«No percibo problemas de aprendizaje en el alumno»

Contundente, dijo que no se puede considerar iguales (a la hora de aprender) a todos por estar en la misma aula

“No podemos hablar de problema de aprendizaje, sino en todo caso de aprendizaje en el marco de un contexto”, destacó Boggino
“No podemos hablar de problema de aprendizaje, sino en todo caso de aprendizaje en el marco de un contexto”, destacó Boggino

Los problemas de aprendizaje no existen. Ese fue el título de la exposición de doctor en Psicología y docente Norberto Boggino, otro de los especialistas que pasó por la Jornada Psicopedagógica. Abordado por EL DIARIO, explicó que esto “no implica no reconocer que los alumnos aprenden de distintos modos, tienen distintos tiempos, obstáculos, algunos más, otros menos, y cada cual hace su proceso”.

“Se puede hablar de un problema de aprendizaje cuando se trabaja lo que llamamos el pensamiento de la simplicidad, que opera de modo lineal, monocausal, por ejemplo, cuando se observa solamente a quien está aprendiendo. Si enfocamos sólo en el alumno, va a haber problemas de aprendizaje; pero si pasamos a una mirada compleja o pensamiento de la complejidad, entonces ya no sólo vamos a mirar por el agujero de la cerradura a una sola persona, como el alumno (o como el maestro entonces sería problema de enseñanza), sino que pensaremos en términos de red, de trama, de interrelación entre múltiples dimensiones que se ponen en juego”, explicó a este matutino. Esto va “desde la singularidad de los agentes educativos a los alumnos, cuestiones didácticas, pedagógicas, institucionales, sociales, culturales, políticas, económicas” y demás.

Todo eso “conforma una trama que hace que un alumno tenga una producción en determinado momento”. O sea, “sacamos al alumno como foco y lo tomamos como una dimensión más, una dimensión relevante, importantísima, pero como una dimensión entre otras. Entonces ya no podemos hablar de problema de aprendizaje, sino en todo caso de aprendizaje en el marco de un contexto”.

“Sería mirar lo uno, el alumno, pero mirarlo junto con lo múltiple: mirar el alumno y el contexto y ahí aparece una problemática compleja que nos da muchas más dimensiones para entrarle y tratar de resolver las situaciones del aprendizaje en el aula”, ilustró el profesional.

Ante las preguntas, recalcó que él no percibe problemas de aprendizaje en el alumno, sino “a un alumno que está aprendiendo en un contexto donde sí puede tener obstáculos, barreras, como otros tienen más o menos barreras, pero que no los voy a resolver -de hecho no se resolvió hasta ahora-, si no tomo otras dimensiones que hacen que ese alumno esté en esas condiciones”.

Para ser más gráfico aún, puso su ejemplo personal: era un “niño pobre, discriminado, viviendo en un pueblito de Santa Fe, mi padre era analfabeto, no tenía referentes válidos y en mi casa nunca hubo un libro”, entonces no tenía las mismas posibilidades que otros. “De estos casos hay muchísimos; hay chicos que conocen el lápiz recién en la escuela y otros que se crían en una biblioteca, pero van todos juntos a la misma aula porque cumplen los años antes del 30 de junio. ¿Los podemos considerar iguales? No, tenemos que atender las necesidades de cada uno, los saberes previos, considerar el contexto del cual viene y que está apareciendo en el aula”, cerró.

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