Están preocupados por la crítica situación de las fábricas militares

En la seccional Villa María de ATE, los trabajadores de las fábricas militares desarrollan el Plenario

Referentes del personal que se desempeña en las plantas fabriles coincidieron en el temor por posibles recortes y despidos, además de la baja productividad y la falta de diálogo con los actuales interventores de Fabricaciones Militares

En la seccional Villa María de ATE, los trabajadores de las fábricas militares desarrollan el Plenario
En la seccional Villa María de ATE, los trabajadores de las fábricas militares desarrollan el Plenario

Referentes de las cinco fábricas militares existentes en el país junto a integrantes de la Unión Personal Civil de las Fuerzas Armadas (se suman hoy) están reunidos en Villa María para analizar en conjunto la crítica situación que afrontan en cada una de las plantas productivas y otros sectores dependientes del Ministerio de Defensa de la Nación.

Cabe consignar que sumaron representación en el Plenario, trabajadores de Jachal (San Juan), Río Tercero, Azul, Fray Luis Beltrán (Santa Fe) y Villa María, más los representantes de la sede central de Capital Federal.

«Estamos viendo que primero que no se nos da respuesta a nuestros requerimientos y además observamos que falta materia prima. Por otra parte, los interventores están escuchando a consultoras y gente que está opinando (negativamente) sobre Fabricaciones Militares, sin ningún tipo de conocimiento», manifestó el secretario gremial de la seccional Villa María de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Jorge Heredia.

«Las cosas que están escuchando los interventores no son beneficiosas para nosotros y ante esto tenemos mucho temor de que esto derive en un achique de personal o un recorte presupuestario, sin escuchar antes lo que los trabajadores tenemos para decirles», indicó el gremialista durante una de las pausas que tuvo ayer el evento que se concreta en la sede local de ATE.

«Desde que empezó este nuevo gobierno venimos haciendo reclamos y queremos ser escuchados. Pretendemos tener la oportunidad de decirles a los responsables de la intervención qué piensan los trabajadores y qué propuestas tenemos para hacer y trabajar», indicó el consultado por EL DIARIO.

«Si hoy las fábricas están trabajando a un 15% ó 20%, no es culpa de los que trabajan. Queremos decir y pedir que a esto hay que darle un rumbo. Políticamente tienen que definirse si quieren una empresa de producción para la defensa o no», enfatizó antes de advertir: «En base a todo esto nosotros metemos en la discusión cómo hacemos para poner en marcha las plantas».

«Ellos (los interventores) no saben nada de nosotros. No conocen las plantas, no registran la tecnología que tenemos. Ahora no nos pueden venir a decir que tenemos que competir con, por ejemplo, un productor de pólvora europeo ya que hace por lo menos cuarenta años que no incorporamos nuevos recursos técnicos», sostuvo también el entrevistado.

«Toda esa desinversión no es culpa de los trabajadores sino de los sucesivos gobiernos que estuvieron y que ninguno supo darle un rumbo concreto a esto. No pueden venir a decirnos a nosotros que somos obsoletos «, remarcó.

«Antes de tomar decisiones, mirar fríamente los números y tildarnos como deficitarios deberían consultarnos acerca de cosas que no conocen», subrayó Heredia.

 

Hasta hoy

«El Plenario va a seguir todo el día y mañana (por hoy) se nos van a unir los representantes del Personal Civil de las Fuerzas Armadas ya que todos dependemos del Ministerio de Defensa. Si bien ellos no son de producción fabril, pertenecen a nuestro sector», puntualizó el sindicalista.

Entre las autoridades de ATE, presentes durante el encuentro, Heredia destacó la asistencia de Miguel Peirano que además de integrar la conducción nacional del gremio, se mantuvo como representante de los «fabriqueros» dentro de la entidad sindical que nuclea a los estatales.

«Queremos trasladar a toda la comunidad nuestra preocupación por lo que pasa en las fábricas militares. No compren lo que dicen algunos medios con respecto a nosotros porque no somos ñoquis», dijo.

«La gente tiene que conocer lo que estamos haciendo en la fábrica y si estamos medio parados, por qué estamos así, cuáles son las causas y que de este espacio productivo dependen muchas familias», reflexionó además.

«Más allá de todo, acá en Villa María son casi 500 compañeros que tienen sus familias y dependen de esta fuente laboral. Creo que toda la comunidad tendría que ser consciente de lo que está pasando», sostuvo.

«Considero que si muchos vecinos o ciudadanos villamarienses se quedan sin trabajo va a ser un problema para la comunidad, debido a que medio millar de familias quedarán sin ingresos y con inestabilidad económica», concluyó.

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