Unión volvió a sus orígenes

Perón sujeta a Zabala de la camiseta. El defensor “Gallego” se fue expulsado en el segundo tiempo y delantero “Aurinegro” fue la figura del encuentro

La centenaria entidad jugará una final del fútbol local luego de 27 años tras superar 2-0 a Asociación Española con goles de Jonathan Zabala y Juan Pablo Sotto

Perón sujeta a Zabala de la camiseta. El defensor “Gallego” se fue expulsado en el segundo tiempo y delantero “Aurinegro” fue la figura del encuentro
Perón sujeta a Zabala de la camiseta. El defensor “Gallego” se fue expulsado en el segundo tiempo y delantero “Aurinegro” fue la figura del encuentro

Escribe Federico Gazzoli

Cuando se dice que las finales hay que jugarlas más con actitud que con buen fútbol, hay que observar lo hecho anoche por Unión Central para convalidar esa teoría. Es que el elenco “Aurinegro”, que llegaba a la revancha de una de las semifinales con la necesidad de revertir un 2 a 1 en contra, dio vuelta la serie con un 2 a 0 sobre Asociación Española y volvió a meterse en una final del fútbol local luego de extensos 27 años.

El club de calle Rucci basó su triunfo en base a dos pilares fundamentales: la experiencia y el oficio de sus jugadores de mayor edad y la entrega constante de sus piezas más jóvenes. Mientras tanto, en varios pasajes del duelo al “Gallego” pareció pesarle todo lo que había en juego y lejos estuvo de demostrar los buenos atributos futbolísticos que lo llevaron a colocarse entre los cuatro mejores del Torneo Clausura.

Fue así cómo en el arranque del encuentro Unión fue más que el rival debido a la superioridad que impuso en el mediocampo, sobre todo desde el tándem compuesto por Martín Delfino y Rodrigo Solís, quienes fueron una constante complicación para un solitario Matías Bracamonte que se vio ampliamente superado en su función de volante central.

Obligado a convertir lo antes posible para no desesperarse, los dirigidos por Marcelo Sachetto lograron rápidamente ese objetivo y así encontraron la tranquilidad necesaria para dar vuelta la serie. Iban tan solo 11’ cuando el “Patito” Delfino habilitó con un gran pelotazo cruzado a Jonathan Zabala, quien entrando al área por la derecha superó a Guillermo Arcas con una gambeta larga y con el arco libre definió con su botín derecho para estampar el 1 a 0 e igualar el global.

Los villanovenses ofrecieron su respuesta cuando se disputaba el primer cuarto de hora y Marco Mancilla, desde la media luna y con su pierna zurda, metió un disparo que se fue por arriba del travesaño.

Un par de minutos después Unión tuvo la suya como para ampliar la diferencia a su favor. Juan Pablo Sotto probó con un zurdazo que se fue apenas arriba del larguero.

Sabiendo de su superioridad en el cotejo y observando que Española tenía claras muestras de nerviosismo y desesperación, aunque no produjo más peligro en el área contraria, Unión controló cada vez mejor el encuentro y se armó de paciencia para esperar dar el golpe que lo depositara en la final.

Una gran ayuda en pos de ese cometido recibió durante los primeros instantes de la parte complementaria. Iban 2’ cuando Zabala se escapaba en velocidad para ingresar al área por la izquierda pero Ignacio Perón lo cruzó fuertemente y vio la tarjeta roja, dejando al “Gallego” con uno menos para afrontar lo mucho que faltaba por jugarse.

La más clara de Española se produjo cuando el reloj señalaba 11’. Luego de un tiro libre desde la izquierda y en forma de centro que fue impulsado por Braian Verón, por el segundo palo Luciano Acosta conectó de cabeza una pelota que Leonardo Morales sacó al córner con muchos reflejos.

p46-f2A esa altura de la noche los dirigidos por Franco Herrera no encontraban la llave del partido y, producto del desorden generado en pos de ir en busca de la igualdad sin mirar de qué manera quedaban parados en los metros finales, sufrieron ante algunas corridas de un Sotto que no estaba fino a la hora de definir.

El “Gallego” sólo estuvo cerca de empardar el tanteador de la revancha cuando, a los 18’, Morales envió al saque de esquina un tiro libre de Verón.

Pero en una de las tantas corridas de Sotto llegaría el tanto que liquidaría el trámite. Se jugaban 27’ cuando el delantero la peleó entre Bustos y Ardissino y antes de entrar al área punteó una pelota que se le escapó de las manos a Arcas y allí apareció nuevamente el atacante, casi desde el suelo, para puntear el esférico y marcar el 2 a 0 con el que Unión comenzó a sentirse finalista.

Desde ese momento y hasta el final los villamarienses comenzaron a aferrarse a la victoria retrocediendo en el campo de juego e intentando estar ordenados en el fondo, pero le cedieron la pelota a un Española que no supo demasiado qué hacer con ella. Sólo apostó a los pelotazos con destino al área de un Morales que bajó todo lo que llovió cerca de su portería.

Hasta que llegó el pitazo final del árbitro Cristian Atorri y allí la ilusión de los pibes del “Prado” se rompió en mil pedazos y el festejo “Aurinegro” se desató con marcada euforia. Es que Unión volverá a jugar una final luego de mucho tiempo y ahora irá por la gloria, nada más y nada menos que ante Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio.

 

La figura

Jonathan Zabala. Jugó casi todo el partido disminuido físicamente, producto de un fuerte golpe que recibió apenas comenzado el juego, pero a pesar de eso marcó la apertura del marcador y fue el jugador más desequilibrante del encuentro, complicando toda la noche a la defensa rival. También se destacaron sus compañeros Morales y Sotto.

 

El árbitro

Cristian Atorri. Regular actuación. Con muchos aciertos y casi ningún error en el primer tiempo, en la etapa complementaria tuvo falencias que lo complicaron. No expulsó a Gaido por una infracción similar a la que le costó la roja a Perón y solo le mostró amarilla a Maxi Bustos ante un golpe sobre el rostro de Arcas.

 

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