La agenda y un primer encuentro

P24-F1 RuralEl ministro de Agricultura y Ganadería de la provincia de Córdoba, Sergio Busso, recibió al director del Centro Regional Córdoba del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Eduardo Martelotto (foto).

El objetivo del encuentro fue llevar adelante un primer contacto entre las autoridades para darle continuidad a la relación institucional que ambos estamentos mantienen en cuestiones técnicas, de capacitación y de trabajos conjuntos de distinta índole.

En este sentido, se continuará con la articulación en conservación de suelos, riego y capacitaciones. Cabe resaltar que el INTA posee dos importantes estaciones experimentales en el interior de la provincia: la estación Manfredi y la estación Marcos Juárez. En las dos se desarrollan importantes encuentros anuales y se suelen realizar instancias profesionales con la cartera productiva.

Acompañado por el secretario de Agricultura, Juan Cruz Molina, Busso subrayó la importancia de potenciar la interacción entre los técnicos y funcionarios provinciales y nacionales para el impulso y el desarrollo permanente del sector agropecuario.

En la misma jornada, Busso recibió también en su despacho a Alfredo Paseiro, directivo de la Asociación de Semilleras Argentinas (ASA). Durante el encuentro se habló de temas como el futuro de las semilleras en función de la nueva coyuntura del sector, y la posibilidad de generar en Córdoba clústeres de semilleras para soja, maíz, maní, garbanzo, algodón y porotos, entre otros.

Se dialogó acerca de la necesidad de instalar a las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) definitivamente en las agendas de trabajo de los gobiernos, algo que el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba ya tiene incorporado dentro de sus políticas centrales.

De esta reunión también participaron el secretario de Agricultura y el decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba, el ingeniero Juan Marcelo Conrero.

 

Necesidad de divisas

El aporte del campo y del complejo agroalimentario «será clave» este año «en una economía necesitada de divisas», según un informe de la Fundación Mediterránea, que prevé un flujo «entre 6% y 13%» inferior al de 2015 por menores precios internacionales.

Un informe indicó que se proyecta un flujo de divisas de entre 23.200 millones y 25.200 millones de dólares para 2016, según sea el escenario que prevalezca en productos del complejo sojero. «Considerando un flujo estimado de 26.700 millones para 2015, se tendría un ajuste de entre 1.500 y 3.500 millones de dólares (entre 6% y 13%)», se calculó.

Para realizar las proyecciones, el análisis toma como escenario base un ciclo 2015/2016, con una producción estimada en 103,3 millones de toneladas (consolidando granos de soja, maíz, trigo, girasol, sorgo, cebada y maní). En este contexto, pronosticó que los agrodólares’ (divisas provenientes de exportaciones vinculadas a granos y sus principales derivados) «volverían a reducirse básicamente por la estabilización de precios internacionales en niveles inferiores a los de 2015».

Se precisó que, según los registros de aduana, el precio medio de exportación del grano de soja del 2015 se aproximará a los 367 dólares la tonelada, mientras que el valor 2016 con el que se trabaja como escenario base se ubica en 325 dólares (un ajuste del 11%) Según el análisis, «un tercer factor que podría influir es algún cambio en las existencias de soja o en las de otros productos derivados (en particular harina de soja) respecto de 2015».

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