempo se enfermó su nena.
El grupo alquila y esto se les hace cuesta arriba. “Nos aumenta cada seis meses, ahora se nos va a 4 mil”, advirtió.
Carrión tuvo palabras muy críticas hacia el municipio y en especial hacia la secretaria de Inclusión Social y Familia, Claudia Arias.
“No les pido que me construyan la casa, aunque haya millones de casas y a ellos no les falta absolutamente nada. No, pido que nos den la oportunidad de pagar un terreno”, destacó.
“Me prometió que íbamos a firmar un convenio en el cual se fijaba que en 2018 iba a recibir un lote, pero fue mentira, nunca hubo ningún acuerdo escrito”, aseguró.
Hizo hincapié en la situación de salud de la pequeña de 4 años. “Necesita las férulas y zapatos ortopédicos, me dijeron que fuera al Hospital Pasteur. Acá se lavaron las manos, me dejaron sola”, apuntó.
Puntualizó que el municipio le brindó ayuda para el pago del alquiler “en dos oportunidades, una en 2017 y otra a principios de este año”.
“Luego me tuvieron con vueltas con un vale de elaboración, para que hiciera cosas para poder vender, pero nunca me lo dieron”, indicó.
Aseveró que desde la Secretaría de Inclusión Social la remiten al Instituto Municipal de Viviendas, y desde éste la vuelven a mandar a Inclusión.
“Necesitamos ayuda, necesitamos por nuestra nena. La última vez le dije a Arias que me iba a encadenar en la puerta del municipio, me pidió por favor que no lo hiciera, que no acudiera a los medios de comunicación, me pidió unos días, pasaron diez días y nada”, objetó.
D. B.

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