El problema del vandalismo en los reductores de velocidad

Los daños en la parte izquierda del reductor ubicado en la esquina de calles Belgrano e Italia, en Villa

En Villa Nueva analizan construirlos en hormigón. En Villa María apuestan por “una ciudad libre de reductores” si los conductores respetan las velocidades máximas en calles y avenidas

Los daños en la parte izquierda del reductor ubicado en la esquina de calles Belgrano e Italia, en Villa
Los daños en la parte izquierda del reductor ubicado en la esquina de calles Belgrano e Italia, en Villa
En Villa María, el reductor de Carlos Pellegrini y Entre Ríos tiene su parte del medio cortada
En Villa María, el reductor de Carlos Pellegrini y Entre Ríos tiene su parte del medio cortada

Al transitar por las calles de Villa María y Villa Nueva hay una escena que se repite: allí donde había o hay un reductor de velocidad se ve que están dañados. Algunos están quebrados, a otros les faltan partes y, en ocasiones, el reductor que estaba ahí hasta hace pocos días, ya no está más. Los reductores tienen el objetivo de disminuir los accidentes de tránsito, pero en el mal estado que se encuentran algunos, no son más que un peligro para los vehículos.

“Son actos de vandalismo”, aseguró Mauro Bizzarri, titular del área de Seguridad Ciudadana y Tránsito de Villa Nueva. El funcionario explicó que “algunos son cortados con amoladora, otros sufren quemaduras”.

En algunos sectores de la ciudad estos elementos de seguridad fueron directamente extraídos, como los de Belgrano y Modesto Moreno, Comercio y Buenos Aires, Ituzaingó y Marcos Juárez o Lima y Alem.

“Sólo uno fue retirado por la misma Municipalidad, a partir del reclamo de un vecino, que alegó que la presencia del reductor provocaba vibraciones y esto perjudicaba a la construcción de la vivienda”, comentó Bizzarri. El reductor en cuestión se encontraba en la esquina de 25 de Mayo y Lima.

Consultado acerca de la posible solución que desde el municipio analizan para el problema, manifestó que “se está preparando un informe para pedir a la empresa la reparación de los reductores”. Pero asimismo, el funcionario dijo: “Además se está evaluando hacerlos de hormigón, como algunos que ya están desde hace tiempo, como en Lima y Rivadavia”.

 

“Evaluaremos que están bien ubicados”

En Villa María comenzaron a relevar los reductores dañados y el tipo de roturas de cada uno. “Algunos vecinos han utilizado barretas para quitarlos, haciéndoles palanca”, explicó Rafael Sachetto, secretario de Gobierno y Vinculación Comunitaria del municipio. “En algunos casos, no los han podido sacar, entonces quedan torcidos o fuera de línea, y con el tiempo también se desgastan producto del paso de vehículos”, agregó.

El relevamiento que están llevando a cabo consta de una evaluación para analizar si los dispositivos están correctamente ubicados y además se tendrá certeza de cuántos metros de reductores necesitan ser remplazados, ya que algunos deben ser cambiados completamente, pero a otros sólo les faltan algunas partes.

Sachetto es contundente: “No necesitaríamos reductores si los que conducen vehículos respetaran las velocidades máximas”. Y en este sentido, sentenció: “Tenemos que ir hacia una ciudad libre de reductores”.

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