El reparto de buenos goles

La volada de Morales no alcanzó. La pelota de Julián López fue un meteorito que se incrustó con maestría. Golazo de River

A pesar del viento y el campo de juego, River y Argentino hicieron un partido con “joyas” y empataron 1-1. El tanto del “Millonario”, de Julián López, para un cuadrito

Escribe Alexis Zegatti

La volada de Morales no alcanzó. La pelota de Julián López fue un meteorito que se incrustó con maestría. Golazo de River
La volada de Morales no alcanzó. La pelota de Julián López fue un meteorito que se incrustó con maestría. Golazo de River

El pozo de barrio Almirante Brown fue ayer escenario de un nuevo empate. Fue uno a uno entre River y Argentino, con un zapatazo de Julián López que sorprendió a Morales y una conquista de Ramiro Cortez que la clavó en un ángulo.

El poco espacio para jugar, el viento y la falta de fineza para dar el último pase hicieron que el encuentro no disponga de más goles. Sin embargo, por momentos se tornó entretenido y de ida y vuelta.

Desde el vestuario comenzó ganándolo el local, a los 4 m Julián López robó en el medio y desde casi 30 metros sacó un potente remate que sorprendió a un Morales adelantado y se le coló junto al poste izquierdo, 1 a 0.

Argentino sintió el golpe. Pese a manejar el balón, no lograba conectar el medio con la ofensiva y se le simplificaban las cosas a los de Bachanini.

A los 19’ por derecha apareció Santunione para robarle a Gonzalo Cortez el balón y envió un centro para Brusa. López llegó a cortar, pero su cabezazo salió contra su arco y casi complica a Morales.

Se despertó Argentino y comenzó a llegar. El primer aviso fue a los 22’ cuando Jacobi ganó en las alturas tras un centro de Díaz, pero en la línea apareció Julián López para salvar. Un minuto después, otra vez el “lana” con la pelota al pie logró elaborar una buena jugada y encontró opción de pase en Ramiro Cortez, que recibió dentro del área, aguantó, giró y remató al ángulo, dejando sin respuestas a Bachanini, 1 a 1.

La pelota parada o el remate de media distancia eran las llaves para generar peligro. A los 26’ Manzanares envió un tiro libre al área, el esférico se fue cerrando y Morales manoteó al tiro de esquina.

A los 33’ Argentino pudo ampliar: desde un córner, el balón le cayó en la suela a Díaz, que se acomodó y remató cruzado, pero en el camino apareció la pierna de Julián López, nuevamente impidiendo el grito del “Lobo”.

Sobre el cierre de la primera parte Manzanares vio adelantado a Morales y probó desde lejos, pero el uno desvió.

En la segunda parte el inicio lo encontró mejor a Argentino en los primeros minutos. Cortez se la robó a Barrionuevo y envió centro para Díaz que dentro del área no pudo resolver. Luego un centro cerrado complicó a Bachanini que se esforzó y mando el balón al córner, mientras que tras el centro López cabeceó alto.

A los 11 m una falta sobre Rosales en la puerta del área gestó un tiro libre a pedir de Díaz, que remató muy fácil para que Bachanini atrape.

En un partido con pocas situaciones, pocos espacios y mucho roce, elaborar juego era materia imposible, es por ello que los pelotazos y los remates buscando sorprender fueron lo que siempre se dio en el encuentro.

La visita lo pudo ganar con una salida rápida del uno que encontró a Ramiro Cortez en el área. Tras controlar, remató y se interpuso un defensor; y finalmente Márquez cedió para Díaz en la medialuna del área, pero el enganche remató desviado.

Quedó tiempo para la expulsión de Gonzalo Cortez, que fue fuerte contra Santunione y vio la segunda tarjeta amarilla (antes había sido amonestado por mano). Y cuando el partido se terminó se produjo un cruce de palabras e insultos entre Daniel Bachanini y Julio Gastaldi, que terminó en las puertas de los vestuarios.

El empate deja en claro que visitar la cancha de River es siempre complicado, que te saca puntos y que el Millonario no se da por vencido nunca. Argentino sigue como líder, mientras que el local hará cuentas.

 

La figura: Julián López

En un partido parejo y en el que no hubo una figura destacada, sobresalió el de River con un golazo y dos apariciones milagrosas en su arco. El criterio de Manzanares y la habilidad de Márquez que en el mano a mano te liquida.

 

El árbitro: Gabriel Pérez

Pese no influir en el resultado final tuyo varias equivocaciones. Faltas inexistentes, mal acompañado por sus colaboradores. Acertó en la expulsión de Cortez.

 

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