Juicio por jurado popular: ¿en legítima defensa o justicia por mano propia?

El próximo lunes comenzará en los Tribunales locales un juicio por jurado popular en el que se busca establecer la responsabilidad que le cabe a Javier Gonzalo Rodríguez por la muerte de su padre, René Rodríguez, de 55 años.

Rodríguez llega al banquillo imputado de homicidio calificado por el vínculo por un hecho ocurrido el 26 de diciembre de 2014 en James Craik.

En aquella oportunidad, en medio de su disputa, padre e hijo salieron del domicilio ubicado en calle Estados Unidos y Pasaje Privado de aquella población alrededor de las 14.30 y en esa circunstancia el progenitor amenazó a su hijo con una escopeta y realizó algunos disparos al aire.

El joven logró quitarle el arma y comenzó a darle culatazos en la cabeza al padre. Los golpes le produjeron seis fracturas de cráneo a René Rodríguez, quien, tras un día de agonía, falleció.

Antonio Rusconi, abogado defensor, alegará “legítima defensa”. Francisco Márquez, fiscal de Cámara, sostendrá la acusación y argumentará que no es aplicable esa figura en este caso.

El caso cobra singular importancia en este momento en que dos hechos recientes de “justicia por mano propia” ocupan una gran parte del interés de la ciudadanía.

 

Libre

La fiscal de Instrucción Silvia Maldonado dispuso la libertad de Carla Gascón (30) tras tomarle declaración indagatoria a la bellvillense que llegó ante la Justicia imputada por robo calificado. La funcionaria cambió la carátula de la causa a hurto calificado y lesiones leves.

Gascón había sido detenida tras la denuncia de Juan Carlos Algarbe (50), quien tiene una discapacidad física y la había denunciado por el robo de un reproductor portátil de DVD.

Sin embargo, el DVD portátil que tenía la joven en su poder, al parecer, Algarbe se lo habría entregado a Gascón como retribución por favores sexuales.

La mujer había quedado alojada en la Alcaidía de la Policía en Piedras y Perón, hasta que Maldonado ordenó su libertad.

 

Causa archivada

Desde la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, a cargo de Gustavo Atienza, se informó ayer que el fiscal decidió archivar la causa mediante la que se pretendía establecer la titularidad de un terreno ubicado en barrio La Floresta de Villa Nueva, a nombre de Raúl Alvarez, en la que el escribano que confeccionó la escritura -Sergio Lozita- no advirtió que, a pesar de ser homónimos, el Raúl Alvarez que figuraba como legítimo propietario no era el que decía ser; es decir, se trababa de personas diferentes, aunque al parecer había elementos suficientes para diferenciarlos.

Tras el fallecimiento del sospechado Raúl Alvarez, se archivó la causa.

El Raúl Alvarez original había fallecido hace unos 10 años, aparentemente sin herederos. No obstante, en el mismo velorio se presentó una mujer que dijo ser hija del difunto y solicitó realizarse un examen de ADN. El estudio confirmó la paternidad de Alvarez, por lo que la mujer heredó las propiedades del fallecido, entre ellas, el terreno de la discordia.

 

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