Abrazado a la punta

Lautaro Marín celebra el gol de Bracamonte, apenas iniciado el complemento, mientras lo sufren los rivales

Escribe Pablo Luna Broggi

 

Lautaro Marín celebra el gol de Bracamonte, apenas iniciado el complemento, mientras lo sufren los rivales
Lautaro Marín celebra el gol de Bracamonte, apenas iniciado el complemento, mientras lo sufren los rivales

Si algo tenían muy en claro los dirigidos por Franco Herrera era que debían mantener la punta, y que para ello había que ganar. Del otro lado, venía un River inestable y golpeado por los juveniles fortineros, con el objetivo de comenzar a levantar la cabeza en la parte final de la etapa clasificatoria.

Los primeros minutos de la etapa inicial del encuentro mostraron un juego intenso y friccionado, en donde la presión prevalecía ante la pausa y la precisión. El ritmo era demasiado acelerado, parecía más una carrera de caballos que un partido de fútbol.

Española apostó claramente a la velocidad de sus delanteros, mientras que River intentó lastimar más a través del juego asociado, armando jugadas a partir de la sociedad entre Aguirre y Sánchez.

Tras varias pelotas filtradas que no lograban llegar a buen puerto, la primera jugada de peligro de la tarde llegó a los 18 minutos, cuando Jacobo Bachanini debió esforzarse para desviar un buen remate de Ignacio Russo. A los 31’ el que logró convertir fue Cristian García, pero el árbitro Roberto Cejas anuló la conversión por una mano sin intención del mediocampista millonario. Luego, el conjunto de barrio Almirante Brown continuó intentando abrir el marcador con remates de Julián López y de Román Piovano, pero no pudo conseguir su objetivo.

El que sí lo logró fue el local, cuando Brian Verón metió un soberbio cambio de frente desde mitad de cancha a Enzo Caciorgna (debutante), que sin inconvenientes habilitó a Russo para que decretara la apertura del marcador.

Ya con un gol de ventaja el panorama de los dirigidos por Herrera se modificaba rotundamente para el complemento porque, más allá de que la primera situación fue para el visitante, el gallego liquidó rápidamente el pleito: el incontrolable Russo no pudo definir ante Bachanini, pero consiguió un córner a favor. Verón se encargó de ejecutarlo y de ponerle el balón en la cabeza de Bracamonte para el 2 a 0.

Ya con una desventaja mayor, el DT millonario Néstor Tisera se la jugó y puso a un delantero en lugar de un defensor: entró Martín Ledesma por Sacha Barrionuevo para ir en búsqueda del empate.

Los minutos pasaban y River comenzó a crecer y a creer, liderados por Piovano y entusiasmados por un descuento que le dio la razón al técnico de “la banda”, ya que el recién ingresado Ledesma que convirtió con serenidad ante la apresurada salida de Alcántara.

Con el gol, los villamarienses fueron decididos en búsqueda de la igualdad y estuvieron muy cerca de conseguirlo. Quizás hubiera sido merecido. A los 37 minutos, Jonás Chiotti marró una oportunidad inmejorable al cabecear por encima del travesaño desde el punto del penal, y sobre el final también se apresuró para definir desaprovechando otra chance.

La última bola quedó en los pies del experimentado capitán Damián Moyano, pero el defensor central millonario elevó demasiado su remate y sepultó todas las esperanzas riverplatenses.

Española se hizo fuerte de local y consiguió un triunfo importante que lo mantuvo en la punta de la zona.

 

La figura

IGNACIO RUSSO

Volvió a marcar la diferencia en el conjunto gallego. Convirtió cuando su equipo más lo necesitaba, exigió siempre a la defensa local y jugó de volante por derecha en los minutos finales.

 

El árbitro

ROBERTO CEJAS

Bien. No pasó grandes contratiempos y acertó en la mayoría de las jugadas.

 

 

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