“El sector de la salud está en crisis y la sociedad no se da cuenta”

Para Abramián, la salud “sí tiene precio, cuesta, y cuesta mucho, y ese es el problema que nadie entiende”

Guillermo Abramián reconoció que, al igual que otros centros de salud, están desbordados de demanda para internación. Apuntó a las obras sociales como las responsables de encontrar hacia dónde derivar y se refirió a las profundas dificultades económicas del rubro

Para Abramián, la salud “sí tiene precio, cuesta, y cuesta mucho, y ese es el problema que nadie entiende”
Para Abramián, la salud “sí tiene precio, cuesta, y cuesta mucho, y ese es el problema que nadie entiende”

Escribe: Damián Stupenengo

DE NUESTRA REDACCION

Las clínicas no dan abasto en sus sectores de internación. La cantidad de camas disponibles en la ciudad, tanto en el sector privado como en el público con el Hospital Pasteur, no es suficiente para satisfacer la necesidad de atención que alentó, sobre todo, la ola de gripe.

Esta situación dejó en evidencia ciertos inconvenientes en el sector de la salud que el titular de la Clínica de Especialidades, Guillermo Abramián, decidió contar a EL DIARIO.

“El sector de la salud está en crisis y la sociedad no se da cuenta”, sostuvo firmemente antes de lanzar los argumentos por los que considera que, en parte, los propios empresarios de la salud son responsables de esta “crisis económica y de servicios”, por no poder parar la pelota.

 

Internación sobrepasada

En primer término, Abramián se refirió a la situación actual desde el punto de vista de la salud propiamente dicha. En la Clínica de Especialidades hay unas 80 camas disponibles para internación, “y todos los días estamos con problemas, sobrepasados en cantidad de gente que necesita internarse”. Esta situación se viene dando “con una demanda sostenida desde hace ya 30 días”, contó.

“Los procesos respiratorios son, la mayoría, importantes y eso nos llevó a que tuviéramos que habilitar más respiradores en la terapia. Nosotros hoy tenemos más de la mitad de las camas de terapia disponibles con respirador”, detalló el titular del centro de salud ubicado sobre calle Corrientes.

De todas formas, consideró que “no sabemos si es lo que se viene para todo el invierno o si es un problema un poco incrementado por la realidad de la gripe”, pero dio su punto de vista al indicar que “probablemente se estén viendo cuadros respiratorios un poco más agudos que en años anteriores, pero esto es apresurado darlo como dato objetivo, es una percepción mía”.

Sobre este aspecto, dijo conocer que “el Hospital Pasteur está también en ciertos aspectos colapsado porque hemos tenido en algún momento necesidades mutuas de darnos una ayuda y sabemos que a veces ellos están complicados y nosotros también”.

Sobre este punto, Abramián se refirió al problema que se genera cuando una clínica privada no puede atender a un paciente y desde el Hospital Pasteur no pueden recibirlo tampoco, por tener obra social. En primer término, ejemplificó que “tenemos distintos tipos de trabajo con las obras sociales. Por ejemplo, puntualmente a un paciente de PAMI lo tenemos asignado y, como responsable, debemos tratar de garantizar dentro de las posibilidades la prestación, por lo que cuando uno no tiene cama, tiene que tratar de resolver ese problema y buscar una alternativa”.

El problema es cuando “no estamos asignados como prestador responsable del paciente, sino que somos prestadores de la obra social”. Allí, la clínica no es responsable de encontrarle otro lugar. “Esos casos son más complicados porque si viene acá a la guardia un paciente que necesita internación y no tenemos adónde ponerlo, la decisión de adónde ir es del familiar o del paciente, nosotros no tenemos la obligación de ver adónde lo acomodamos”, remarcó, aunque, de todas formas, indicó que “uno intenta buscarle un lugar, pero no es responsable, y ahí es donde debería intervenir la obra social, que es la que tiene que tener el centro de derivación y ocuparse de buscarle una cama a sus enfermos”.

Claramente, esta solución desde las obras sociales muchas veces no llega, “entonces quedamos en el medio del camino los prestadores privados, el hospital público y los familiares, y ahí es donde se generan situaciones complicadas porque llega al hospital y de allá plantean que si tiene obra social por qué lo reciben ellos, pero es la realidad”.

“Lamento que haya gente que no está teniendo soluciones”, dijo Abramián, pero reveló que “nosotros al Hospital Pasteur seguimos prestándole servicios y nos debe como hace nueve o diez meses y jamás le vamos a cortar el servicio porque creemos que es una necesidad”.

“Nos importa un hospital fuerte, sólido, que trabaje bien, porque cuando la gente no tiene adónde ir, es un problema para nosotros también porque no podemos dejar de atenderlos, es una cuestión ética y de responsabilidad social, entonces es un error creer que a nosotros no nos interesa que el hospital ande bien”, aseguró.

