Lo condenaron por manosear a una nena de su entorno familiar

La sacó barata – Le impusieron tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo

Se trata de Néstor Benega, un pintor, electricista y mecánico de motos que sometió a tocamientos impúdicos reiterados a una menor de 6 años. El fiscal había pedido seis años de cárcel y el defensor la absolución por el “beneficio de la duda”

Néstor Benega escucha a su defensore, el abogado local Daniel Volpe, poco antes de que comenzara el juicio en el que fue condenado por haber abusado de una nena de 6 años que vivía en la misma casa junto a la expareja del depravado

Un cordobés fue condenado ayer en la Cámara del Crimen local por haber manoseado a una nena de su entorno familiar, pero al dictar sentencia el juez Félix Martínez cambió la calificación original de la acusación y le impuso una sanción intermedia entre lo que habían pedido el fiscal y el defensor.

En definitiva, Néstor Odel Benega (49) fue declarado autor responsable de “abuso sexual simple, agravado por la edad de la víctima y la situación de convivencia”, y recibió una pena de tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo al cabo de una audiencia que se realizó a puertas cerradas por tratarse de hechos de instancia privada.

 

Grave acusación

Benega, nacido en la ciudad de Córdoba el 29 de abril de 1968, pero domiciliado en Villa María desde 2010, llegó a juicio imputado por dos delitos más graves: “abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la edad de la víctima y la situación de convivencia”, y “promoción a la corrupción de menores”.

A poco de comenzado el debate, el convicto decidió declarar y en la oportunidad negó los hechos que se le atribuían, postura que mantuvo al hacer uso de la “última palabra” (previo al dictado de la sentencia) cuando reiteró su inocencia.

Al comparecer sobre condiciones personales, Benega dijo que supo ganarse la vida como pintor y electricista, aunque al momento de ser detenido estaba trabajando como mecánico de motos en un taller.

Posteriormente, el fiscal Francisco Márquez y el abogado Daniel Volpe coincidieron en incorporar “por lectura” toda la prueba colectada en el expediente, con lo cual se omitió la recepción de testimonios en la sala del quinto piso de Tribunales.

A la hora de los alegatos, el titular del Ministerio Público mantuvo la acusación original y solicitó una condena de seis años de cárcel, mientras que Volpe pidió la absolución de su cliente por el “beneficio de la duda” y fundó su planteo en algunas “inconsistencias” que advirtió en la Cámara Gesell que se le realizó a la menor a fines del año pasado.

 

Detalles del caso

Pudo saberse que los hechos por los que Banega fue condenado se produjeron en fechas no precisadas con exactitud, pero comprendidas entre los primeros días de enero y mediados de diciembre de 2017 en las viviendas que ocupo junto a su pareja, la hija de ésta y la menor, primero en barrio San Justo y luego en barrio Almirante Brown.

A los efectos de preservar la identidad de la víctima, solo se puede indicar que es familiar (segundo grado de consanguinidad) de una mujer con la que el cordobés mantuvo una relación de pareja desde 2010 hasta poco antes de ser denunciado y detenido. Asimismo, cabe señalar que la menor no fue accedida carnalmente, sino que el abusador la sometió a tocamientos impúdicos.

Como Banega estaba conviviendo con su pareja y la niña también ocupaba los mismos inmuebles, los abusos se produjeron en momentos que la mujer no se encontraba.

Como se trata de un convicto primario, cuando cumpla las dos terceras partes de la condena (es decir, dos años y cuatro meses) podrá solicitar la “libertad condicional”. Pero para que se le otorgue dicho beneficio excarcelatorio, a mediados de abril de 2020, Benega deberá observar buena conducta durante todo el período de detención y sortear con éxito un a pericia psicológica que acredite que está apto para reinsertarse en la sociedad.

 

José Domingo Mazzocchetti, el camionero condenado por segunda vez

Otra condena a tres años y medio

Un camionero domiciliado en Cintra recibió ayer una condena de tres años y seis meses de prisión efectiva, con declaración de reincidencia, al cabo de un juicio oral y público realizado en la Cámara del Crimen de Villa María.

José Domingo Mazzocchetti (66) fue hallado culpable de “amenazas”, “portación ilegal de arma de guerra” y “encubrimiento” por dos hechos cometidos el 20 de diciembre de 2017, en esta ciudad y en Etruria, donde fue detenido.

Mazzocchetti, quien registraba una condena anterior por un “robo calificado” (estuvo preso hasta el 17 de diciembre de 2015), llegó a juicio acusado de intimidar a Horacio Agüero, un albañil villamariense al que le dijo que lo iba a “cagar a tiros” si no le terminaba un trabajo que había comenzado en su casa de Cintra y por el que le había pagado 96 mil pesos.

El sexagenario se enteró que Agüero estaba en Etruria y decidió ir a buscarlo en su camioneta Ford Ranger. Pero antes que llegara, el trabajador de la construcción radicó la denuncia, atemorizado por lo que le pudiera suceder.

Fue así que personal de la Comisaría de aquella población interceptó a Mazzocchetti y al requisar la pick-up encontró una pistola calibre 9 milímetros dentro del habitáculo, en el suelo, del lado del acompañante. El arma estaba cargada y era apta para el disparo.

Poco después se constató que la pistola le había sido robada a un policía de la ciudad de Córdoba. Pero como no se pudo probar que el acusado haya tenido alguna vinculación con ese hecho, se le imputó el delito de “encubrimiento”.

Participaron de la audiencia el camarista Félix Martínez, el fiscal Francisco Márquez y los abogados defensores Marcelo Martín Silvano y Alfonso José Martín (padre e hijo).

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