Normas básicas para un trato humanitario en las cárceles

Arturo Ferreyra, juez de Ejecución Penal y referente en Villa María del Centro de Capacitación Ricardo Núñez

El juez de Ejecución Penal, Arturo Ferreyra, dictó un curso sobre el Sistema Penitenciario. Asistieron unas 60 personas, mayoritariamente empleados del Poder Judicial y de la cárcel

Arturo Ferreyra, juez de Ejecución Penal y referente en Villa María del Centro de Capacitación Ricardo Núñez
Arturo Ferreyra, juez de Ejecución Penal y referente en Villa María del Centro de Capacitación Ricardo Núñez

La propuesta de capacitación del Centro Ricardo Núñez, dependiente del Poder Judicial, incluyó en esta oportunidad una charla sobre las características del Servicio Penitenciario. Arturo Ferreyra, responsable de ese centro de formación en Villa María, fue el encargado de dictarla.

Al término del encuentro, dialogó con EL DIARIO, indicando que “fue un resumen del tratamiento penitenciario basado en la ley que lo regula, la 24.660 y los tratados internacionales. En este punto hay que señalar que lo último que se ha modificando son las Reglas de Mandela, impulsadas por el expresidente sudafricano a las que la ONU le realizó algunos cambios en 2015”, dijo.

“No se trata de nada excepcional, sino de normas mínimas de funcionamiento para garantizar a los condenados un trato humanitario”, dijo.

“El principio fundamental al que aspiramos es la reinserción del reo cuando recupera su libertad. La tarea de los que trabajamos en el Poder Judicial y en el Servicio Penitenciario, es que el condenado comprenda la conveniencia de la obediencia a la ley y también deseamos que, de parte de la comunidad, no se rechace a quien pasó por la cárcel sino que lo reciba como a un ciudadano más, para que pueda acceder a un trabajo y a una vida digna. No siempre se logra, muchas veces hasta la familia lo rechaza, pero es el objetivo para el que tenemos que trabajar como sociedad”, señaló.

A la hora de reseñar su disertación, dijo que habló de los períodos de un detenido, que tiene distintas etapas durante su paso por el Servicio Penitenciario: “Es importante hacer un acompañamiento cuando empieza el período de confianza, el de prueba y el de salidas transitorias, que son previas a la libertad asistida y a la condicional”.

Dijo que las primeras salidas el reo las realiza acompañado por un agente del Servicio Penitenciario “porque es muy difícil para quien ha estado encerrado, salir y ver una ciudad distinta, otras construcciones, otra fisonomía. Hay que acompañarlo en ese proceso para lograr la reinserción”.

Luego viene lo que se conoce como salidas “bajo palabra de honor”, que en la mayoría de los casos “cumplen con lo exigido, regresando voluntariamente al penal. Hay un mínimo de casos en que aprovechan esa etapa para la fuga, pero eso no nos hace que deneguemos el derecho al resto”.

En definitiva, “nosotros tenemos que tener en claro que no somos jueces de condena. No tenemos que agregar una condena a la que ya tienen. Nuestro deber es garantizar un alojamiento y un alimento dignos, no impedir que reciban tratamiento médico o bien, que tengan contacto con su familia”, expresó el juez de Ejecución Penal de los Tribunales de Villa María.

Sobre la anunciada, Cárcel Federal en la ciudad de Oliva, Arturo Ferreyra expresó que son necesarias más unidades penitenciarias “porque estamos casi al máximo de la capacidad y porque habiendo más espacio, los condenados tendrían más horas al aire libre, más aulas para estudiar y más posibilidades de trabajo”.

Sobre el debate con opiniones a favor y en contra Ferreyra expresó que “la comunidad debe trabajar en el tema y ocuparse. Acá en Villa María es un ejemplo: muchos se quedan a vivir sin reincidir porque encuentran vivienda, trabajo o asistencia, lo que hace que no se generen problemas”.

Adicciones: ¿se tratan?

Una amplia mayoría de los condenados de Villa María confiesa ante el juez que es adicto a las drogas y al alcohol. En muchas de las condenas, se incluye una recomendación al Servicio Penitenciario para que se le brinde un tratamiento dentro de la cárcel a los efectos de poder superar la dependencia. Fue por eso que le consultamos al juez de Ejecución Penal si hay en el establecimiento local tratamientos adecuados para esas problemáticas.

“El Sistema Penitenciario de la Provincia tiene un pabellón especial para eso, pero sólo en Bouwer. Puede parecer poco, pero le aseguro que sobra lugar, porque allí se alojan sólo los que voluntariamente aceptan ingresar a un programa para dejar de consumir las sustancias prohibidas”, informó.

“Creo que a pesar de que se está trabajando en la sociedad, falta mucho, pero no sólo para recuperar a adictos que delinquen, sino a todos los adictos. Por allí, sería conveniente que hubiera una estructura mayor para este tipo de tratamientos y que dentro de esa estructura, se pensara en un espacio para los detenidos”, afirmó.

“Las drogas están dejando heridas en toda la sociedad y por eso creo que es tarea de todos, no sólo del Servicio Penitenciario”, concluyó.

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