Otra larga espera de 15 años por escrituras que no llegan

Luego de que desde la Dirección Provincial de la Vivienda se admitiera que las escrituras para otro edificio de similares características llegarían pronto, los vecinos reavivaron sus esperanzas e ilusiones de obtener los títulos de propiedad de las viviendas donde habitan

El edificio San Juan, un espacio donde las escrituras de los departamentos brillan por su ausencia
El edificio San Juan, un espacio donde las escrituras de los departamentos brillan por su ausencia

El compromiso asumido y expresado a través de EL DIARIO, por parte de la Dirección Provincial de Vivienda, en facilitar las escrituras a los habitantes del edificio de Catamarca e Italia, reavivó las esperanzas de los 54 propietarios del edificio San Juan, que también desde hace 15 años reclaman y esperan por las escrituras de sus viviendas.

“Vivimos la misma situación que los otros adjudicatarios, incluso en la cantidad de tiempo, ya que la entrega de los departamentos se hizo en simultáneo”, expresó Jorge Lamberti que junto a Jorge Garay, Esteban Ferrero, Raúl Ocampo, Marcela Pérez, Silvia Gea y otros vecinos conforman el consorcio del inmueble que se erige en San Juan 462.

“Nosotros, hace 10 años que venimos peleando para que nos den las escrituras y todavía no pasa nada”, señaló Lamberti, acompañado por dos habitantes del lugar.

“Queremos lograr la escrituración. Regularizar nuestra situación legal y obtener la personería jurídica para que las decisiones que se tomen desde nuestro consorcio tengan el respaldo jurídico que corresponde”, puntualizó.

Cabe recordar que el edificio en cuestión fue construido por el Ministerio de Infraestructura de la Dirección Provincial de la Vivienda bajo el Gobierno de José Manuel de la Sota.

El 27 de septiembre del año 2000, el inmueble fue bautizado como edificio San Juan durante un acto que lideró el gobernador De la Sota junto al intendente Eduardo Accastello.

En aquella oportunidad, el mandatario provincial, además de entregar las llaves de las unidades habitacionales, también manifestó que había dispuesto por decreto bajar un 40% el valor de la cuota de los departamentos y prometió la construcción de nuevas propiedades horizontales (que nunca se concretaron).

“Pasaron gobiernos provinciales con José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti a la cabeza, gobiernos municipales con Eduardo Accastello y Nora Bedano como conductores y ninguno hizo nada para que tuviéramos identidad”, coincidieron en señalar los consorcistas.

“Pueda ser que ahora entre Schiaretti, Martín Llaryora y Martín Gill lleguen las soluciones”, remarcaron los vecinos.

Problemas puertas adentro

Además de la falta de escrituras, los habitantes del edificio San Juan deben hacerle frente a una problemática interna y acuciante como es la morosidad en las expensas en que incurren un importante número de vecinos.

“Sin personería jurídica es muy difícil cobrarles a aquellos que no pagan las expensas. Tenemos muchos morosos y eso repercute en el mantenimiento integral del edificio, los espacios comunes y el solventar los costos de administración”, precisaron las fuentes consultadas por este matutino.

“Debido a que hay 17 familias que no aportan, el costo de las expensas aumentó y se fijo entre 600 y 800 pesos, según la cantidad de dormitorios que posea la vivienda”, develaron.

“Terminamos absorbiendo las deudas de los demás, situación que consideramos sumamente injusta”, remarcaron los reporteados.

“Tenemos un consorcio, pero está limitado legalmente. De obtenerse las escrituras, el poder de acción de la organización sería totalmente distinto”, acotaron.

Cabe mencionar que después de una ardua tarea que implicó múltiples gestiones ante organismos provinciales, la DPV intimó a través de cartas documento a los morosos.

A pesar de la movida, el nivel de no pago se siguió manteniendo, perjudicando a los demás habitantes del edificio.

“Lo más triste de esta lamentable situación es que entre los que no se hacen cargo de su responsabilidad hay profesionales y gente con buenos ingresos económicos que desde hace 15 años no ponen un peso de expensas y sin embargo utilizan cocheras, ascensores y los espacios comunes del edificio”, manifestaron.

Como contracara remarcan que también hay adjudicatarios, comerciantes, jubilados, autónomos, desocupados y otros que sí están al día con sus expensas.

“Estamos cansados de que nadie haga nada. Queremos lograr las escrituras que nos pertenecen y avanzar en muchas soluciones que están pendientes aún”, consideraron para concluir.

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