¡Que suenen fuerte los aplausos para el mejor asador criollo!

Uno de los premios que se llevó Frosasco es una gran tabla de asador de algarrobo blanco grabada con los datos del concurso: “Me encantaría que se haga un festival del asado en Villa María”, manifestó

Eduardo “Lalo” Frosasco asó un costillar de 19 kilos y fue elegido por un jurado en primer lugar. Participa hace cinco años de estos concursos

Uno de los premios que se llevó Frosasco es una gran tabla de asador de algarrobo blanco grabada con los datos del concurso: “Me encantaría que se haga un festival del asado en Villa María”, manifestó

A preparar las achuras, ¡el mejor asador es villamariense!.

Se trata de Eduardo “Lalo” Frosasco, quien en representación de nuestra ciudad participó del Festival del Asado Criollo del Sur Cordobés, que se realizó el pasado viernes 17 de noviembre en la ciudad de Río Cuarto, en el cual salió elegido en primer lugar.

 

Trabajo en equipo

Luego de asar durante tres horas y media un costillar de 19 kilos, Frosasco obtuvo el premio a mejor asador entre 12 equipos de participantes, que llegaron desde toda la provincia y de La Pampa: “Participé con mi compañero de equipo, Juan Carlos Rodríguez, que es de Los Zorros”, contó en diálogo con EL DIARIO.

Lalo es carpintero hace 40 años y hace cinco comenzó a participar de este tipo de concursos que se hacen en distintas localidades de la zona como Ucacha, Santa Eufemia o Los Zorros: “Este es el primero que se hace en Río Cuarto, organizado por la Agrupación Folclórica Atahualpa Yupanqui”, contó a EL DIARIO.

Lalo Frosasco formó equipo con su amigo Juan Carlos Rodríguez, de Los Zorros, y juntos obtuvieron el primer premio

“No la conocía a la Agrupación, pero es muy linda, fueron muy organizados, prolijos y convocaron a más de 600 personas para la peña que se realizó, dentro del cual se efectuó el Festival”, señaló.

Desde la organización a los participantes le dan el corte de carne, la leña y brindan un límite de tres horas y media para asar: “A todos nos dan el mismo corte. Después esa carne se venden en porciones a todos los asistentes a la peña que se organiza esa noche, que en esta ocasión superó las 600 personas. Cantó el Dúo Coplanacu, hubo varios conjuntos que bailaban. Fue una peña bien folclórica”.

Finalizado ese tiempo límite, un jurado compuesto por tres personas evalúan, por ejemplo, que una vez asadas las costillas puedan sacarse con la mano, enteras: “Después cortan en la parte más gruesa y tiene que tener buen color y buen sabor, estar bien cocido. No tiene que estar rosado y el sabor es fundamental”.

Esto es un asado criollo y lo que se mantiene de la forma de comer la carne de los gauchos.

También son evaluados otros aspectos como la vestimenta, ya que es un requisito ir con ropas de paisano: “No se puede tomar bebidas alcohólicas mientras participas y observan tu comportamiento. También miran si llevas por ejemplo una bandera argentina o no. Hay un montón de cosas que miran”.

Sobre el método que utiliza para asar, contó: “Yo siempre lo hago a la llama, hay otros que lo hacen a dos fuegos, con la parrilla. Cada uno puede elegir el método”.

 

Deseo de un festival local

“Las cooperativas eléctricas de los pueblos saben organizar mucho este tipo de eventos y nos avisamos entre todos”, explicó el asador, que participa en este tipo de concursos desde hace cinco años como forma de “despejarse”.

Eduardo no se ha enterado que se realicen estos festivales en Villa María, pero destaca que sería un evento interesante de organizar: “Me encantaría que se haga algo así acá. Además siempre se usa que lo que se recauda con la venta de la carne que asamos, sea a beneficio. Las cooperativas de luz lo usan para la juventud cooperativista o el hospital del pueblo, por ejemplo”.

“Disfrutamos ir a pasar el día, compartir con los compañeros. Uno va siempre a tratar de ganar, pero sirve para despejarse un poco”, finalizó.

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