Argentino, una Fuente de goles

El Chino Fuente sonríe y celebra un nuevo tanto del Lobo, que ganó la zona y ya piensa en Yrigoyen de Tío Pujio

Apertura – Ultima fecha – Zona D
Con el Chino como figura, el Lobo goleó a Playosa por 4 a 1 y se aseguró el primer puesto en la clasificación general. En cuartos, los de Romero enfrentarán a Yrigoyen y el Albo a Universitario

Escribe: Daniel Rodríguez

Un puñado de hinchas se frotaban las manos y esperaban por el duelo entre el puntero y el escolta de la Zona D. Casi quince minutos más tarde del horario oficial bajo el radiante sol del Día del Padre, saltaron a la cancha los 22 protagonistas en compañía de sus hijos para la foto del plantel. Todos con hambre de gol, pero nadie imaginaba que serían tantos.
Argentino, gracias a su jerarquía y efectividad, se quedó con la victoria y goleó al Albo, que traía todos los deseos de mantener la punta en tierras ajenas. Más no pudo hacerlo y se generó un enroque en la parte superior de la tabla.
Tras el pitazo inicial del cordobés Carlos Saire, el local comenzó a invadir los diferentes flancos del campo de juego y mostró sus garras. Se lo veía decidido en su idea.
La primera jugada de la tarde se dividió en dos partes (golpe y contragolpe). Los jugadores de Playosa quisieron sorprender desde el arranque pero, en la réplica y tras una pelota filtrada, Agustín Moreno se encontró en la puerta del área chica mano a mano con Garetto y definió cruzado para inaugurar el marcador.
El trámite se abría y exigía, entonces, comenzar a jugarlo. Y allí fueron los dirigidos por Paulo Velasco. Con Mercado y Yudica como punta de lanza, más el acompañamiento de Guillermo Piva (quien suplía al lesionado Dino Gagliese), se intentó empardar la situación. La tarea no fue fácil. Carlos Jacobi en el fondo, más el enorme trabajo de Franco Ñáñez en el mediocampo, hicieron dificultosa la embestida. Encima, en cada salida, Argentino se asociaba y mostraba sus armas aún sin el “Lana” Díaz, quien no fue parte de la historia por acumulación de tarjetas amarillas.
Moreno, Carrera y Mauro Fuente generaron un circuito ofensivo que dio frutos rápidamente. Ya a los 18’, Matías Rojas envió un centro al corazón del área para que el propio Fuente lo impactara a la carrera con su empeine y la metiera por el palo izquierdo del uno visitante (2 a 0). La ventaja se ampliaba, pero mucho más quedaba por delante.

Cambio de aire
Todo parecía salirle al Lobo. El anfitrión sonreía y mostraba los colmillos por su efectividad. Es que si bien no llegó mucho, supo concretar las situaciones.
Del otro lado Playosa se frustraba en los intentos de romper la última línea, o bien, en medio de la desesperación de Piva, quien no tuvo la mejor de sus tardes. Pero, a pesar de no haber tenido la suerte deseada, un halo de luz se abrió por un momento para los Albos. Es que tras una mala salida desde el fondo, Argentino quedó por demás expuesto. Vega, el arquero de los dueños de casa, terminó con la pelota entre sus pies y siendo presionado por Yudica y Piva; este último la punteó para evadir la humanidad del portero y estampó el descuento transitorio (2 a 1). Más tarde, inclusive, ellos estuvieron muy cerca del empate, cuando a los 24 minutos Jacobi sacó sobre la línea otro disparo del “10”, que habría significado la igualdad y un cambio en la historia.
El elenco de La Playosa había tenido la chance de empardar la situación, pero el destino no lo quiso así. Para colmo de males, tras una jugada donde Rojas la pudo recuperar en campo de juego propio, picó hasta tres cuartos de cancha y terminó enviando un centro que fue recibido, cuando no, por Fuente, que la tocó suave a su derecha: allí estaba Carrera, quien supo ubicarla entre el arquero y su palo para estirar aún más la ventaja y volver a respirar con un poco más de tranquilidad (3 a 1).

Historia sentenciada
Con un par de nombres nuevos, mientras era jugado, el segundo tiempo comenzaba a rodar, pero los esquemas no habían cambiado tanto. Los villamarienses tenían la misma táctica y estrategia y su idea de juego no fue negociable. En tanto, los Albos fueron víctimas del poco juego asociado, como así también de la falta de definición en los últimos metros.
A los 7’ del complemento, tras una jugada exquisita, Gaitán trepó por derecha para habilitar a Moreno, que venía entrando al área, el volante no fue ambicioso y la acomodó de taco para que Rosales estampara el 4 a 1 final, con un zapatazo increíble. El encuentro tenía de sobra más de media hora y se notaba.
Los dos, ya clasificados, pensaban más en este partido como en un trámite, por eso no hubo tanta desazón ni la temperatura se elevó en los bancos de suplentes.
El vencedor, y finalmente puntero de la zona, Argentino, se enfrentará a Hipólito Yrigoyen en su llave correspondiente. En tanto, Playosa deberá medirse con Universitario, en un duelo de viejos conocidos.
Comienza la segunda parte de la Liga, la que permite menos desatenciones y equivocaciones, la que busca mayor eficiencia, esa que tuvo Argentino y que lo hace mirar el próximo encuentro con gran expectativas y con una mirada desafiante pero tranquila. Es un Lobo con la panza llena de goles.
El árbitro: Carlos Saire
Aprobó. Mantuvo el cotejo tranquilo y no lo llenó de interrupciones. Tal vez le faltó amonestar un poco más. En determinados momentos el trámite del encuentro se volvió rústico.

La figura: Mauro Fuente
El delantero volvió a demostrar su jerarquía. Participó, marcó y asistió.
En el Lobo, además se destacó Carrera, quien aplicó dinamismo y pases  filtrados para el local (también tuvo su gol).

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