“Los hospitales de salud mental eran depósitos de NN”

La psicóloga Massa abrió el debate en las jornadas regionales

Desde ayer, centenares de profesionales de la salud de una amplia región debaten en el Hotel Amerian sobre la problemática de la salud mental, y en particular sobre las adicciones

La psicóloga Massa abrió el debate en las jornadas regionales
La psicóloga Massa abrió el debate en las jornadas regionales

Dieron comienzo ayer las “Jornadas de fortalecimiento de la red de servicios de salud mental con eje en adicciones” que serán continuadas mañana por la “Jornada de salud mental: recomendaciones para el abordaje ante situaciones de emergencia y desastres”, en las instalaciones del Hotel Amerian de Villa María. Son organizadas por el Ministerio de Salud de la Nación y la Dirección de Salud Mental Municipal.

Al acto inaugural asistió la directora nacional del área, Matilde Massa, quien fue oradora en la apertura, al igual que la titular del Consejo Municipal de Salud local, Mildren del Sueldo.

Si bien el programa incluía en el mencionado acto al intendente municipal Eduardo Accastello, éste no se hizo presente. Ante la consulta de EL DIARIO, la oficina de Prensa del municipio no informó las razones de la ausencia del funcionario, quien fue remplazado por José Carignano, quien entregó un mate recordatorio a la funcionaria de la cartera nacional. Sí se hicieron presentes la diputada Nora Bedano y el jefe comunal electo, Martín Gill.

Al hacer uso de la palabra, Massa explicó que se eligió a Villa María como sede regional de las jornadas, “porque trabaja con nosotros, tiene una universidad, y entiende la intersectorialidad y que la salud mental es una construcción colectiva”.

La directora nacional resaltó que “hace cinco años se promulgó la Ley Nacional de Salud Mental, y cinco años en la historia de un país es nada. Sin embargo, hemos logrado muchos avances con esta ley, que propugna un cambio de paradigma, porque modifica las pautas culturales”.

Resaltó que con Gill, en su anterior puesto de Políticas Universitarias, se formularon recomendaciones a las 101 universidades argentinas, para adecuar las currículas de sus carreras a la Ley Nacional de Salud Mental. “Esto va a modificar las prácticas de los futuros profesionales”, añadió.

Luego admitió que “todavía hoy, hay pocos psicólogos, médicos y trabajadores sociales que tienen en cuenta en su práctica el concepto de salud mental comunitaria”.

Como psicóloga, formuló una autocrítica señalando que “los profesionales de los centros de salud no salíamos del edificio, creíamos que al ir a la casa de un paciente perdíamos no sé qué cosas. Decíamos de un paciente: “Yo le di turno y no vino”, y resulta que el paciente se había suicidado”.

Afirmó que “existe una brecha muy grande en materia de salud mental: la gente no accede a los servicios, y los hospitales generales expulsan los problemas de salud mental: sólo atienden las crisis graves, pero luego no hacen el seguimiento”.

Haciendo un balance de lo realizado con la nueva ley, dijo Massa que “estamos mejor, no me atrevo a decir que estamos bien, pero sí que vamos por el buen camino, porque hasta 2010 sólo teníamos hospitales monovalentes que era simples depósitos de personas, y a veces ni siquiera de personas, sino que muchos eran NN, ni tenían identidad”.

Comentó que “ahora, a los hospitales monovalentes los transformamos en polivalentes, tienen otros servicios para la población en general, y dejaron de ser el lugar de los locos, porque la meta es la inclusión y la adecuación al medio social”.

Puso además de relieve la importancia de los centros de salud ambulatorios, para evitar la calesita del paciente que entra y sale de los hospitales psiquiátricos. “En realidad, en salud mental no existe el alta médica, porque se trata de enfermedades crónicas, como son la diabetes y otros padecimientos. No porque la diabetes sea crónica se debe tener siempre internado al paciente, por ejemplo”.

Hoy el programa continuará a las 8.30 con el tratamiento del Programa SUMAR, donde se hablará sobre el abordaje con eje en el consumo excesivo de alcohol. Luego se presentarán experiencias en la materia.

Por su parte, Del Sueldo, que la precedió en el uso de la palabra, recordó que “en nuestra ciudad la descentralización de la salud mental comenzó hace siete años, en el marco de una política sanitaria que procura que nos incluya a todos y a todas”.

Resaltó que Villa María posee 17 centros de atención primaria de la salud, con lo cual hay uno cada 5 mil habitantes: “Esto es equidad, esto es igualdad”, subrayó.

Una herramienta nueva

Cabe mencionar que la Argentina cuenta, desde diciembre de 2010, con una herramienta fundamental en materia de Salud y Derechos Humanos: la nueva Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657. Fruto de un largo trabajo de legisladores de distintos bloques políticos junto a organizaciones sociales, de Derechos Humanos, de usuarios y familiares y de profesionales de la salud, recibió un fuerte impulso por el Gobierno nacional para que se transforme en realidad y se traduzca, en el presente, en políticas concretas adecuadamente financiadas.

La ley fue reconocida por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), cuyo asesoramiento fue fundamental. Esta ley aparece como la más avanzada de la región y ejemplo a seguir en todo el mundo en materia de salud mental. La misma brinda un marco para que las políticas en la materia, en todo el territorio de la Nación, se desarrollen cumpliendo todos los compromisos que hemos suscripto en materia de Derechos Humanos y los estándares internacionalmente establecidos.

De cumplimiento obligatorio en todo el país, asegura el derecho de todos los que habitan el suelo argentino a la protección de su salud mental, y establece puntualmente los derechos que le asisten a aquellas personas con padecimientos mentales en relación al sistema de salud, tanto en el sector público como en el privado.

Además, incluye de manera explícita, la problemática de las adicciones, históricamente relegada incluso más allá de los límites del sector de la salud, para quedar en manos de la Justicia o la Policía, con resultados verdaderamente frustrantes.

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