Las tormentas intensas seguirán hasta mediados del mes de enero

Las abundantes precipitaciones provocan anegamientos en la ciudad. Las medidas preventivas son una necesidad

El meteorólogo Mario Navarro pronosticó que por efectos de “El Niño”, en la ciudad y región será recurrente la caída de piedra y granizo, además de abundantes precipitaciones y fuertes vientos

Las abundantes precipitaciones provocan anegamientos en la ciudad. Las medidas preventivas son una necesidad
Las abundantes precipitaciones provocan anegamientos en la ciudad. Las medidas preventivas son una necesidad

Hasta mediados de enero del año próximo, los villamarienses tendremos que soportar las condiciones climáticas en el fenómeno denominado “El Niño” que incluye en su repertorio, altas temperaturas (en períodos cortos), lluvias, viento y caída de granizo en cantidad.

La aseveración hecha por el meteorólogo Mario Navarro, motiva las alertas no sólo por los problemas que podrían ocasionarse en la ciudad, sino en la zona rural, donde los productores tendrán que buscar la manera de proteger sus cultivos.

“El efecto de “El Niño” está afectando la región de Cuyo y las partes oeste, sur y sudeste de la provincia de Córdoba. En estos sectores en donde primeramente se está manifestando y se va a extender hasta, por lo menos, mediados de enero”, estimó el reporteado por EL DIARIO.

Según precisó Navarro, el período que incluirá la primera quincena de 2016 será “con fuerte actividad eléctrica y caída de piedra y agua”.

“En la segunda parte, en lo que resta de enero y meses subsiguientes, los eventos se trasladarán al norte de Córdoba y el noroeste argentino”, vaticinó el experto.

“Las situaciones climáticas extraordinarias están llegando de a poco, pero serán recurrentes. En estos casos extremos se podrá observar (y sufrir claro) caída de granizo de hasta cincuenta minutos de duración, piedras de entre dos, cinco y ocho centímetros de diámetro, precipitaciones de 100 milímetros en una hora”, describió el profesional en meteorología.

“En definitiva los villamarienses y los habitantes de los Departamentos Unión, San Justo, Tercero Arriba y aledaños tienen que prepararse para eventos climáticos extremos”, aseveró para concluir Navarro.

Al referirse a las precauciones que los vecinos y habitantes de zonas rurales deben tener ante la presencia de las intensas tormentas, el entrevistado advirtió que la población tiene que estar muy atenta a los aviso de Defensa Civil, el Servicio Meteorológico Nacional y otros organismos que monitorean el clima en todo el país.

 

Niño perturbador

El fenómeno de “El Niño” podría describirse como una gran perturbación que tomó cuerpo en el océano Pacífico.

Por motivos que no se conocen con precisión, el océano oscila como un péndulo gigantesco, con un aumento de la temperatura superficial que se desplaza alternativamente al este y al oeste.

El ciclo se repite cada cinco años de media, aunque es irregular y su duración puede ir desde dos hasta los siete años.

“El Niño” se produce cuando aumenta la temperatura en las aguas superficiales del este del Pacífico en latitudes tropicales y ecuatoriales. Su intensidad, al igual que su periodicidad, es irregular.

El calentamiento registrado en agosto se ha situado «entre 1,3 y 2 grados por encima de lo normal», informó semanas atrás la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

En algunas zonas el aumento ha llegado hasta los 3 grados, según se aprecia en los mapas de temperatura difundidos por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA).

Los registros que ya demuestran una actividad significativa del fenómeno hacen suponer que podría superar al episodio de 1997-98, el más fuerte desde que se iniciaron los registros en los años 50´ y al que se atribuyeron 21 mil muertes y pérdidas por valor de 32 mil millones de euros.

Como norma general, “El Niño” suele provocar inundaciones en Ecuador y Perú, lluvias generosas en Argentina, California y el este de Africa, y sequías en Australia, India e Indonesia. Mientras algunas regiones resultan perjudicadas, otras se ven beneficiadas. Toda una paradoja.

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