Vitrales en la capilla Cristo Rey

p13 f1La Capilla Cristo Rey congrega a muchísima gente, no sólo del barrio Güemes, sino de toda la ciudad, y por allí transcurre la vida de todos ellos. Con el anhelo de toda esta comunidad de embellecer aún más éste, su lugar, se comenzó un tiempo atrás con los vitrales que hacen de marco al retablo del altar.

El diseño fue desarrollado según las premisas e ideas iniciales de la propia gente de la Capilla: el padre Pedro Fagoada y la Comisión, a través de Oscar Battisti; con ellos se fue desarrollando el proyecto, el cual se finalizó en abril de 2011.

Las figuras de ambos ángeles custodios están inscriptas en curvas que “abrazan” al Cristo Rey del retablo. El fondo de estos semicírculos contrasta con los ángeles (realizados en vidrios opalinos de color pastel) y representa la continuidad de los rayos de color rojo que nacen virtualmente en el Cristo.

Cada paño (dos rectángulos de 0,80 m de ancho x 2,40 m de altura) se completa con figuras geométricas y guardas florales en tonos vivos.

Segunda etapa

La segunda etapa de la obra (terminada a comienzos de 2015) se ubica en la fachada, donde fueron remplazados dos paneles de ladrillos huecos por vitrales: uno de Cristo Rey y otro de la Virgen del Valle.

También en este caso el criterio para la elección de colores de vidrios fue el contraste figura-fondo, con el objetivo de realzar las imágenes: en la Virgen predomina el color celeste del manto, y el fondo es de tonos rojos y naranjas; en el Cristo Rey predomina el rojo de la vestimenta, entonces para el fondo se usaron vidrios azules y turquesas.

Como sabemos, un factor fundamental a tener en cuenta en la construcción de cualquier vitral es la luz que recibe su superficie y la dirección de la misma. Por eso, en este caso, para que las figuras centrales se destaquen siempre, fueron realizadas con vidrios opalinos y en el fondo y guardas laterales se usaron vidrios cristalinos.

Otra de las premisas a seguir fue permitir la ventilación del ambiente interior, por lo cual se proyectó un paño de abrir en cada extremo. En cada uno se diseñó un anagrama, uno de la Virgen María y otro de Jesucristo. De esta manera, cuando estas ventanas están abiertas, no se interrumpe el diseño general.

Un desafío

“Cada trabajo que emprendo es para mí un desafío; se trate de un pequeño móvil para una ventana o de un vitral de grandes dimensiones. El objetivo es siempre lograr un resultado de la mayor calidad posible y, sobre todo, que el cliente sienta que aquello que imaginó se hizo realidad”, manifestó la arquitecta Silvia Caffe, realizadora de los vitrales de la Capilla Cristo Rey del barrio Güemes de esta ciudad.

“Así es que cuando me convocaron para comenzar con las obras en la Capilla, estos sentimientos se multiplicaron y fue un honor y una gran emoción para mí poder concretar este trabajo; siempre estaré agradecida por ello”, confesó la profesional.

“Creo que en los últimos años esta actividad que quiero y disfruto tanto se ha difundido mucho, podríamos decir que se ha popularizado. No se limita como hace tiempo sólo al arte religioso, tampoco es un privilegio para unos pocos, sino que en cualquier hogar, local comercial o institución podemos ver cada día crecer la presencia de vitrales, o de algún objeto realizado con estas técnicas, lo cual agrega a nuestros espacios una riqueza de luces y colores, calidad inigualable que nos brinda un material tan especial como el vidrio”, concluyó la arquitecta.

Arquitecta Silvia Caffe

Email: sil_caffe@hotmail.com

Celular: 154222384

Facebook: Silvia Caffe

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