Albergue canino: coinciden en que casi no hay respuestas a las demandas

En un tramo del pronunciamiento advierten que el CAM se encuentra lejos de la zona urbana de la ciudad y eso conspira contra la idea de las castraciones masivas

Remarcan que siempre pidieron la salida del médico veterinario pero nunca lo consiguieron. Críticas a la política municipal en torno a los animales

En un tramo del pronunciamiento advierten que el CAM se encuentra lejos de la zona urbana de la ciudad y eso conspira contra la idea de las castraciones masivas
En un tramo del pronunciamiento advierten que el CAM se encuentra lejos de la zona urbana de la ciudad y eso conspira contra la idea de las castraciones masivas

“En estos últimos años hubo cambio de intendente, también de funcionarios a cargo de salud pública, programas diversos, se renovó gran parte del proteccionismo, se mudó el albergue, pero, hubo algo que no cambió y es el veterinario”, señaló un documento que entregó Claudia Lencina, de WEEAC®-International (Worldwide Events to End Animal Cruelty), a EL DIARIO y que tiene la adhesión de varias organizaciones de proteccionistas de la ciudad.

El escrito hace referencia a la situación del albergue canino que el municipio tiene en las afueras de esta localidad. En el pronunciamiento en conjunto, subrayan que persisten las promesas pero no hay cambios en torno a la política animal y cuestionan que sigue en su cargo el médico Federico Soria, algo en lo que vienen haciendo foco desde hace mucho tiempo.

Tras enunciar una serie de hechos que tuvieron como escenario el Centro de Adopción Municipal (CAM), los cuales en los últimos meses han tenido fuerte repercusión pública, apuntaron que “la posición del municipio fue el silencio, hasta que se fue de las manos y decidieron por intermedio de la auditora General Alicia Peressutti como mediadora (que se ofreció gentilmente) convocar a una reunión en la sede de la Auditoría”.

En este marco, indicaron que tras dos encuentros en la Defensoría del Pueblo, el intendente Martín Gill recibió el lunes 29 de agosto a proteccionistas. Allí el mandatario “aceptó por escrito una serie de pedidos por parte de los proteccionistas que se comprometió a leer y estudiar”.

 

Los pedidos son:

* Entrar al albergue con libertad, al horario que dispongan y que sea razonable y lógico.

* Cubrir las 24 horas de atención a los animales albergados con vigilancia veterinaria y cuidadores que sean destinados para mantenimiento y seguridad del lugar.

* Castraciones, las necesarias para causar impacto.

* Pedimos ver el resultado de la Auditoría del Colegio Veterinario y saber qué parámetros se tomó en cuenta para llegar al mismo.

* Dispensario para atención primaria para los animales que lo necesiten.

* Apertura de los registros del CAM.

* Se trató la dificultad de acceso a las castraciones para la población (en caso que se realizaran masivas en un futuro), por el lugar en que se encuentra el albergue.

* Planteo de la necesidad de que hubiera un lugar destinado y adaptado para la recuperación, esterilización, recreación y albergue provisorio hasta la adopción de gatos y perros, canil de aislamiento para canes mordedores o utilizados para pelea, así como para los animales que deban cumplir con períodos de observación o tratamiento de enfermedades contagiosas para los seres humanos o animales.

* Creación de centros de castración itinerantes, como también uno fijo en el centro de la ciudad, señalando que la política aplicada en otros países e incluso otras provincias argentinas y con resultados positivos fue la de castrar mínimo 10% de la población animal anualmente.

* Nuestro pedido no negociable desde un inicio era la exclusión del médico Federico Soria.

“Somos francos y directos en declarar que se están haciendo las cosas mal. Más allá de la posible buena voluntad que se tuviere por parte de los antes mencionados, lo hecho y lo planificado es totalmente insuficiente. Sin embargo, hasta la fecha, solo recibimos justificaciones y negativas para ejercer tales cambios en el cuerpo de veterinarios”, declararon mediante el escrito entregado a EL DIARIO, en el que apuntan que continúan abiertos al diálogo y con predisposición a encontrar soluciones en conjunto, “pero sin más promesas incumplidas, menos aun avalando el maltrato animal, ni legalizándolo a través de ordenanzas, tampoco enviando animales a un exilio donde sus posibilidades de una vida digna se anulan”.

Finalmente, cuentan que recientemente se dio otro caso de un animal comido por otros, el segundo caso en pocos meses. Y por otra parte, aplauden la iniciativa del radicalismo con la que se busca prohibir la carrera de perros.

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