“La crisis nos sobrepasa…”

Montagner pasa delante de dos operarios que van a colocar una plancha en la máquina que aparece al fondo, comprada en China en 2017, cuando “CIOs de importantes empresas auguraban un muy buen 2018”

Entrevista – Sergio Montagner – EL DIARIO visitó Cormetal, donde a fines de mes se producirán 10 nuevos despidos

Escribe: Sergio Vaudagnotto DE NUESTRA REDACCION

Sergio Montagner esperó al periodista y al fotógrafo de EL DIARIO en la sede histórica de la empresa, sobre avenida Presidente Perón, y desde allí fue con ellos hasta las instalaciones que tiene en el Parque Industrial. Ya en el lugar, comentó: “A estos terrenos los compramos en 2015 con un crédito blando de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa de la Nación; nos quedan algunas cuotas”. Y a poco de avanzar mostró dos máquinas de última generación: “A esta la compramos en Italia en 2016 y ya la pagamos en euros… Y a esta otra la trajimos a fines del año pasado, 2017, de China, con Software de Japón, y la debemos en dólares…”.

“En la empresa trabajan mi papá, mis hijos, mi primo… La vamos a defender con todo lo que esté a nuestro alcance.
Mi viejo vive en la misma casa desde hace 40 años, yo hace 20 años… Nos vamos a quedar acá a pelearla, no vamos a echar llave… Cómo no vamos a dar la cara”

Entonces, la primera pregunta surge sola:

-¿Qué los llevó a realizar semejante inversión el año pasado?

-En noviembre del año pasado estuvimos con el CIO de Siderar, que es nuestro principal proveedor y nos habló de las muy buenas perspectivas que había para 2018. Lo mismo el CIO de Volvo, marca de la cual somos representantes… No solo que compramos las máquinas, sino que incorporamos a unos 50 trabajadores, los seleccionamos, los formamos, los pusimos a punto…

-Y ahora los despiden…

-Dicho así, es muy duro. Nosotros somos gente que hace cosas para trabajar. Del 76 a hoy, en estos 42 años, mi padre y mi tío, Montagner y López, López y Montagner, desde la calle Mariano Moreno y un garaje, no dejaron de generar empleo. En 2001 teníamos 80 empleados y a mayo de este año llegamos con 238 puestos de trabajo en Cormetal, pero tajimos la primera GNC y ahora en las estaciones trabajan unas 90 personas, somos parte de un hotel en el que trabajan otras 20, una concesionaria donde se desempeñan otras 40, este año nos asociamos con Terralón para crear Coterra para el hormigón elaborado y la construcción… pero llegó mayo y cambió todo.

-¿Qué pasó en mayo?

-Concretamente, fue el 3 de mayo. Nosotros financiábamos la venta de los acoplados hasta 10 meses con cheques que en el Banco Nación nos descontaban al 19%. En esa fecha el descuento saltó al 32%. Hoy hablamos del 70% anual. Con este costo de la financiación nuestra actividad se cae a pedazos. Habíamos conseguido posicionarnos entre las cinco fábricas de acoplados más importantes del país por detrás de Hermann de Entre Ríos, Solá y Buso de Santa Fe, Ombú de Santa Fe, Salor de la provincia de Buenos Aires. Y ahí estábamos nosotros, dejando sexto a Helvética… Vendíamos entre 65 y 70 unidades por mes. Ahora vendemos entre 18 y 19… Creo que así y todo quedamos dentro de los ocho. Estamos en la mala para esta actividad… Estamos en medio de una crisis.

-Y el hilo se corta por lo más delgado…

-…Se lo digo a ustedes, porque ya se lo dije a los directivos de la Unión Obrera Metalúrgica. No puedo voltear al árbol que da frutos. Tenemos que preservar la fuente de trabajo.

-¿Qué le dicen?

-Más vale que no les gusta que yo despida. Me recriminan, aunque con respeto, porque pongo la cara. Además, creo que cuando van a plenarios nacionales se encuentran con dirigentes de otros lugares del país, donde hay un montón de empresas pasando por lo mismo. Supongo que es eso lo que les da un poco de paciencia. Por otra parte, en la empresa trabajan mi papá, mis hijos, mi primo… La vamos a defender con todo lo que este a nuestro alcance. Mi viejo vive en la misma casa desde hace 40 años, yo hace 20 años… Nos vamos a quedar acá a pelearla, no vamos a echar llave… Cómo no vamos a dar la cara, vamos nos sentamos con ellos y discutimos, pero en definitiva ellos quieren lo mismo que nosotros: trabajo. Pero la crisis nos sobrepasa.

-¿No la vieron venir?

-Vimos una primera señal con la sequía. Dijimos “no va a ser tan bueno” porque nosotros vendemos acoplados que están ligados a las cosechas. La segunda señal fue la suba de las tasas en Estados Unidos. Pero lo tercero es que el Gobierno tiene gran responsabilidad en lo que nos está pasando hoy. Lo cambiario e inflacionario parece ser lo prioritario, mientras que la actividad laborativa, industrial, está librada a que nos arreglemos como podamos. No hay nada que apunte a que te compren.

-Hay diferentes versiones en la calle acerca de la cantidad de despidos en Cormetal…

-Entre retiros voluntarios y despidos, van 40 y a fines de mes se llegará a los 50. Después, un chico que hacía mantenimiento acá pasó al hotel. Vamos viendo qué hay para pintar en cada empresa y lo vamos a pintar con gente que pintaba acoplados. Tratamos de buscarle la vuelta… Si tenemos que desprendernos de gente es porque no hay trabajo… El manual de la empresa capitalista dice que no hay que preavisar para que no te armen lío, que hay que mandar el telegrama el último día. ¿Cómo vamos a hacer eso? Nosotros preavisamos… Si en 2001 teníamos 80 trabajadores y llegamos a 238, potencialmente estamos capacitados para volver a ese número y ojalá fuera con las personas que se formaron acá. Lo que pasa es que por momentos pareciera que estamos en medio de una crisis que recién empieza. Esperemos que no sea así y que se encuentren las soluciones.

 

“Habíamos conseguido posicionarnos entre las cinco fábricas de acoplados más importantes del país… Vendíamos entre 65 y 70 unidades por mes. Ahora vendemos entre 18 y 19…”

“Lo cambiario e inflacionario parece ser lo prioritario, mientras que la actividad laborativa, industrial, está librada a que nos arreglemos como podamos”.

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