Memoria cotidiana de la ciudad

Una tapa del suplemento de La Opinión

Las dos bibliotecas conservan diarios y revistas locales desde el Siglo XIX hasta el presente. La Bernardino Rivadavia guarda la colección de “El Heraldo” y “El Deber” y la Mariano Moreno atesora los últimos 15 años de EL DIARIO y otros medios, junto a una preciada colección de publicaciones culturales de los últimos 35 años

Anabella Gill, directora de la Biblioteca Mariano Moreno
Anabella Gill, directora de la Biblioteca Mariano Moreno

Escribe: Iván Wielikosielek

A las ocho de la mañana en el silencio del salón, las páginas de “El Heraldo” crujen con la crepitación de la historia. Sus páginas tamaño sábana pasan una tras otra como carcomidos afiches del pasado y muestran los titulares de un mundo que ya no existe. En el book del año 34, por ejemplo, se anuncia la llegada del Graf Zeppelin a Buenos Aires, el ascenso de Hitler en Alemania y el Mundial de fútbol en la Italia de Mussolini. En la noticia local, el doctor Antonio Sobral es diputado nacional, Emilio Parajón Ortiz intendente y en la ciudad se acaban de inaugurar algunos edificios que preanuncian la gran urbe: el Palace, la Plaza Ocampo y la Asistencia Pública. Cierro el book como si prensara viejos papiros y el silencio se quiebra por segunda vez. Es el momento en que la bibliotecaria Liliana Fernández me cuenta el rescate de esos papeles.

“Cuando ingresé hace 10 años, los ‘Heraldos’ estaban arrumbados en el entrepiso. Así que con mi compañera Analía nos dijimos: es una pena que ese material esté tan descuidado ¡Hay que rescatarlo! Como había que vaciar el piso para la construcción de la sala de proyecciones, pedimos permiso para encuadernar los ejemplares y ponerlos a disposición del público. Hasta ese momento no sabíamos la importancia que tenían. Hoy, los tesistas y los historiadores los consultan permanentemente. Hace poco vinieron a buscar información del Centro Vasco y del Club Alumni. A veces te enterás de cosas muy curiosas; como una huelga de los ladrilleros en los años 30 por las malas condiciones laborales. A esto lo investigaba un chico de la universidad”…

Liliana Fernández, quien está a cargo de la Biblioteca Rivadavia
Liliana Fernández, quien está a cargo de la Biblioteca Rivadavia

-Es curioso que diarios tan antiguos estén al alcance de todo público…

-Es que los pusimos en ese lugar para eso. Queremos que la gente los abra, los hojee, se familiarice… Cuando vemos toda la gente que los busca, me digo “qué bueno que los rescatamos con mi amiga, por más que tengan algunas hojas rotas o falten algunos ejemplares”…

-¿Qué otros diarios y revistas se pueden consultar aquí?

-Compramos todos los días “El Diario”, “La Voz del Interior” y “El Clarín”, pero los guardamos sólo un año. Luego hay que tirarlos por la falta de espacio. Igual te digo que los diarios actuales no son tan consultados como “El Heraldo”, quizás porque en los diarios o la misma Medioteca tengan la colección completa y encuadernada. De revistas, sólo compramos la “Muy Interesante” y “Caras y Caretas”, que son muy consultadas también.

Y cuando llega la hora de la foto, la guardiana de la biblioteca más antigua de la ciudad (fundada en 1904) abre un viejo ejemplar de aquella prensa gráfica de antaño. Y una vez más se libera un aroma a papel viejo; como una flor que aún conserva el perfume de lejanas primaveras.

 

Tesoro gráfico en el corazón de la Medioteca

Anabella Gill, la directora de la Biblioteca Municipal Mariano Moreno, me conduce por lustrosos pasillos al segundo piso. Allí se conserva, en impecables estanterías metálicas, no sólo “el tesoro” de la biblioteca (la colección de libros con más de cien años de antigüedad), sino también la hemeroteca pública más completa de Villa María. Allí no hay ejemplares de “El Heraldo” pero “a cambio guardamos la colección completa de “El Diario”, “Puntal Villa María” y “El Regional” en lo que va del siglo XXI -dice Anabella. Hace poco, AERCA nos ofreció la colección completa de “El Diario” desde su aparición en 1984 a condición de que les entreguemos una copia digitalizada. Estamos en eso. La digitalización jugará un papel decisivo en la conservación y consulta de los diarios y revistas en un futuro muy próximo”.

En lo que respecta a los viejos periódicos, hay que decir que la biblioteca municipal fundada en 1943 conserva la colección completa del primer diario de la ciudad: “El Sol” (1882-1885), como también del antiguo semanario “La Idea” (de 1904), ambas fotocopiadas. También pueden encontrarse cientos de ejemplares de “La Opinión”, diario aparecido en 1950 y que extendiera su tiraje hasta los 80. Pero uno de los mayores tesoros de la Mariano Moreno es, sin dudas, su colección de revistas culturales villamarienses desde 1980 a la actualidad. Allí se pueden encontrar desde ejemplares de “Impulso”, “Chauchas y palitos”, “El dragón rojo y la mujer vestida de sol” y “El hombre de piedra”, a publicaciones más actuales como “Nativa”, “Compartiendo” y “Wam”.

“Si hay algo que nos diferencia de las bibliotecas del mundo es nuestra colección local; por eso queremos conservarla y acrecentarla -comenta Anabella-. Y no sólo en lo que atañe a diarios y revistas sino también a libros de nuestros autores. Esta colección será el mejor legado de nuestra institución para las generaciones venideras”.

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