Un Alumni de bajo vuelo pudo sumar en Río Cuarto

Caler y Jaime se complementaron de buena manera y le dieron a Alumni una seguridad defensiva que no tenía hace mucho tiempo (foto gentileza "Al Toque Deportes")

Escribe Diego Godoy (enviado especial)

Más allá de que continúa sin poder ganar fuera de casa, el «Fortinero» obtuvo un valioso empate ante Juventud Unida y por primera vez en el certamen terminó con su arco en cero

Caler y Jaime se complementaron de buena manera y le dieron a Alumni una seguridad defensiva que no tenía hace mucho tiempo (foto gentileza "Al Toque Deportes")
Caler y Jaime se complementaron de buena manera y le dieron a Alumni una seguridad defensiva que no tenía hace mucho tiempo (foto gentileza «Al Toque Deportes»)

Dependiendo desde dónde se lo mire, el empate conseguido ayer por Alumni en su visita a Juventud Unida de Río Cuarto puede valorizarse de diferentes maneras.

El punto es de poca validez si se tiene en cuenta que con dicho resultado el «Fortinero» no pudo acercarse a los punteros. Pero si se analiza que los dirigidos por Lautaro Trullet habían sido derrotados cada vez que jugaron de visitantes, la igualdad en tierras riocuartenses cobra cierta relevancia, más teniendo en cuenta que ante la «Juve» el conjunto villamariense terminó con su valla en cero por primera vez en el certamen.

En un campo de juego que no se presentó en las mejores condiciones, durante los primeros instantes del cotejo Alumni apostó a ubicarse correctamente en la zona defensiva, como para evitar ser sorprendido de arranque.

Mientras el «Albirrojo» esperaba, el dueño de casa era claro dominador de la pelota, aunque eso no le daba la prolijidad necesaria como para generar situaciones riesgosas sobre el arco custodiado por Carlos Ronco.

Por su parte, cada vez que lograba hacerse con la posesión del esférico, Alumni intentaba imprimirle velocidad a su juego desde el mediocampo hacia adelante, aunque lo hizo con poca claridad a la hora de hacer circular el balón y así le costó mucho pisar el área rival con peligro.

Ese panorama de reiteradas imprecisiones por parte de ambos hizo que por momentos los dos se olvidaran de sus buenas intenciones y pasar a abusar considerablemente del pelotazo. Fue de esa manera como el conjunto villamariense equivocó reiteradamente los caminos para que sus delanteros, Ortiz y Herrera, pudieran llegar a posición de gol con buen control del balón.

Más allá de que los caminos empleados para generar peligro no era demasiado claros, el visitante dispuso de la primera chance, y quizás la más clara del encuentro, cuando el reloj marcaba 19′. Herrera aprovechó una mala salida del fondo local para quedar mano a mano con Mancinelli y meter un remate cruzado; el uno alcanzó a amortiguar con sus guantes el disparo de «Falucho» y parecía que la pelota se le colaba en su arco, pero sobre la línea apareció el ex-Alumni Germán Rivera para despejar el peligro agónicamente.

Mientras tanto, el dueño de casa solamente intentaba por medio de remates de larga distancia que no complicaron sobre el arco de Ronco.

En los minutos finales del primer tiempo, cuando puso la pelota al piso e intentó jugar con claridad, se vio la mejor versión de un Alumni que antes de irse al descanso generó un par de ocasiones riesgosas.

La primera se produjo a los 38′; Raymonda habilitó a Acosta desde el centro hacia la derecha para que, ingresando al área por ese sector, el habilidoso mediocampista metiera un zurdazo que Mancinelli contuvo cerca de su ángulo superior derecho.

Un par de minutos después el propio Acosta recuperó el balón en el círculo central, avanzó por el centro de la cancha dejando a tres rivales en el camino y cerca de la medialuna abrió hacia la izquierda para la llegada en velocidad de un Aloi que remató potente, pero muy elevado.

La etapa complementaria fue más pareja que la inicial y eso se debió principalmente a que, más allá de adelantarse en el campo de juego para ir en busca del triunfo, Alumni dejó de tener esos destellos de lucidez que demostró durante la parte final del primer tiempo.

La mayor parte del tiempo la pelota pasó a estar en la mitad de la cancha, producto de las imprecisiones a la hora del traslado y a que ambos cortaron con reiteradas faltas un alto porcentaje de cada salida rival.

Un mezquino Juventud tuvo la más clara del partido recién sobre la media hora del complemento y fue cuando Picco metió un potente disparo a media altura que espectacularmente Roncó pudo desviar, cuando la pelota se le metía pegada al palo izquierdo.

A Alumni le quedaba una más y llegó a los 32′; luego de un saque de esquina, en el rebote Aloi remató de bolea y exigió a un brillante Mancinelli, quien despejó el esférico con una magnífica estirada.

Luego los dos siguieron pensando en quebrar la paridad, pero ninguno hizo las cosas demasiado bien como para lograr ese cometido y así los arqueros pasaron a ser, prácticamente, espectadores de lujo hasta que llegó el final del encuentro.

Alumni se trajo un punto de su visita a Río Cuarto, pero, como declararon sus propios jugadores una vez finalizado el encuentro, para darle importancia a esa unidad deberá ganar el miércoles cuando reciba a Atenas de esa misma ciudad en Plaza Ocampo.

 

p53-f2-figuraLA FIGURA

Carlos Jaime

Se mostró siempre sólido en el fondo del equipo villamariense. Bien en el juego aéreo, en el anticipo de las marcas y a la hora de complementarse con su compañero de zaga, Nahuel Caler.

 

 

 

EL ARBITRO

Matías Romero

Regular actuación. Siguió de cerca las acciones del juego, pero cortó mucho el trámite del mismo en jugadas en la que podría haber aplicado la ley de ventaja.

 

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