“Debemos insistir para que los chicos continúen el colegio”

La sonrisa de los chicos no se negocia. El turno de la mañana de la Escuela Roca junto a la seño y a la directora

La directora Silvia Canciani se mostró muy entusiasmada por la regularidad de los alumnos en los últimos cuatro años. “Nuestra misión es generar valor por el conocimiento en los chicos y dotarlos de herramientas para pensar en el secundario y el terciario. La mayoría viene caminando desde los hornos de ladrillo, donde trabaja la familia” 

La sonrisa de los chicos no se negocia. El turno de la mañana de la Escuela Roca junto a la seño y a la directora
La sonrisa de los chicos no se negocia. El turno de la mañana de la Escuela Roca junto a la seño y a la directora

Es muy común en la ciudad que al hablar de educación se pregunte por si tal escuela es pública o privada, o bien pública gestión privada, muy polémica por cierto. Pero en las afueras de la Villa hay una histórica escuela rural, como otras en esta región, que muy lejos está de esa lucha de intereses, aunque pertenezca al orden público.

La Escuela Julio Argentino Roca, ubicada en las afueras, en calle pública s/n en Monte los Lazos tiene su historia, pero también tiene todos los días a las personitas que hacen de ese lugar, una escuela.

Obra en marcha. La sala de jardín está en pleno proceso y el techado es la siguiente etapa
Obra en marcha. La sala de jardín está en pleno proceso y el techado es la siguiente etapa

Cuando la distancia es larga, cuando llegar no es fácil, cuando comer también es un motivo de asistencia y presencia, cuando no sobra nada, pero sobra el amor, la escuela rural es también una casa con muchos chicos.

En diálogo con EL DIARIO, la directora y maestra de segundo ciclo, Silvia Canciani dijo que “la institución está atravesando una etapa de construcción en todo sentido. En primera instancia estamos trabajando en materia de infraestructura, ya que la ampliación del edificio siempre fue uno de los objetivos. Esa ampliación surge a través de fondos propios, con todo el trabajo y esfuerzo de la Cooperadora de la escuela, a través de los papás y el Rotary Club. Precisamente la obra es la sala de jardín, en la que se comenzará en breve con el techado”.

Además, la docente sostuvo que “en conjunto con el municipio hemos podido realizar la instalación eléctrica trifásica, solucionar algunos inconvenientes de plomería en los baños, más algunas cuestiones que responden al mantenimiento. De todos modos siempre estamos necesitando una mano, porque trabajamos para la educación de los niños más desprotegidos.

-¿Cuántos alumnos tiene la Escuela Roca?

-Actualmente tiene 43 chicos en la primaria y 21 en el Nivel Inicial. Nuestra misión es generar valor por el conocimiento en los chicos y dotarlos de herramientas para pensar en el secundario y el terciario. La educación es la puerta hacia la inserción en la sociedad, por eso no podemos resignarnos en esta lucha de educar a nuestros alumnos. Debemos insistir para que los chicos continúen el colegio y no abandonen.

Nosotros somos conscientes que trabajamos pensando en el futuro de ellos, por eso tratamos de transmitir continuamente el valor de venir a la escuela. Afortunadamente ellos lo disfrutan, generan y aprovechan sus espacios, sus creaciones. La escuela es un lugar donde se comparte y se aprende todos los días.

Vinieron de visita alumnas que están en cuarto y segundo año, respectivamente. Ellas habían asistido a esta escuela y ahora nos cuentan de sus ganas de seguir estudiando, y de la importancia que le dan. Ellas son un reflejo para los que vienen y esto que decimos de darle continuidad al colegio. De ellos depende, pero nosotros tenemos la responsabilidad de insistir para que no abandonen y continúen con la escuela.

-¿Cuáles son los horarios actuales?

-El ingreso es a las 12, momento en el que se da el almuerzo, y luego la jornada escolar comienza a las 12.30 y se extiende hasta las 16.30. Luego el régimen horario se mantendrá, pero pasaremos al turno tarde.

-¿De dónde vienen los chicos?

-De la zona, de los sectores aledaños, pero la gran mayoría de los alumnos viene caminando desde los hornos de ladrillo, donde trabaja la familia. Cruzan la ruta para llegar y para volver. Esa es su historia todos los días.

-¿Qué le está faltando a la escuela?

-Siempre faltan cosas. Por suerte somos un equipo y colaboramos entre todos ante cada necesidad. Por supuesto necesitamos más para seguir creciendo y dar un lugar cada vez más digno a los chicos. Precisamos materiales de electricidad, de plomería, sanitarios. Toda ayuda siempre es bienvenida porque sabemos cuál es la finalidad. Todos aquellos que puedan y deseen colaborar con la institución pueden hacerlo al 353-6559369 o llegarse directamente a la escuela, para conocerla y conocernos a todos. Aquí siempre esperamos con los brazos abiertos a todos.

-¿Qué ve en los chicos?

-Que valoran la escuela, que saben cuánto significa el reencuentro con el otro, que esperan el momento para hablar con los compañeros, que disfrutan de jugar mientras aprenden. Es difícil no ver eso, porque si bien las realidades de los chicos no son todas las mismas, aquí comparten y tienen su espacio. Todos tienen algo para contar y para decir… y nuestra función está con ellos.

-A propósito de esa función, ¿qué significado tiene para usted?

-Creo que tanto para mí, como para todos los que trabajamos en la educación, tiene un significado muy importante, diría que casi es una misión que cumplir. Yo siento que he encontrado una función en la vida, y es ayudar a los chicos a crecer como personas, poder ser de utilidad para ellos, estar cerca y contribuir con lo que se pueda en su desarrollo. Ayudar a que sean partícipes, a generar independencia para resolver situaciones. Trabajamos con personas y su diario crecimiento.

 

Con hambre, no se puede pensar

Capítulo aparte para graficar la realidad alimenticia que viven las escuelas rurales. En el caso de la Julio Roca, sabido es el esfuerzo que se realiza para conseguir lo que hay, pero lo que hay no es todo lo que se puede hacer.

El almuerzo en una de las jornadas desnudó que las políticas sociales y de desarrollo de la infancia y crecimiento no se encuentran tan articuladas con la educación. Polenta mojada con pan, eso comían los niños antes de entran a clases. Bien puede saberse que peor es nada, pero esto es un reflejo del presupuesto que se destina, por lo menos, a esa escuela rural. No es la intención recaer en la Escuela Roca puntualmente, porque la mayoría debe sufrir ese olvido, pero esperemos sirva de ejemplo para que la educación provincial y municipal se miren al espejo y se “sinceren”, porque sólo con amor… no alcanza.

 

Print Friendly, PDF & Email