Por una sociedad sana, mental y físicamente fuerte

 “Cuando escucho que alguien dice que estudiará Medicina no me canso de decirle que es la mejor elección”, afirma el autor del artículo
“Cuando escucho que alguien dice que estudiará Medicina no me canso de decirle que es la mejor elección”, afirma el autor del artículo

Escribe Dr. Víctor Scocozza
Especial para EL DIARIO

Hoy es el Día del Médico.

Felicito a todos los profesionales de Villa María y la región por celebrar su día, por haber elegido esta profesión tan bella en lo estrictamente científico y en lo humano, más allá de la rentabilidad obtenida por la misma.

En este mundo tal mercantilista, lo material pareciera ser lo más importante. Y cuando escucho que alguien dice que estudiará Medicina no me canso de decirle que es la mejor elección, pese a que si hay otros colegas cerca, le dicen exactamente lo contrario.

Ojalá pudiéramos cambiar este concepto, lamentablemente inserto en esta sociedad. No es fácil hacer de nuestra profesión un sacerdocio, no es fácil levantar la bandera de esta profesión y mantenerla en alto a través del tiempo.

Llevo ya cumplidos 37 años de médico y jamás me arrepentiré de haberla elegido. Sólo les pido a mis colegas que eleven bien alta su bandera y recuperen los valores éticos y morales que mucho hemos perdido.

Al sector privado le agradezco que esté en esta profesión.

Al sector público, con el cual me he identificado en gran parte de mi carrera, le tengo un afecto especial. Lamentablemente he observado que quienes lo han conducido a lo largo de mi carrera, son simplemente médicos, pero de ninguna manera estuvieron científicamente preparados para ocupar dichos cargos.   Quizás la gran asignatura pendiente a nivel local, provincial y nacional es que los que conducen no sean solamente médicos, sino gestores y administradores, que tengan acabados conocimientos de áreas como Planeamiento Estratégico y Metodología de la Investigación, que sepan manejar e implementar las nuevas tecnologías, que sepan liderar estos procesos que no son para nada fáciles, que nos ayuden a interactuar entre nosotros, porque nadie duda que el recurso humano motivado es el motor de estos crecimientos.

Mi reconocimiento a los médicos del Hospital Pasteur, al cual sigo perteneciendo, y los estimulo a que en esta nueva estructura (el Nuevo Hospital Pasteur), escenario que el pueblo ha pagado con sus contribuciones tributarias, aprovechen esta oportunidad. A que participen, que exijan que se termine el amiguismo en la designación de cargos y nos permitan contar con el recurso humano de conducción que nos ayude a crecer y resolver un tema de la sociedad, cual es el de la atención de la enfermedad que tanto le hace falta a la ciudad y a la región.

Hay que cambiar el paradigma de que curamos a las personas para devolverlas al ámbito que las enfermó.

Al sector municipal de la salud le cabe el primer nivel de atención de la enfermedad.   A mi juicio está lejos de ser eficiente, no sólo por su nivel de prestaciones, ya que las políticas públicas significan mucho más que ellas: son la actuación de los políticos sobre los determinantes de la salud, tales como la educación, el trabajo, la alimentación, la vestimenta, el deporte, la drogadependencia, la educación vial, la violencia de género, el cuidado del medio ambiente, la seguridad, en definitiva, la salud para todos.

Si no establecemos una política municipal que contemple todos los factores mencionados, no llegaremos nunca a ser constructores de una sociedad sana, mental y físicamente fuerte para desarrollar una construcción adulta y con proyección de futuro.

A todos los médicos nuevamente les deseo un feliz día.

 

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