Taibo admitió que hubo una pelea, pero negó haber matado a “Mary”

Taibo declaró por espacio de 45 minutos y negó haber matado a “Mary”, aunque admitió que hubo una pelea

“Ese día discutimos y nos reprochamos cosas. Ella me rasguñó, yo la tomé del cuello y la llevé contra la pared. Pero cuando me fui de la casa, no estaba muerta”, dijo el presunto homicida de María Ercilia Benítez al declarar por primera vez

Taibo declaró por espacio de 45 minutos y negó haber matado a “Mary”, aunque admitió que hubo una pelea
Taibo declaró por espacio de 45 minutos y negó haber matado a “Mary”, aunque admitió que hubo una pelea

Jacinto Fabián Taibo reconoció ayer que tuvo una violenta discusión con su expareja e incluso que la tomó del cuello y que la empujó contra una pared luego de que ella le rasguñara el rostro, pero negó haberla matado y dijo que cuando se retiró de la casa, María Ercilia Benítez “no estaba muerta”.

La sorprendente, aunque confusa, declaración del santafesino, quien está acusado de haber estrangulado a la madre de su pequeña hija en horas de la siesta del sábado 16 de noviembre de 2013 en La Playosa, cerró la tercera jornada del juicio por jurados que se ventila en la Cámara del Crimen de Villa María.

“Ese día, como a las 10 y media de la mañana, ella me mandó un mensaje de texto diciéndome ‘llamame’. La llamé y me dijo que quería saber de mí. Por la tarde fui a La Playosa; era cerca de la una. Cuando llegué, golpeé la puerta, me atendió, nos sentamos y empezamos a charlar”, señaló Taibo, luego de contar cuándo había conocido a “Mary” y cómo fueron los cuatro años que duró la relación.

Al continuar su relato sobre lo que sucedió el día que Benítez fue hallada muerta, el trabajador rural agregó: “Durante la charla empezamos a reprocharnos actitudes y nos dijimos un montón de cosas. Le reclamé que quería ver a ‘Mili’ (la hija de ambos, Luz Milagros, por entonces de 4 años) y volvimos a discutir. En un momento, ella me rasguñó la cara y yo la tomé del cuello con la mano derecha y la llevé contra la pared. Fueron segundos. Hubo dos o tres zamarreos y la solté”.

Taibo aseguró que, tras ese violento incidente, María Ercilia le recriminó su proceder, diciéndole enfáticamente: “¡Con esto que hiciste, menos vas a ver a mi hija!”

Según el acusado, instantes después se fue muy enojado del lugar. Regresó a Pozo del Molle, más precisamente a la casa de su hermana (donde estaba viviendo hacía un mes, luego de la separación), y le contó a ella y a su cuñado lo que había pasado con “Mary”.

Al responder preguntas, Taibo afirmó que la joven “quedó con vida” cuando él se fue y contó que la pelea que mantuvieron se produjo en el comedor de la vivienda. “No pasé ni a la cocina ni a ningún otro lado”, precisó el acusado.

Esta última versión de los hechos no se condice con lo que el jueves pasado testimoniaron Carina Taibo (su hermana) y Luis Benítez (pareja de la mujer, sin relación de parentesco con la víctima), a quienes les contó que se había “mandado una cagada” con María Ercilia, porque la había golpeado y se le había “ido la mano”.

Según los testigos, cuando Taibo les relató lo ocurrido, les dijo que “Mary” había quedado en el dormitorio; con vida, pero recostada en la cama matrimonial. Sin embargo, ayer aseguró que no entró a ninguna de las dependencias del inmueble de calle Rivadavia y que la pelea se produjo en el comedor.

 

¿Un acto fallido?

En otro pasaje de su declaración y ante las incisivas preguntas del juez Félix Martínez, Taibo tuvo un acto fallido o al menos su inconclusa respuesta se interpretó como tal: “Jamás quise mat…”

Instantes antes, el camarista lo había interrogado sobre a qué le atribuía haber frenado la agresión, sobre todo, cuando dijo reiteradamente que habían sido “segundos” lo que duró la pelea tras el rasguño.

“No sé… Me frené y me fui”, contestó lacónicamente Taibo, quien, además, negó haber golpeado a María Ercilia: “Jamás le di un golpe de puño”, enfatizó.

