El desfile del puntero

Ramiro Cortez y Claudio Díaz felicitan a Matías Calderón, quien puso cifras definitivas en el “Pozo”

Escribe Pablo Luna Broggi

Deportivo Argentino venció 4 a 1 a River y reafirmó su posición como único líder de la Zona Centro. Los goles albiazules fueron marcados por Gonzalo Ñáñez, Rodrigo Márquez, Claudio Díaz y Matías Calderón. En tanto, uno de los goleadores del campeonato, Dino Gagliese, descontó para el local

Ramiro Cortez y Claudio Díaz felicitan a Matías Calderón, quien puso cifras definitivas en el “Pozo”
Ramiro Cortez y Claudio Díaz felicitan a Matías Calderón, quien puso cifras definitivas en el “Pozo”

El Millonario recibía al Lobo en su reducto con la esperanza de sumar y mantener viva la utópica ilusión de clasificar. Argentino visitaba el barrio Almirante Brown con una idea totalmente diferente: la de mantener la punta y encarar de la mejor forma los últimos partidos de la fase regular de cara a los play off.

En los primeros minutos del partido el que se hacía cargo del protagonismo del juego era el local. El Lobo agazapado para salir de contra y lastimar, esperaba replegado a su rival a quien le cedía el dominio del balón. Un River sereno y concentrado intentaba penetrar una y otra vez la férrea muralla defensiva albiazul, pero no lo lograba. Esta posesión de la “banda” no le molestaba mucho a Argentino, porque su intención no era tanto manejar la pelota de un lado hacia otro, sino convertirla en un arma letal capaz de liquidar a su rival apenas tuviera una mínima chance.

El primer indicio de esta voraz actitud del visitante se cristalizó a los 13 minutos cuando el veloz Márquez se escapó por izquierda, envió un preciso centro a Gonzalo Ñáñez, quien pivoteó al medio y le dejó servido el gol a Claudio Díaz, pero Enzo Costamagna le tapó el violento remate al Lana y la paridad en cero del tanteador no sufrió alteraciones.

A pesar de esta primera tardía llegada las emociones se hacían esperar y Argentino aguardaba sin vergüenza y con paciencia una nueva oportunidad. River tenía el control de las acciones de juego pero no podía llegar con claridad al área rival y las intenciones de gol se diluían a metros del arco defendido por Morales.

A los 30 minutos, un pelotazo largo del “pulpo” Franco Ñáñez a las espaldas de Moreno le permitió a Márquez enviar el balón al medio del área para que el otro Ñáñez, Gonzalo, fusile a Costamagna y decrete el 1 a 0 a favor de Argentino.

La ventaja a favor de los de barrio Nicolás Avellaneda no se reflejaba en el juego. La paridad reinaba y River lo sabía, por lo que fue rápidamente en búsqueda de un marcador justo. A los 42 minutos un centro pasado de Ludueña que Gagliese peinó, derivó en los pies de Iván Sánchez, pero el remate de Okocha se fue muy alto y el empate no pudo ser. Luego probaron suerte Chiotti y Ludueña con sendos remates de larga distancia: uno fue contenido sin inconvenientes por Morales y el otro se fue desviado.

En el complemento, al minuto un grosero yerro de Costamagna en salida le permitió a Márquez enfrentarlo mano a mano durante casi 15 metros, pero finalmente el hábil delantero se la “pincho” al uno riverplatense y el balón se marchó apenas por arriba del travesaño.

Las últimas llegadas del local en el primer tiempo le hicieron replantear la forma de jugar al Chopo Morales, por lo que sus dirigidos salieron con la clara intención de terminar rápido con este partido y no dejar lugar a inesperadas “sorpresas”. Así fue que a los 7 minutos un magistral pase en cortada del Lana Díaz dejó a Márquez cara a cara con el uno millonario y en lugar de “pinchársela”, esta vez lo eludió y definió con holgura para establecer el 2 a 0.

A River, el gol del Panzón lo sacó del partido, y del campeonato. Minutos más tarde Julián López se fue expulsado por doble amarilla y, en la jugada posterior, Díaz puso el 3 a 0 con una sutil definición desde los 12 pasos, luego de que Moreno baje a Márquez en el área. La goleada era demasiado para lo que se había visto dentro del campo de juego. La impotencia, el nerviosismo y el desánimo invadió al plantel local de tal manera que terminaron con nueve jugadores por la expulsión de Ludueña quien insultó al árbitro.

Un intento de remontada se vio en el local luego del descuento de Gagliese de penal, pero sólo duró 2 minutos aquella efímera ilusión del empate, porque a los 23 minutos Calderón anotó su apellido en la planilla de goleadores en la primera pelota que tocó.

Argentino goleó 4 a 1 a River a domicilio y se afirma en lo más alto de la zona centro. Le quedan partidos complicados, pero dio un gran paso hacia la clasificación. Al Millonario le dolió mucho la derrota porque sabe que es imposible llegar a los play off. Quizás, las lágrimas finales del capitán reflejaban esa triste desazón por comprender que la clasificación sólo fue un sueño.

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