 

Guardia pedriátrica desbordada

Un dato importante que ofreció Abramián y que sirve para conocer la realidad actual en torno a la gripe es que “el fin de semana pasado tuvimos cerca de 140 consultas pediátricas en la guardia, sobre todo por cuadros respiratorios”.

Esto también es motivo de reclamos porque “nosotros somos los únicos que tenemos guardia pediátrica las 24 horas; tenemos algunas obras sociales que han hecho convenios especiales para garantizar el pago en forma inmediata y adecuada, son poquitas, el resto no”. “Ese resto es la gente que tiene que pagar porque si no, no tenemos quién atienda, no porque a nosotros se nos antojó, es que no tenemos quién venga si no”, recalcó.

 

Crisis económica de la salud

“El problema está en que nos estamos fundiendo trabajando. Es una realidad. La gente no lo percibe, no se da cuenta”, acentuó el profesional de la salud, y ofreció un amplio panorama sobre la realidad económica de las empresas de salud.

“No hay empresa -no sólo de salud- que pueda sostener rentabilidad con un proceso inflacionario como el de los últimos tres años cobrando a plazo. Porque una cosa es la inflación cobrando de contado y otra es cobrando a los 120 días”, remarcó, al explicar que la clínica debe comprar insumos y brindar servicios hoy, recién a fin de mes le factura a las obras sociales y éstas pagan a 60, 90 ó 120 días “algo que yo pagué cuatro meses atrás”.

“Supongamos una inflación baja, del 25% o 30%, en cuatro meses son 8% o 9% de pérdida de precios entre el momento que yo presté y el momento en que me van a pagar”, ejemplificó, y planteó: “¿Qué empresa puede tener una rentabilidad del 9% cuatrimestral? Seríamos millonarios todos si pudiéramos ganar el 30 y pico por ciento anual. Entonces, nos ha ido pasando que nos estamos desfinanciando, nos estamos comiendo todo el capital, nos estamos endeudando, estamos poniendo todo en riesgo”.

Abramián reconoció que “el personal acá cobra como le podemos pagar y la gente lo entiende, pero no es lo que corresponde”, y al mismo tiempo reclamó que “uno ve que hay subsidios para los clubes, subsidios para todo el mundo, nosotros no tenemos ni uno, no tenemos un solo impuesto menos, y se trata de la salud. Y nadie dice nada”.

“Los medicamentos, de octubre del año pasado a hoy, comparando un mismo pedido, tuvieron un 130% de aumento; entonces esa desfinanciación genera que haya cosas que ya no se puedan hacer más”, alertó, y sostuvo que por eso “a un paciente que viene y no tiene cobertura o que no hay garantía de cobertura, no lo recibís más; esa gente termina yendo al hospital”.

“Yo entiendo al Hospital, que se estén quejando de esto, pero es del Estado, es la última posta que tiene cualquier individuo para conseguir salud. Nosotros somos una parte, el problema es que no hay una política de Estado porque, en realidad, la salud es pública, la brinda el Estado o los privados, pero la salud es pública”, subrayó Abramián.

“Todos los ciudadanos del país tienen derecho a la salud, pero nosotros no somos prestadores privados de salud pública. A los transportistas les subsidian el gasoil, a todo el mundo, pero a la salud no la subsidia nadie, no les importa porque en realidad no estamos dentro de la agenda de necesidades de la gente”, opinó, y argumentó que “la gente se queja de la inseguridad, de la inflación, de la falta de recursos… Nosotros dentro de las 10 prioridades no figuramos”.

De todas formas, consideró que los empresarios de la salud “somos corresponsables de que este problema no esté dentro de las prioridades de la sociedad”, como también de que siga todo igual. Es que Abramián contó que han tenido reuniones con distintas aristas y personajes de la política para intentar revertir la situación, pero sin éxito, e igualmente reflexionó que “somos nosotros mismos los responsables, hablo de los empresarios que estamos en el sector, de dejar que esto siga así. Lo que pasa es que acá en la clínica me tengo que adaptar porque todos los meses hay 350 personas que cobran algo. ¿Cómo hacemos para parar? No se puede”.

Sobre este tema, cerró apuntando que “eso de que la salud no tiene precio, se ve desde dos caras; uno dice ‘qué bueno que está sano y que la salud no tiene precio…. Sí tiene precio, cuesta, y cuesta mucho, ese es el problema que nadie entiende: sí tiene precio”.

 

Nota de la Redacción: la entrevista fue realizada a media mañana,

horas antes de que la clínica fuera mencionada en la denuncia reflejada

aparte.

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