Tampoco tuvo respuestas lógicas cuando le preguntaron por qué no había dicho nada de la pelea cuando volvió a la casa de su expareja, anoticiado por su cuñado, Guillermo Benítez, que habían encontrado muerta a “Mary”.

Cabe recordar que, según relató el viernes la testigo Luciana Guevara (compañera de trabajo de la víctima), cuando el acusado llegó a la vivienda de calle Rivadavia, una hora después de ser hallada muerta por los padres y la pequeña hija, sólo atinó a sentarse en la vereda.

En esas circunstancias, Guevara le dijo a viva voz y delante de otras personas, “fuiste vos, yo sé que vos la mataste… Estoy segura”. Y frente a esa grave acusación, Taibo optó por agachar la cabeza y guardar silencio.

Respecto a ese episodio, el presunto homicida se limitó ayer a responder que la amiga de María Ercilia lo había “agredido verbalmente”.

 

Cuatro años juntos

Al comenzar su declaración, que se extendió desde las 9.55 hasta las 10.40, Taibo recordó que él y “Mary” estuvieron cuatro años juntos.

“Nos conocimos en Villa María , en un boliche, y empezamos a salir. Como a los nueve o 10 meses ella quedó embarazada de ‘Mili’. Fue un momento lindo porque (el embarazo) fue buscado”, señaló el acusado en la primera parte de su relato.

Agregó que después del nacimiento de Luz Milagros (en 2009) “estuvimos viviendo en el tambo hasta mediados de 2011. Tiempo después nos fuimos a vivir a Añatuya, en Santiago del Estero, y allá estuvimos alrededor de un año. Volvimos y estuvimos un mes en lo de mis suegros (en un campo de Alto Alegre) y a principios de 2013 alquilamos la casa de La Playosa”.

“A los cuatro o cinco meses, ella decidió trabajar y volvió a la estación de servicio donde había trabajado anteriormente… y fue allí cuando empezaron los problemas”, añadió .

Dijo que por “desconfianza de ambos y por celos” tuvieron discusiones, “pero jamás le había levantado la mano”.

Continuó señalando que “un día ‘Mary’ estaba hablando por teléfono y cuando le pregunté con quién hablaba, me contestó de mala manera y me dijo que no me importaba, que no me metiera en sus asuntos. Discutimos y yo la empujé. Después de eso, ella fue a la Policía de La Playosa y me denunció. Ahí nos separamos y yo me fui a vivir a la casa de mi hermana en Pozo del Molle”.

“A los tres o cuatro días -agregó- le mandé mensajes de texto pidiéndole disculpas y fue así que volví a ver a mi hija, que es todo para mí”.

Taibo sostuvo que la relación se mantuvo en esos términos durante un mes hasta el día en que María Ercilia fue hallada muerta por sus padres y la pequeña “Mili”.

 

Declaró una médica

Antes de la declaración del acusado, compareció la médica Antonella Viano, quien al momento del crimen cumplía tareas profesionales en el Hospital Municipal de La Playosa.

El sábado 16 de noviembre fue la primera en revisar a la víctima a poco de ser encontrada sin vida. Cuando llegó a la casa, vio que la joven estaba acostada en la cama matrimonial, boca arriba, y cuando la tocó advirtió que el cuerpo estaba frío y no presentaba signos vitales.

Viano recordó también que cuando llegó a la finca, aún no había arribado la Policía y que sólo estaban allí los padres y la hija de María Ercilia, además de un vecino que los ayudó.

El lunes, dos testigos, alegatos y sentencia

El juicio concluirá en horas de la tarde del próximo lunes , jornada en la que el tribunal y los miembros del jurado popular escucharán los dos últimos testimonios y los alegatos de las partes antes de pasar a deliberar para dictar sentencia. Por la mañana, desde las 9.30, comparecerán el médico forense de Tribunales, Gustavo Rodríguez, y el perito Gabriel Spitale, de la Policía Judicial de Córdoba, quien analizará un informe telefónico solicitado por la Fiscalía. Se estima que el veredicto se conocerá pasadas las 18, aunque ello dependerá del tiempo que demanden las conclusiones del fiscal de Cámara, la Querella y la Defensa.

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