Vecinos dicen que se abrió el diálogo con el dueño del terreno

Tienen expectativas de lograr alguna solución habitacional.  Volvieron a recalcar que no quieren que se les regale ningún terreno, sino que el Estado los acompañe a lograr el acceso a un techo

Vecinos subrayaron que presentan situaciones familiares y de vida que les tornan imposible acceder a tierras sin la intervención del Estado. Desde el domingo 27 de diciembre último están en el terreno ubicado al final del barrio Las Playas
Vecinos subrayaron que presentan situaciones familiares y de vida que les tornan imposible acceder a tierras sin la intervención del Estado. Desde el domingo 27 de diciembre último están en el terreno ubicado al final del barrio Las Playas

Escribe Diego Bengoa

DE NUESTRA REDACCION

Vecinos que a fines de 2015 ocuparon un terreno de calle Jorge Newbery al 3300 del barrio Las Playas contaron ayer a EL DIARIO que se abrió un espacio de diálogo con el propietario de esas tierras.

Los ciudadanos buscan mostrarse cautos, no enfrentar al municipio y mantener un bajo perfil, sin hacer ruido. Por eso en la víspera fueron algo reacios al contacto periodístico.

Este matutino fue al lugar para conocer en qué instancias se encuentra el conflicto que se desencadenó el último domingo del año pasado, cuando casi 40 familias ocuparon tierras que, en principio, creyeron que eran del Estado.

Ayer sortearon una nueva tormenta en el lugar. Entre las 37 familias hay 80 niños
Ayer sortearon una nueva tormenta en el lugar. Entre las 37 familias hay 80 niños

La semana pasada hubo reuniones con funcionarios del Gobierno y ahora están en un compás de espera.

“La Municipalidad nos brindó su apoyo, pero este es un espacio privado. Nos dijeron que nos pueden ayudar a mantener diálogo con el dueño. Y están viendo si hay planes habitacionales en que se nos pueda incluir o iniciativas del estilo cooperativo”, dijo uno de los hombres, rodeado por otros ciudadanos.

Los consultados fueron tajantes cuando comentaron qué es lo que buscan: “No queremos que nos regalen nada, sólo que nos acompañen para que podamos acceder a un terreno, que nos acompañen a conseguir el financiamiento”.

Muchos son changarines, otros laburantes de la construcción, otras madres solteras. Viven con lo justo y gran parte de sus ingresos se los lleva el alquiler. “Nuestras posibilidades son muy pequeñas”, graficó un señor.

Buscaron no entrar públicamente en controversia con la comuna. Indicaron que llegaron al lugar asistentes sociales y que funcionarios del Ejecutivo “nos han escuchado y nos han dado una mano dentro de las posibilidades, pero al ser un terreno de privados no se puede hacer mucho”.

Ayer había tormenta en la ciudad y algunos estaban en el interior de las carpas en las que se asentaron. Mientras, algunas mujeres se encontraban en una casilla ubicada en la calle. “Somos 37 familias”, confirmó uno de los entrevistados. Cuando se les preguntó cuántos niños hay, especificó que recientemente los contaron y que llegan a 80.

Ante preguntas, confirmaron que no se irán del lugar hasta obtener alguna solución habitacional, pero reiteraron que no quieren regalos, sino que el Estado les brinde la posibilidad de acceder a un pedazo de tierra para construir sus viviendas.

“Tenemos situaciones económicas diferentes, pero con un punto en común: no llegamos ni de cerca a poder tener una casa”, apuntó uno de los ciudadanos, quien resaltó que la toma es pacífica.

“Pensamos que va a surgir algo bueno, pero seguimos en la espera. Esperemos que los canales de diálogo sean positivos”, concluyó, tras anticipar que han denominado al grupo vecinal como “Un nuevo sol”.

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