No fue un traspaso presidencial más

El comité de circuito Villa María destacó la figura y las políticas de Yrigoyen, al cumplirse 100 años de su asunción

yrigoyen“Los hombres son sagrados para los hombres y los pueblos para los pueblos”, es una frase de Hipólito Yrigoyen con la que el comité de circuito local que comanda Marcelo Barotto, encabezó un documento para recordar el centenario de la llegada al Gobierno de Hipólito Yrigoyen.

“El comité de circuito de la Unión Cívica Radical de Villa María quiere por este medio recordar que hoy se cumplen 100 años de la asunción presidencial de don Hipólito Yrigoyen”, dice el texto.

“Es propicia la conmemoración porque no fue un traspaso presidencial má́s, por el contrario, fue un momento bisagra que marcó́ un antes y un después en la vida nacional. Con Yrigoyen el radicalismo llegó al poder después de má́s de 25 años que estuvieron marcados por la luchas armadas primero, y el abstencionismo después, y que generaron las condiciones propicias para la sanción de la ley que estableció el voto universal, igual, secreto y obligatorio en 1912. Aunque justo es decirlo, ello recién se consolidaría con el voto femenino en 1947 con el impulso de Eva Perón, destacando las luchas previas de mujeres de la talla de Julieta Lanteri, Elvira Rawson y Alicia Moreau de Justo…”, agrega.

“Yrigoyen fue el primer presidente electo por el pueblo, lo que significó terminar con el fraude instaurado por quienes concibieron que la cosa pública debía estar en manos de unos pocos, de los más ricos. Cuando le preguntaban cuál era su programa, respondía que la Constitución Nacional… ello le sirvió de críticas a sus opositores, quienes se empeñaron en restaurar el conservadurismo en desmedro de las conquistas civiles y políticas de las clases populares, al señalar que era un gobierno sin rumbo… En realidad Yrigoyen bregó por un Estado nacional, popular (algo sobre lo que se discurseó tanto en la actualidad) y profundamente democrático. Sentó las bases de la soberanía hidrocarburífera que dió lugar a la creación de YPF, apoyó la reforma universitaria, entre tantas otras obras y medidas, como la obligatoriedad del guardapolvo blanco para que todos los niños fueran iguales…”, afirma el escrito.

“El historiador Manuel Gálvez lo llamó ‘el hombre del misterio’ y sin duda don Hipólito fue un personaje singular, se dice que no pronunció jamás un discurso ante multitudes, por eso lo apodaron ‘el peludo’, ya que no salía de la cueva… no obstante ello fue el primer gran líder del siglo XX, pero fue innegablemente un líder democrático que concibió a su partido y a la política como apostolados basados en la ética y la conducta. ‘Que se pierdan 100 gobiernos pero que se salven los principios’, decía. Es dable destacar que fue un presidente que se empobreció en el gobierno”, destaca la nota.

“Yrigoyen, como ya se dijo, fue el primer presidente electo por el pueblo y fue también, como es sabido, el primer presidente depuesto por un golpe militar en 1930, inaugurándose una larga tradición golpista que se clausuraría definitivamente en 1983 con el advenimiento de la democracia, de la mano de Raúl Alfonsín… Y como todo líder de su talla trasciende las fronteras del tiempo y del espacio, dejándole de pertenecer desde luego a sus correligionarios para formar parte del acervo nacional, por eso es bueno que no sólo los radicales lo recordemos y le rindamos homenajes. Ahora bien, creemos que la mejor manera de homenajearlo es inspirándose en su conducta y en sus valores democráticos, populares y progresistas, los que deben honrarse no sólo desde el discurso sino desde la conducta personal y desde la acción de gobierno… Como decía don Hipólito, ‘es indispensable fijar como condición irreductible que la moral política es la base de todos los progresos y de todas sus formas eficientes,restableciendo el poder, siempre vivificante de sus principios…’”, concluye.

 

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