“Tengo que humanizar al ‘Che’ para que no sea cada vez más un mito”

Juan Martín expuso sobre procesos históricos y políticos en el marco de la Jornada “Revolución, Integración e Independencia”, organizada por la UNVM y el Ministerio de Educación de la Nación

Juan Martín aseguró que “la imagen de mi hermano se utiliza mucho porque es indestructible, aunque sí es manipulable”
Juan Martín aseguró que “la imagen de mi hermano se utiliza mucho porque es indestructible, aunque sí es manipulable”

En el marco de la Jornada “Revolución, Integración e Independencia”, impulsada por la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación, a través del Programa Universitario de Historia Argentina y Latinoamericana (PUHAL), en conjunto con la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y su Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales (IAPCS), ayer en las instalaciones del Centro Cultural Comunitario Leonardo Favio se produjo la disertación de Juan Martín Guevara, hermano del mítico Ernesto “Che” Guevara, quien expuso sobre procesos históricos y políticos en el marco de una actividad que se constituye como instancia preparatoria para el Gran Congreso Federal “Camino al Bicentenario de la Independencia”, que se desarrollará durante 2016 en Tucumán.

Previo a la charla que mantuvo con el público presente en el Parlamente de los Niños, Juan Martín dialogó con EL DIARIO sobre diversos temas.

En primer lugar, en referencia su familia, comentó que «muchas veces se hace hincapié en que nuestra madre era una adelantada de ideas, pero esa era una cuestión familiar, tanto de ella como de mi padre. El era un tipo que rompía con todos los moldes, un ‘contra sistema’ en todo sentido, desde lo religioso, lo político, su vida y su actuación».

«Mi madre caminó un camino similar a mi padre, pero con un criterio más ordenado, más disciplinado. De lo mejor de la mezcla de ellos dos salió mi hermano Ernesto, una conjunción de la utopía de tener un sueño y de tener las fuerzas para hacerlo realidad», analizó.

Seguidamente relató que «cuando visité a mi hermano en Cuba, yo no tenía trato con él cuando tenía gente alrededor. Teníamos trato de hermanos en la intimidad, cuando ya no era más el comandante».

«En el año 1959 estuvimos juntos durante tres meses en La Habana. Fue un período de andar constantemente de un lugar hacia otro», indicó.

A la vez, al seguir hablando del “Che”, sostuvo que «para mí siempre fue mí hermano, pero él sigue siendo un personaje y creo que cada vez se convierte más en eso, pero lo que me corresponde es ponerlo con los pies sobre la tierra y humanizarlo para que no sea cada vez más un mito, porque la juventud no imita a mitos, imita a personas».

«Desde el año 1957, además de ser Ernesto Guevara de la Serna, mi hermano pasó a ser el ‘Che’ y desde ese momento, como hermano suyo, estoy acostumbrado a eso», señaló y aseguró que «la imagen de mi hermano se utiliza mucho porque es indestructible, aunque sí es manipulable. Algunos la usan para hacer plata y otros en el buen sentido con el que él intentó desarrollar sus acciones, para la lucha de los pueblos».

 

La actualidad

Consultado sobre el rol que imagina cumpliría su hermano en la actualidad del país, Juan Martín respondió que «frecuentemente se me realiza esa consulta y, para que quien pregunta puede imaginar la respuesta, yo le planteo cuatro escenarios».

«Uno, el imperialismo y el capitalismo son invencibles y se reinventan a sí mismos hasta el infinito; otro escenario sería que hay un capitalismo bueno, inclusivo, de estado benefactor y redistribuidor; tercer escenario, hay un capitalismo voraz y rapaz que quiere llevarse todo; cuarto escenario, el capitalismo es el problema. Creo que queda claro que el ‘Che’ estaría centrado en el último capítulo», dijo entre risas.

 

El Papa Francisco

Finalmente, Guevara habló sobre el Papa argentino. Al respecto manifestó que «ojalá Francisco pueda solucionar cada uno de los problemas en los que se involucra. Es el primer Papa jesuita, de una congregación política y que no tiene una característica esencialmente religiosa en el sentido dogmático de la religión.

«Lógicamente, Francisco hace una política para generar y ganar nuevamente el espacio que la Iglesia Católica perdió mucho en América Latina y el mundo. Indudablemente él influye en un mundo tan revolucionado, porque tiene poder y porque ha hecho cosas positivas, pero creo que no podrá lograr que el mundo sea justo. Creo que dos mil años de iglesia han demostrado que eso no se puede alcanzar», resumió.

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