El grito no pudo soltarse

En un bar de San Martín al 300 de Villa María, la filial local de Talleres reunió a unos 60 hinchas para vivir el desenlace. El grito debe esperar
En un bar de San Martín al 300 de Villa María, la filial local de Talleres reunió a unos 60 hinchas para vivir el desenlace. El grito debe esperar
En un bar de San Martín al 300 de Villa María, la filial local de Talleres reunió a unos 60 hinchas para vivir el desenlace. El grito debe esperar

Chacarita Juniors venció anoche a Estudiantes de San Luis por 1 a 0, como visitante, y quedó a ocho puntos del líder de la B Nacional, Talleres de Córdoba, cuando restan nueve en juego, en la lucha por el único ascenso a la Primera división del fútbol argentino.

De esta manera, el casi seguro grito que hará escuchar Talleres para volver a la máxima categoría no pudo soltarse anoche y deberá esperar una o dos fechas más.

Chacarita quedó con 36 puntos, ocho menos que Talleres, cuando restan tres jornadas. Estudiantes, por su parte, quedó 15º, con 21 unidades.

Durante los primeros 10 minutos del primer tiempo, Estudiantes se mostraba superior a Chacarita, tenía mucha presión y ataque frente al equipo rival, pero luego del gol de Chacarita, el equipo se quedó sin ideas claras y cometió muchos errores a mitad de cancha y en la defensa. En la segunda parte Estudiantes fue en busca del empate y tuvo las chances en los primeros 10 minutos con un remate de Daniel Garro que se fue por encima del travesaño de Fernández y una corrida de Moreira Aldana que finalizó con un disparo cruzado, cerca del palo derecho.

El ingreso de Santiago Rodríguez le dio velocidad por las bandas al ataque estudiantil, pero el juvenil sólo tuvo insinuaciones que no llegaron a destino.

Chacarita, bien parado en el fondo, no dejaba crecer a los delanteros puntanos. En la mitad del campo, el villamercedino Nicolás Oroz conducía los hilos que en cada contra llegaba con peligro sobre el arco de Brasca.

En la 19ª jornada Chacarita recibirá el próximo domingo a las 15.30 a Independiente Rivadavia, de Mendoza, y Talleres visitará a All Boys en el mismo día y horario. 

 

Copa Argentina

Talleres de Córdoba realizó ayer una nueva práctica de cara a lo que será su juego por los 32avos. de final de la Copa Argentina que animará mañana a las 20 ante Defensa y Justicia.

El elenco conducido por Frank Darío Kudelka no le saca el foco al encuentro ante los de Florencio Varela, que se jugará en el estadio Banfield, por eso no se programó ningún festejo y fuentes del club manifiestan que la prioridad es el juego del miércoles (por mañana).

Para este duelo los cordobeses podrían presentar el mismo equipo que superó el pasado viernes a Boca Unidos de Corrientes (2-0), ya que no tuvieron complicaciones físicas los futbolistas que asumieron ese cotejo.

De esta manera, aunque no lo confirmó Kudelka, Talleres podría formar con Guido Herrera, Ivo Chaves, Juan Cruz Komar, Carlos Quintana y David Achucarro; Rodrigo Burgos, Pablo Guiñazú, Victorio Ramis y Ezequiel Barrionuevo; Nazareno Solís y Gonzalo Klusener.

Además, el entrenador dio una lista completa de 24 futbolistas, con la vuelta de Hernán Encina, que se concentrarán y viajarán a Buenos Aires, ya que el plantel se quedará en aquella provincia hasta el fin de semana porque debe jugar ante All Boys por la 19ª fecha de la B Nacional.

La delegación se completa con Mauricio Caranta, Nicolás Rodríguez, Nahuel Roselli, Jonathan Bay, Nicolás Marotta, Rodrigo Arciero, Luis Jerez Silva, Fernando Juárez, Emanuel Reynoso, Encina, Eial Strahman, Nahuel Bustos y Agustín Gutiérrez.

 

En Villa María

Un entusiasta grupo de hinchas de Talleres, en un número aproximado a 60, esperó anoche en un local de calle San Martín al 300 el desenlace del encuentro que disputaba Chacarita en San Luis frente al Estudiantes puntano.

Es que si Chacarita perdía o empataba, Talleres se consagraba campeón tres fechas antes del final del certamen y ascendía directamente a la máxima categoría del fútbol argentino.

Pero Chacarita ganó y el grito de los hinchas de la “T” no pudo soltarse, aunque la ventaja que lleva el equipo cordobés sobre el de Buenos Aires parece ser inalcanzable.

Seguramente no habrá sido el único lugar de la ciudad donde los “tallarines” siguieron el partido, pero al menos el grupo pertenecía a la filial local, que espera pronto oficializar su nombre.

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