Condenas de cinco y tres años para un albañil y un jardinero

Juan Pablo Vartalitis negó haber intervenido en el asalto. Aquí, junto a su defensor, el abogado Sebastián Elía

René Gandarillas y Félix Martínez presidieron las audiencias de debate

La pena más alta le fue impuesta a Juan Pablo Vartalitis por un asalto con arma blanca y otros incidentes de violencia física, mientras que Carlos Alberto Carrera fue sentenciado por un hecho de “lesiones graves calificadas”

Carlos Carrera junto a su defensora, la abogada Florencia Vottero. El jardinero confesó y el juicio fue abreviado

Un albañil y un jardinero fueron condenados ayer en los Tribunales de Villa María. Se trata de Juan Pablo Vartalitis (28) y Carlos Alberto Carrera (54), quienes recibieron penas de cinco y tres años de prisión, respectivamente, en dos juicios orales y públicos sustanciados en la Cámara del Crimen.

El primero, quien se encuentra detenido desde mediados de 2016, fue declarado autor responsable de “robo calificado por uso de arma” (un cuchillo), “lesiones leves reiteradas” y “amenazas” y coautor de “robo simple”.

En tanto, Carrera llegó acusado como presunto partícipe secundario de “homicidio calificado en grado de tentativa, agravado por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor”, pero durante la audiencia se cambió la calificación legal y terminó condenado por “lesiones graves calificadas”.

Los dos son convictos primarios, por lo que podrán obtener la “libertad condicional” cuando cumplan las dos terceras partes de las sanciones impuestas en la víspera, siempre y cuando observen buena conducta y aprueben sendas pericias psicológicas que acrediten que están aptos para reinsertarse socialmente.

En virtud de la condena aplicada y por el tiempo que lleva entre rejas, Carrera será excarcelado en los próximos meses, mientras que Vartalitis podría salir a fines de octubre de 2019 (tres años y cuatro meses) si se le otorga la “condicional”. De lo contrario, estará en la cárcel hasta diciembre de 2020.

 

Confesión a medias

Vartalitis confesó la mayoría de los hechos delictivos que se le atribuían, pero negó haber intervenido en el más grave de todos: un asalto a un negocio del barrio Trinitarios.

El 26 de mayo de 2016 (día en el que el joven trabajador de la construcción cumplía 27 años), un sujeto que empuñaba un cuchillo ingresó al maxiquiosco “Lucy”, ubicado en la esquina de General Lonardi y Paraná, y luego de amenazar de muerte a su propietaria, Luciana Molina, le sustrajo 1.000 pesos en efectivo.

Consumado el hecho, el asaltante salió del local, se subió a una moto que era conducida por otro malviviente y ambos se dieron a la fuga.

A partir de un acuerdo previo entre el fiscal Francisco Márquez y el abogado Sebastián Elía, se incorporó por lectura toda la prueba obrante en el expediente y no se receptaron testimonios en la sala.

En los alegatos, el titular del Ministerio Público mantuvo la acusación original y pidió una pena de cinco años de prisión, mientras que el defensor solicitó la absolución en relación al asalto y que se le impusiera una condena de dos años y seis meses de prisión en suspenso por los otros hechos.

 

Se declaró cupable

Carlos Carrera llegó a juicio acusado de haber incitado a su nieto C.F.C. (era menor al momento del hecho) para que le disparara a un vecino de barrio San Martín, durante un violento episodio ocurrido a mediados de 2014.

El adolescente y su abuelo sustrajeron una perra galgo, pero durante el robo se produjo un incidente en el que resultó seriamente lesionado -de un balazo- el propietario del animal. Por esa razón, Carrera fue imputado como partícipe secundario de “homicidio calificado en grado de tentativa, agravado (…)”, pero durante la audiencia de la víspera se cambió la carátula por “lesiones graves, calificadas por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor”.

El jardinero, domiciliado en aquel populoso barrio villamariense, reconoció haber intervenido en el hecho (su nieto fue sobreseído totalmente durante la etapa de instrucción), por lo que el juicio se realizó bajo la modalidad de trámite abreviado.

Al emitir sus conclusiones, tanto el fiscal Márquez como la abogada defensora Florencia Vottero coincidieron en solicitar una pena de tres años de prisión, que finalmente terminó imponiendo el juez Martínez al dictar sentencia.

 

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