Los juegos infantiles presentan peligrosas roturas y deterioro

Esa es la caída que tienen los niños que se tiran del tobogán, en el sector del Anfiteatro

Hierros desoldados, hamacas rotas, chapas atadas en forma precaria son algunas las evidencias de la falta de mantenimiento que presentan los espacios que cientos de niños utilizan a diario

Una chapa atada con una pequeña soga, en el sector ferrourbanístico
Una chapa atada con una pequeña soga, en el sector ferrourbanístico

Nadie puede dudar que este Gobierno municipal se encargó siempre, o al menos eso procuró, de brindar múltiples y diversos espacios públicos en buen estado y con diferentes obras, apuntando sobre todo a aquellos sectores de la ciudad en donde se suele concentrar más gente.

Por eso llama la atención el importante descuido que presentan los juegos infantiles que están desparramados en varios puntos de la ciudad, sobre todo porque son lugares extremadamente concurridos.

Al menos en tres de los sitios que visitó EL DIARIO, las roturas y falta de mantenimiento llegan a un punto tal de que no sólo se trata de estética o inutilidad de un juego, sino que llegan hasta a poner en riesgo a los pequeños que allí se disponen a jugar.

Los juegos que están instalados sobre la costanera cercanos al Anfiteatro, los que están también a la vera del río, pero cercanos al Gaucho, en el barrio Santa Ana, y los que se encuentran en la plaza del predio ferrourbanístico, sobre Entre Ríos y Sabattini, evidencian signos de deterioro y olvido, pero no de los niños, que los utilizan a diario.

Este medio mostró hace más de medio año atrás esta misma situación en uno de los lugares, pero ahora no sólo que se agravó ahí, sino que se sumaron otros espacios también.

En los que se ubican en cercanías del Anfiteatro, hay sectores que están directamente “clausurados” con alguna que otra cinta y hasta hierros y chapas amontonados a un costado muy cercano a los juegos, con el peligro que esto implica. Además, los juegos que están adaptados para ser utilizados por niños en sillas de ruedas, están absolutamente rotos, con los caños desoldados.

Varios de los pequeños toboganes, en la base de cemento donde se apoyan presentan pésimas terminaciones y, además, se encuentran demasiado separadas del piso, lo que implica caer de un breve “precipicio” para los niños que se arrojan desde allí.

En los demás sectores hay chapas que han cedido, quedando expuestas puntas y filos y hasta se los puede observar, literalmente, atados con una soga, donde los niños siguen pisando sin percatarse del peligro.

Una hamaca para discapacitados, desoldada e inutilizable
Una hamaca para discapacitados, desoldada e inutilizable
Print Friendly, PDF & Email