Misael Ogas presentó en Tribunales una demanda civil contra Lola Cruz

Junto a los abogados Ricardo Gutiérrez y Betina Civarolo, Ogas se presentó ayer en el Palacio Judicial local

El demandante contó que acudió a dicha instancia porque todavía no recibió respuestas ante las denuncias que presentó en el INADI y en el Tribunal de Conducta Policial

Junto a los abogados Ricardo Gutiérrez y Betina Civarolo, Ogas se presentó ayer en el Palacio Judicial local
Junto a los abogados Ricardo Gutiérrez y Betina Civarolo, Ogas se presentó ayer en el Palacio Judicial local

El joven villamariense Misael Ogas, quien hace dos meses denunció públicamente que fue discriminado en el boliche bailable Lola Cruz a raíz de lo cual no pudo ingresar al espacio bailable junto a sus amigos, se presentó ayer por la mañana en los Tribunales locales junto a sus abogados, Ricardo Gutiérrez y Betina Civarolo, para efectivizar la presentación de una demanda civil contra los propietarios de la firma.

Una vez retirado del Palacio Judicial, en relación a la demanda, el propio Ogas detalló a EL DIARIO que “la presentamos porque todavía no obtuvimos ninguna respuesta ante las denuncias que ya habíamos presentado en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) y en el Tribunal de Conducta de la Policía”.

“Lo que requiere esta demanda es un resarcimiento económico por parte del boliche por los daños morales que me provocó aquella noche en la que no pude ingresar el lugar”, amplió.

A la vez, el joven aseguró que “luego de la fallida audiencia que tuvimos con los representantes del lugar en la Defensoría del Pueblo, no hubo más ningún acercamiento para tratar de reparar el daño por parte de los representantes de Lola Cruz”.

Una vez hecha pública la situación acontecida en julio, desde el boliche se esgrimió que aquella noche Ogas no pudo ingresar al lugar debido a que se había agotado el cupo del factor ocupacional
Una vez hecha pública la situación acontecida en julio, desde el boliche se esgrimió que aquella noche Ogas no pudo ingresar al lugar debido a que se había agotado el cupo del factor ocupacional

Por otra parte, Ogas sostuvo que “hace algunos días presentamos una denuncia contra el efectivo policial Mariano Gilli, que fue quien me quitó mi celular y borró las fotos que yo le había tomado la noche en la que sucedió el lamentable episodio”.

“Esa acusación está estancada por parte del Tribunal de Conducta Policial, solamente me enviaron un mensaje de texto para informarme que el trámite había sido ingresado”, dijo.

Para finalizar, el denunciante agradeció públicamente “a todos los chicos que se solidarizaron con mi situación y se ofrecieron a salir de testigos por lo sucedido aquella noche del 9 de julio, en especial a un joven que estaba detrás mío en la fila y pudo ingresar al boliche sin ningún tipo de tarjeta especial ni entrada anticipada”.

“Ese testimonio es fundamental para desmentir la versión del abogado Marcelo Martín Silvano, quien argumentó que no pude ingresar al lugar a causa del factor ocupacional”, valoró.

 

El hecho

Apenas horas después de lo sucedido, Ogas relató para este matutino el episodio sufrido durante aquella fría noche de julio.

“Luego de esperar un rato en la fila, uno de los integrantes del personal de seguridad me dijo a mí y a personas que estaban conmigo que nos retiremos porque sin entrada no podíamos pasar”.

Seguidamente, relató: “Esperamos un momento, aproximadamente cinco minutos, y luego intentamos probar suerte haciendo cola nuevamente”.

“Al llegar hasta donde estaba apostado el mismo efectivo de seguridad, repitió lo que ya nos había dicho, haciéndonos correr para que pase otro grupo de chicos que también venían sin entradas”, sostuvo.

Ante eso, Ogas señaló que “le consulté al agente de seguridad por qué no nos dejaban ingresar y le solicité que nos dijera dónde conseguir entradas, ante lo cual hizo caso omiso”.

“Continué sin recibir respuesta alguna de parte de los responsables de seguridad y decidí tomar fotos para adjuntarlas y aportarlas como prueba al momento de hacer pública la denuncia”.

“Ante eso, Mariano Gilli, junto al personal de seguridad, respondieron de manera patoteril y me intimidaron a través de amenazas, atropellando todo tipo de garantías constitucionales y exigiéndome que borre las fotos tomadas o que de lo contrario me llevarían detenido, haciendo todo tipo de alusiones cínicamente jocosas respecto al frío que pasaría en el calabozo y cosas por el estilo”, denunció.

“Presionándome e intentando hacer de su carácter de ‘autoridad’ un instrumento de atropello hacia mi persona, me exigió el celular, anunciando que iba a quedar detenido y que me iban a secuestrar el teléfono”.

“Continuó con la intimidación, afirmando que si veía una foto suya en mi teléfono, me llevaría detenido y me exigía que lo desbloqueara”, contó Misael, quien finalizó el relato diciendo que “posteriormente, me hizo borrar las fotos, sosteniendo él mismo mi teléfono, y se adentró a revisar mis fotos personales para observar que no haya imágenes de él. Recién entonces me dejó ir”.

 

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