Piero volvió a La Docta

El “Tano” junto a su banda en el Studio Theater

Luego de dos décadas, el creador de Mi viejo regresó a Córdoba y plasmó temas de su discografía junto al músico villamariense

El “Tano” junto a su banda en el Studio Theater
El “Tano” junto a su banda en el Studio Theater

A las 22, cuando Piero subía al escenario, ya el lugar estaba colmado, mostrando a las claras que se lo extrañaba en La Docta y que la ansiedad de los días previos era cierta. Además, la espera no se había hecho larga, sino disfrutable. Eso fue responsabilidad de Enrique “Cacho” Aiello, cómplice de composiciones y compañero de ruta del “Tano”. El villamariense se despachó con algunos temas como Botellas, Jugo de tomate, de Manal, y Wincofonex (de su disco Pelo), que comenzaron a dar vuelta en un tocadiscos imaginario.

 

El “Tano” y su gente

Varios abrazos simbólicos resultaron el saludo a un público de varias generaciones. Ese, su público, le respondía en coro la duda cantada Y mi gente dónde va, que el año que viene cumplirá 40 años.

No fue hasta el tercer tema, que comenzó a interactuar con los presentes. Ellos, que ovacionaban cada comienzo de tema, como si no hubiesen sido los que los eligieron en la votación que se abrió en sus redes sociales. La importancia de su vuelta se notaba allí, cuando gritaban los temas que habían faltado cuando le agradecían cantando que él les cantara. Y todos los días, Tengo la piel cansada de la tarde anticiparon la primera charla que fue a los gritos desde las mesas. Todos trataban de acertarle a la última vez que había ido a tocar allí, hasta que el “Tano” usó -como siempre- las palabras justas: “No importa la última vez, sino que estamos acá”.

“Soy pan, soy paz, soy más”, era una de las primeras estaciones por el pasado donde cantó todo lo que es, sabiendo que también fue la voz de una generación, y lo sigue siendo. En la lista había un “80% de los temas de siempre y un 20% de lo nuevo que deben conocer”. Así, Sólo un gorrión, de su último disco que verá la luz en poco se mezclaba con Juan Boliche o Pedro Nadie.

Paradiso americano, tema de Aiello que canta en español y Piero en italiano, demuestra que, además de la composición, es su aliado en el escenario. Con él hace las introducciones a los temas, va hablando del show en medio del concierto, se regalan guiños cuando los solos de guitarra son a cargo de “Cacho”. Pero la amistad también se ve con los que están allá mirándolo. Le gritan, le agradecen, le aplauden. Se despellejan las manos para aplaudir Coplas de mi país, para que el “olé, olé, Piero, Piero” no tarde en llegar y quedarse.

A mí me dieron el mar y En un mundo de fruta encendida, antecedieron a Avisos clasificados. Este tema necesario para los responsables que votamos, para prestar atención, para hacernos cargo de lo que elegimos. Un tema que debe ser escuchado una y mil veces, por la claridad que tiene, por los años que no le pasan ni le pesan.

El regalao, Miedo niño, Manso y tranquilo, La inundación N° no sé cuánto, Para el pueblo lo que es del pueblo, fueron los himnos que sonaron al final, en las casi dos horas de show. En donde Con amor…, Ojalá, la máxima de que “Si uno lo cree, lo crea” se hacía cuerpo en él. Recordando “sacar lo que se puede afuera/para que adentro nazcan cosas nuevas”.

El, Piero, que volvió después de 20 años y regaló el momento emotivo de la noche con Mi viejo. Ese tema que nos llevó a todos a acortar distancias y superar el tiempo. Que logró lo mismo que en la infancia, cuando mi viejo me lo hizo escuchar, y yo no pude mirarlo sin llorar.

 

Juan José Coronell – Especial

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