Recién se jubila y ya lo extrañamos

Félix Guevara junto al grupo de profesores y entrenadores que le realizaron una despedida
Félix Guevara junto al grupo de profesores y entrenadores que le realizaron una despedida
Félix Guevara junto al grupo de profesores y entrenadores que le realizaron una despedida

Le llegó la jubilación y tuvo una despedida como se merecía. Un grupo de profes y amigos del Sparta y Trinitarios le hicieron una cena como despedida y homenaje a un trabajador que se convirtió en un símbolo, sin proponérselo.

Félix Guevara, ese hombre gentil, solidario y afable que trabajaba en Sparta-Funesil, se convirtió en un símbolo de la institución deportiva, del Profesorado de Educación Física y de otras actividades que allí se han realizado hasta hoy.

Félix ha sido un colaborador incansable, “hay veces que hacía más cosas de las que le correspondía”, comentaron varios compañeros de trabajo. El estaba siempre, con el vóley de Trinitarios o el básquetbol de Sparta, manteniendo las canchas, acomodando mesas para planilleros, cuidando el parqué reluciente del club, siempre atento a todo lo que pasaba en cualquier sector.

“Ya te traigo una silla para que puedas ver el partido más cómodo”, solía decirle a cualquier periodista que cubría una actividad o al dirigente rival que llegaba al estadio.

Su don de buen tipo y su incondicional grandeza de querer colaborar, le hizo participar como incansable colaborador de otros proyectos, como el Villa María Vóley, de un Argentino de handball o de los seleccionados villamarienses de básquetbol.

Siempre estuvo ahí donde se lo necesitó, yendo y viniendo, colaborando, algunas veces sin recibir nada a cambio; armando canchas, colocando mesas, buscando planillas, secando el piso, cobrando entradas, buscando hidratación para los jugadores o lo que fuere.

Félix se jubiló y, desde ahora, a una parte del deporte que se practica en el Sparta le faltará uno de esos “indispensables”. Atrás dejó 18 años de permanencia en el club, siempre cordial y respetuoso. Antes había trabajado también en el Sport.

Los que lo veíamos en cada partido ya sentimos que a partir de ahora lo encontraremos, seguramente, en otra función, viendo el partido desde la tribuna, sin ir de acá para allá.

Tal vez, a partir de ahora se necesiten dos o tres personas para que hagan todo lo que hacía Guevara. Cada vez que uno pase por el Sparta, lo va a extrañar.

Seguramente llegará alguien en su lugar, pero no le va a ser fácil remplazarlo. Félix, con todo lo que hacía, parece ser irremplazable.

Ahora disfrutará de esta nueva etapa y uno siente que no alcanzan las palabras para agradecerle por todo lo que ha dado.

Gustavo Ferradans

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