Los aumentos en el precio de los alimentos, según pasan los años

Fuente: Consejo Profesional de Ciencias Económicas en Villa María

En los últimos años, el precio de los alimentos no dejó de subir. El mayor incremento fue en 2014, según los datos relevados por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas en Villa María

Fuente: Consejo Profesional de Ciencias Económicas en Villa María
Fuente: Consejo Profesional de Ciencias Económicas en Villa María

En enero de 2011, una persona podía alimentarse con 788 pesos. En enero de 2016, para la misma finalidad hicieron falta 2.430,44 pesos, lo que representa un incremento del 208% en ese período de cinco años.

Tomando los datos relevados por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) que mide la evolución de los precios de los productos de una Canasta Alimentaria Nutricional en Villa María y otras ciudades de Córdoba, se puede observar que la evolución siempre fue en alza.

Tal como lo muestra el cuadro de esta página, en el año 2011, los alimentos subieron un 16,06% en relación al año anterior. Siguió el año 2012 con una suba de 27,48%; 2013 con 29,08%; 2014 con un 32,62% y 2015 con un 28,22%, en este caso, con una fuerte suba producida en los meses de noviembre y diciembre, que tuvo un duro impacto en el bolsillo de todos, especialmente de los trabajadores, a los que no les varió el salario debido a que todavía no se abrieron en la mayoría de los casos la negociación paritaria.

 

Consultora local

Por otra parte, a partir del 2015, una consultora local comenzó también a realizar la medición de la evolución de los precios de los alimentos en Villa María. Tal como publicamos en EL DIARIO, Ecofinanzas estima dos niveles de precios: uno de referencia y otro contabilizando productos más económicos. Según ese relevamiento, en un caso se dio un 41% de aumento durante 2015 y en el otro, un 40%.

Se puede observar que la medición de Ecofinanzas arroja un resultado superior a la que realizó el CPCE para el año 2015.

Más allá de las diferencias en los registros -que puede ser por la selección de productos de la canasta-, lo que está claro es que cada vez, llenar el changuito del supermercado es más costoso.

Finalmente, cabe señalar que las dos mediciones se refieren a alimentos solamente y no al resto de lo necesario para vivir, como vivienda, servicios, educación y vestimenta.

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