Es delicado el estado del hombre que fue apuñalado por su padre

El grave suceso es investigado por el fiscal René Bosio, quien es asistido por el secretario Juan José Aguilar

Con riesgo de vida – Continúa internado en el Hospital Regional Pasteur

Recibió al menos seis heridas punzocortantes en el tórax y el abdomen, que le ocasionaron graves lesiones en ambos pulmones. Anoche fue operado por segunda vez y permanecía internado en Terapia Intensiva, con pronóstico reservado

Néstor Fabián Rivarola (44), el hombre que el lunes por la noche fue apuñalado por su padre en una vivienda de barrio San Juan Bautista, continuaba ayer internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Pasteur, donde fue operado dos veces (la segunda, pasadas las 20.30) ante la gravedad de su estado de salud.

En tanto, Alcides Bonifacio Rivarola (70) quedó alojado en la Alcaidía policial, acusado como presunto autor del delito de “lesiones graves, calificadas por el vínculo”, y en los próximos días será indagado por el fiscal René Emilio Bosio.

Sin embargo, el funcionario judicial precisó que antes de tomarle declaración al septuagenario “vamos a ver cómo evoluciona su hijo por estas horas, ya que desde el Hospital nos informaron que el paciente permanece internado en grave estado, con pronóstico reservado y riesgo de vida”.

Al ser consultado por EL DIARIO, Bosio dio algunos detalles sobre cómo se produjeron los hechos que derivaron en el violento episodio, ocurrido poco después de las 21.30 del lunes en el interior de la casa de los Rivarola, ubicada en Remedios de Escalada 2433.

De acuerdo con las pruebas testimoniales receptadas hasta el momento, padre e hijo mantuvieron una discusión por cuestiones que no trascendieron. Pero como ambos habían bebido copiosamente desde un par de horas antes, la disputa verbal pasó a mayores: primero hubo una violenta pelea a golpes de puño y luego ambos se agredieron físicamente con diferentes objetos.

Alcides tomó un cuchillo que había sobre un aparador, mientras que Néstor hizo lo propio con un caño que había sido utilizado para sostener un canasto de basura en la vereda.

El enfrentamiento fue feroz y sangriento. El hijo alcanzó a golpear a su padre en la cabeza y el brazo derecho, pero recibió al menos seis puntazos en distintas partes del tórax y del abdomen, dos de los cuales le provocaron graves y profundas heridas en los pulmones.

La pelea empezó adentro de la casa pero terminó en la calle, donde quedó tendido Néstor Rivarola y fue auxiliado por una dotación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, que lo trasladó al Pasteur con la premura que el caso exigía.

Oficialmente, desde la entidad de calle General Paz se informó que el llamado de auxilio se recibió a las 22.04 y apenas un par de minutos después (22.06) salió del cuartel una ambulancia con cuatro efectivos a bordo.

Los servidores públicos llegaron rápidamente al lugar de los hechos y socorrieron a Rivarola (h) en plena vía pública, más precisamente en Remedio de Escalada 2480. Desde allí se dirigieron a la Guardia del Hospital y regresaron a la sede bomberil a las 22.35.

Alcides Rivarola también sufrió lesiones, pero en su caso fueron de carácter leve, por lo que luego de ser asistido por personal médico del Pasteur (los bomberos lo llevaron en la misma ambulancia que a su hijo), efectivos policiales lo trasladaron a la Comisaría de Distrito, donde quedó a disposición del fiscal Bosio.

Horas después, el funcionario ordenó su detención bajo la imputación antes mencionada, por lo que personal policial lo llevó hasta la Alcaidía de calle Piedras, donde anoche permanecía alojado en uno de los calabozos.

En tanto, como consecuencia de la gravedad que presentaba, Néstor Rivarola fue intervenido quirúrgicamente durante la madrugada del martes en el nosocomio público de barrio Ramón Carrillo. Y anoche, pasadas las 20.30, volvió a ser operado a raíz de una complicación surgida de las lesiones provocadas por las heridas punzocortantes que recibió en ambos pulmones.

Al cierre de esta edición, el paciente continuaba en delicado estado, con asistencia respiratoria mecánica, en coma inducido, con pronóstico reservado y alto riesgo de vida.

 

Testigo presencial

Por otra parte, de manera extraoficial este medio pudo saber que el principal testigo del sangriento episodio es Eduardo Venancio Villalba (35), un vecino de los Rivarola que se domicilia sobre la misma calle del barrio San Juan Bautista, pero a la altura del 2451.

Villalba prestó declaración testimonial durante la mañana de ayer en la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno, donde se labran las actuaciones judiciales correspondientes.

En tanto, también pudo saberse que los Rivarola tenían una relación muy agresiva entre sí y al respecto el fiscal Bosio comentó que “algunos vecinos nos dijeron que era habitual que padre e hijo discutieran y pelearan”.

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