El “Verde” demostró que puede

Casale pasa la pelota ante la mirada de Pedernera. El “Verde” se metió en cuartos y ahora deberá enfrentar a Deportivo Argentino

Escribe Federico Gazzoli

Luego de dos empates seguidos, Rivadavia venció 1-0 a Unión Central y volvió a meter a un equipo cabralense en cuartos de final luego de un año de ausencias. El último subcampeón se quedó afuera del torneo

Casale pasa la pelota ante la mirada de Pedernera. El “Verde” se metió en cuartos y ahora deberá enfrentar a Deportivo Argentino
Casale pasa la pelota ante la mirada de Pedernera. El “Verde” se metió en cuartos y ahora deberá enfrentar a Deportivo Argentino

En Arroyo Cabral, el local Rivadavia y Unión Central se enfrentaron en un encuentro clave de la Zona Sur en el que ambos necesitaban del triunfo para lograr la clasificación. El “Verde” se aseguraba el pasaje sin depender de otros resultados si se alzaba con los tres puntos, mientras que el “Aurinegro” debía triunfar y aguardar lo que sucediera en otros partidos para obtener el tan ansiado boleto.

En ese duelo de necesidades fueron los cabralenses quienes mejor asimilaron todo lo que había en juego y, más allá de que lo hicieron sin sobrarle demasiado y hasta sufriendo en algunos momentos, se terminaron imponiendo por 1-0 sobre un elenco de calle Rucci al que los nervios le jugaron una mala pasada y lo terminaron dejando afuera.

Para decirlo de otra manera, los dirigidos por José Villegas aprovecharon la única chance clara que tuvieron en el primer tiempo y en ella facturaron, dedicándose luego a tratar de preservar con uñas y dientes el marcador favorable.

Mientras tanto, los once comandados por Marcelo Zucotti se quedaron solamente en las intenciones. Es que por momentos le quitaron la posesión de la pelota a Rivadavia, pero supieron administrarla muy poco para llegar con peligro hasta el arco contrario y, en las pocas situaciones netas que generaron, fallaron a la hora de definir.

Encima Unión se sintió perjudicado por una serie de fallas que tuvo la terna arbitral, que también perjudicó a Rivadavia con algunas falencias, y con el correr de los minutos, más allá de que las quejas eran válidas porque la actuación del referí efectivamente lo perjudicó, sus jugadores entraron en desesperación contra el referí, lo que los llevó a desviarse del objetivo central que tenían, el de tratar de revertir el tanteador para soñar con pasar a cuartos de final.

En lo estrictamente futbolístico, el cotejo comenzó jugándose lejos de los arcos. Es que, producto de la imprecisión de los protagonistas, durante los primeros instantes el balón divagó por la mitad de la cancha sin alguien que lo tratara correctamente para intentar quebrar la paridad.

Fue así que el único grito de la tarde llegó a raíz de una falla defensiva del elenco de calle Rucci cuando se jugaban 14’. Marco Fernández se durmió a la hora de rechazar, Javier Demarchi le arrebató la pelota y tocó para Nicolás Domínguez, quien ingresando al área por la derecha tocó al punto penal, lugar en el que Guillermo Arce controló el esférico y con su botín derecho sacó un disparo que ingresó pegado al poste izquierdo para convertirse en el 1-0 “verde”.

Luego de eso la primera etapa transcurrió de la misma manera en que se había desarrollado hasta la apertura del tanteador, es decir, disputándose lejos de los arcos.

En el arranque del segundo tiempo se vio lo mejor de un Unión Central al que le quedaban tan solo 45 minutos para intentar revertir la historia que hasta ese momento lo dejaba afuera del campeonato. Así, ayudado por un Rivadavia que se mostró relajado y dormido en el inicio de la parte complementaria, a los 2’ el “Aurinegro” estuvo cerca del empate, pero sólo en el corazón del área Elián Geremía definió defectuosamente por encima del travesaño.

Esa fue la más clara que tuvo el último subcampeón de la Liga Villamariense como para recuperar la ilusión de clasificarse. Después de esa maniobra siguió haciendo méritos como para llegar al gol, aunque nunca más pudo hacerlo con la claridad de dicha jugada.

Con el correr de los minutos los dirigidos por Zucotti fueron perdiendo claridad y orden. El hecho de jugarse al todo o nada para buscar el empate generó que su defensa quedara mal parada en reiteradas maniobras, algo que una errática delantera cabralense no supo aprovechar. A los 25’ Juan Cruz López tuvo que intervenir para tapar un derechazo de Domínguez y en la siguiente jugada un remate del defensor Emanuel Rodríguez se fue por arriba del larguero.

Poco después, a los 32’, tras un tiro libre en forma de centro ejecutado por el ingresado Richard Echegaray, por el segundo palo apareció Edgar Sarmiento para meter un cabezazo que pasó muy cerca del palo izquierdo. Mientras tanto, Unión era solamente centros al área que la defensa local despejaba como podía.

Así, sumando alguna contra mal aprovechada por el dueño de casa, llegó el final del encuentro. Unión murió de pie, luchando hasta el último instante por algo que no pudo conseguir.

Por su parte, más allá de que lo hizo tras algunos momentos de sufrimiento, Rivadavia consiguió el triunfo más importante, el que se le venía negando desde hace dos fechas y que le permitió cumplir el primer objetivo que tenía planteado, clasificar a los cuartos de final para volver a meter a un equipo cabralense en esa instancia luego de un año; donde deberá enfrentarse a Deportivo Argentino.

 

El árbitro

EDUARDO RODRIGUEZ

Mal arbitraje. Al principio mostró un estilo, cortando el juego por infracciones inexistentes, pero luego dejó prevalecer el juego brusco e ignoró infracciones que eran dignas de amonestación. Además se equivocó mucho para ambos lados, especialmente en contra de Unión. Entre tantas falencias, por ejemplo, obvió un claro saque de esquina para el “Aurinegro” y le cobró una posición adelantada inexistente. Se dejó hablar indebidamente durante toda la tarde y nunca tuvo la autoridad necesaria como para llevar adelante con tranquilidad un duelo tan importante. Sus asistentes también cometieron reiterados errores, varios de ellos conceptuales y no de interpretación.

 

La figura

GUILLERMO ARCE

No tuvo una actuación brillante, pero lo poco que hizo le sirvió para darle el triunfo y la clasificación a Rivadavia. En un partido tan flojo y en la chance más clara que tuvo, su certeza a la hora de definir marcó la diferencia.

 

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