Dos años de prisión y libertad para un olivense por violencia de género

El abogado Mario Bongianino ejerció la Defensa de Pedraza y, tras un acuerdo con el fiscal Francisco Márquez, logró que la pena impuesta fuera en suspenso, lo que le permitió a su cliente recuperar la libertad luego de cinco meses entre rejas

Jorge Pedraza llevaba cinco meses entre rejas por una serie de episodios delictivos que tuvieron como víctima a su expareja, una joven 20 años menor que él. En un juicio abreviado confesó su responsabilidad en todos los hechos

El abogado Mario Bongianino ejerció la Defensa de Pedraza y, tras un acuerdo con el fiscal Francisco Márquez, logró que la pena impuesta fuera en suspenso, lo que le permitió a su cliente recuperar la libertad luego de cinco meses entre rejas
El abogado Mario Bongianino ejerció la Defensa de Pedraza y, tras un acuerdo con el fiscal Francisco Márquez, logró que la pena impuesta fuera en suspenso, lo que le permitió a su cliente recuperar la libertad luego de cinco meses entre rejas

Un vecino de Oliva fue condenado ayer a dos años de prisión en suspenso y pudo salir de la cárcel después de cinco meses, aunque ahora deberá someterse a un tratamiento psicológico y de recuperación por su adicción a las drogas y el alcohol.

Se trata de Jorge Eugenio Pedraza, un plomero que estaba detenido desde el pasado 14 de abril, luego que fuera denunciado por su expareja y por la madre de la joven como consecuencia de los siete episodios de violencia perpetrados entre fines de 2014 y los primeros meses de 2015.

Pedraza, de 41 años (29 de octubre de 1973) y con último domicilio en calle Artes 152 de aquella ciudad del Departamento Tercero Arriba, reconoció haber cometido los hechos delictivos que se le atribuían y posibilitó que el juicio se realizara bajo la modalidad de trámite abreviado, es decir, omitiéndose la recepción de pruebas testimoniales en la sala que la Cámara del Crimen de Villa María posee en el quinto piso de Tribunales.

La confesión lisa y llana por parte del acusado, sumada a la ausencia total de antecedentes, le permitieron alcanzar una condena de ejecución condicional y, con ella, la libertad.

Así, al cabo de la audiencia de debate el plomero olivense fue declarado autor penalmente responsable de “lesiones leves calificadas por violencia de género y reiteradas” (dos hechos), “desobediencia a la autoridad”, “amenazas reiteradas” (tres hechos) y “abuso sexual simple”, en este último caso por manosear a su exconcubina durante uno de los incidentes.

A la hora de los alegatos, el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, solicitó la pena antes descripta, luego de un acuerdo previo con el defensor de Pedraza, el abogado hernandense Mario Bongianino.

Cabe señalar que el irascible plomero no posee antecedentes penales ni contravencionales y que su violento proceder con la madre de su hijo fue producto de una mezcla de celos, alcohol y drogas.

 

“Relación tortuosa”

El propio Bongianino calificó de “tortuosa” la relación que su cliente mantenía con una vecina apellidada Fantoni, una joven 20 años menor que él con la que tuvo un niño y que actualmente está embarazada a la espera de otro hijo de quien fuera su pareja.

Durante la audiencia de debate quedó al descubierto que Pedraza consumía bebidas alcohólicas en exceso y además es adicto a los estupefacientes, elementos que potenciaron su personalidad y lo llevaron a agredir a la mujer con la que compartió varios años.

Por esa circunstancia, al momento de dictar sentencia el juez Félix Martínez resolvió que el agresor deberá realizar terapia psicológica e iniciar un tratamiento para recuperarse de su adicción a las drogas y el alcohol.

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