Los niños hicieron un alto en su lucha cotidiana para celebrar

Los niños que asisten al servicio de rehabilitación del Pasteur celebraron su día ayer

El Servicio de Rehabilitación del centro de salud organizó el festejo del Día del Niño para unos 50 pequeños pacientes que diariamente trabajan con los profesionales para lograr su recuperación

Mariela Debiaggi
Mariela Debiaggi

Un recreo ante tanto esfuerzo, una caricia a la voluntad, una pausa llena de sonrisas ante una lucha cotidiana. Así fue el festejo del Día del Niño que organizó el Servicio de Rehabilitación del Hospital Pasteur para todos los niños que están en proceso de recuperación en dicho lugar, como también para aquellos pequeños del internado que recibieron permiso para sumarse.

Fueron unos 50 niños los que disfrutaron de una mañana diferente a las que están acostumbrados, gracias a los nueve kinesiólogos, la fonoaudióloga, psicomotricista, psicóloga, trabajadora social y el médico jefe de servicio que llevaron a cabo el festejo.

Los niños recibieron el desayuno y luego disfrutaron de un espectáculo infantil a cargo del grupo “Los Cosmonautas” (invitados por el área de Juventud de la Municipalidad), quienes ofrecieron un show musical-infantil que incluyó teatro, música, magia y cuentos.

Mariela Debiaggi, una de las kinesiólogas del Servicio de Rehabilitación del Pasteur, destacó que “todos los años tratamos de festejar el Día del Niño, de tener alguna celebración, porque la idea es brindarle a los chicos y a los familiares un espacio diferente dentro del lugar donde ellos vienen a rehabilitarse o que los niños que están internados tengan la posibilidad de encontrarse en una situación distinta, agradable, de disfrute y participación”.

Debiaggi se refirió al arduo trabajo que realizan los niños en el área de rehabilitación y apuntó que “la idea del tratamiento es poder brindarles una mejor calidad de vida y tratar de que ellos alcancen al máximo sus posibilidades dentro de sus realidades”. Es que, se sinceró, “la recuperación ciento por ciento de nuestros pacientes es muy difícil”, porque “los chicos que están acá es por causas muy diversas, niños que han tenido problemas de antes de nacer o accidentes en la niñez; un montón de situaciones que dejan en ellos secuelas muy graves, y es difícil recuperarlos al ciento por ciento porque a veces hay lesiones que no se pueden revertir”.

En ese aspecto, contó que “a veces es muy duro para las familias, porque hay que hacerles ver que este niño es diferente al que ellos esperaban, y hay casos muy sencillos y otros que son muy complejos, tanto para el paciente como para el entorno familiar”.

La kinesióloga mencionó que los niños que participaron del festejo pueden tener entre una y tres sesiones semanales de rehabilitación. “De acuerdo a la complejidad de los casos, en los más agudos se trata de que sea más seguido el tratamiento” y enfatizó que, en esta lucha por lograr la mejor recuperación posible de los niños, es fundamental “trabajar ciento por ciento con la familia, es como un conjunto, la terapia, el paciente y la familia tratamos de que sea uno solo”.

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