Quedaron en veremos

Duelo de “10”. Bértola (Atlético Ticino) y Bonaveri (Rivadavia) disputan el empate en un pasaje del partido sin tantos disputado en Arroyo Cabral

Rivadavia y Atlético Ticino empataron sin goles en un flojo partido. El “Verde” desperdició la chance de quedar como único escolta y el “Albirrojo” de asegurarse la clasificación

Duelo de “10”. Bértola (Atlético Ticino) y Bonaveri (Rivadavia) disputan el empate en un pasaje del partido sin tantos disputado en Arroyo Cabral
Duelo de “10”. Bértola (Atlético Ticino) y Bonaveri (Rivadavia) disputan el empate en un pasaje del partido sin tantos disputado en Arroyo Cabral

Escribe Pablo Luna Broggi

La alta expectativa que invadía el perímetro de juego cabralense le hacía frente al viento frío de la nublada tarde de domingo. El local, Rivadavia, recibía al líder de la zona con la ambición de ganar para no alejarse de los primeros puestos y pelear la clasificación hasta la última fecha.

Atlético Ticino, por su parte, visitaba el reducto “verde” sin las presencias de Ayrton Páez y Gabriel Bolatti, pero con la firme intención de ratificar su liderazgo con un triunfo que lo depositara en zona de playoff.

Luego de una espera de 10 minutos en los que el árbitro Gabriel Luján no aparecía, comenzó el partido. Rivadavia asumió el papel de anfitrión y tomó la iniciativa desde el arranque. Aún sin llegar al arco rival, el local era más que su rival. Bracamonte y Casale manejaban el ritmo del mediocampo y Bonaveri complicaba a toda la defensa visitante por el costado izquierdo junto a Juan Demarchi.

Al conjunto de Villegas sólo le faltaba ajustar la tuerca de la definición en el engranaje ofensivo porque lo único que no conseguía era el gol. La superioridad era grande, pero el marcador no lo reflejaba.

Los dirigidos por Crespo no tenían reacción. Estaban perplejos por la gran presión que ejercía Rivadavia y no podían dar siquiera dos pases seguidos. Atlético jugaba mal y agradecía al cielo el transitorio empate en cada balón disputado que perdía.

Sin embargo, con el pasar de los minutos la intensidad del juego local fue mermando, Ticino comenzó a entrar en sintonía con el ritmo del partido y a manejarlo de acuerdo a sus tiempos. De esta manera, el entretiempo encontró una pobre, y quizás injusta, paridad sin goles entre ambos conjuntos.

Haciéndose cargo de esa falencia goleadora, el local salió en el segundo tiempo decidido a abrir el marcador para demostrar en el tanteador lo hecho en la primer parte. Al minuto de juego, Nicolás Bertholet cabeceó solo pero al medio del arco, haciendo fácil el control de Fantino. Luego de esta clara chance desperdiciada, Villegas sacó al 9 y mandó a la cancha a Nicolás Domínguez y Facundo Castro para tratar de cambiar el destino del partido.

En la primer intervención de Domínguez, el delantero desbordó por izquierda y envió un centro para que Casale sólo tenga que empujar el balón al fondo de la red, pero la impericia del mediocampista para definir, sumada a un exceso de confianza, hicieron que el arquero Fantino tenga la increíble posibilidad de tapar un remate con destino de gol, cosa que finalmente hizo para dejar su arco en cero.

Un minuto más tarde la suerte casi rompe con la paridad cuando un despeje de la defensa visitante dio en la espalda de Guillermo Arce, pero Fantino pudo retener el balón una vez más.

Atlético Ticino extrañaba mucho a Páez. Aguantaba defensivamente, cortaba cuando podía en mediocampo, pero cuando Giampietri levantaba la cabeza para jugar, no encontraba a sus socios naturales (Bolatti y Páez) y era absorbido por la férrea marca de Bracamonte.

Los de Crespo probaban fortuna con remates desde larga distancia, pero no estaban en su tarde y los mismos se iban muy desviados. Por su parte, Rivadavia también se iba apagando de a poco y resignando con el empate. Abundaban los pelotazos innecesarios y la imprecisión

Los últimos minutos sirvieron para deleitarse con pincelazos “messiánicos” de la promesa “verde”, Facundo Castro, quien tuvo la última chance del partido en su pies luego de eludir un par de jugadores, pero su remate se fue rozando el palo izquierdo de Fantino.

Rivadavia jugó bien, pero podría haberlo hecho mucho mejor, y empató, aunque mereció más.

La fecha que viene deberá jugarse la clasificación en el clásico ante un resucitado Colón. Atlético Ticino dejó pasar la oportunidad de asegurarse el pase a la siguiente fase, pero su liderazgo no peligra y tratará de concretarlo en Pasco ante 9 de Julio.

La figura: Matías Bracamonte

Se hizo dueño del mediocampo y manejó los tiempos del partido. El ex-Española estuvo firme en la marca y preciso a la hora de jugar.

Excelente actuación. Lo único que se le puede reprochar es la demora al inicio del partido, pero dirigió sin fallas.

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