Exhortan a directivos escolares a colaborar en la campaña

Niños reciben instrucciones de cómo actuar en un incidente cardíaco
Niños reciben instrucciones de cómo actuar en un incidente cardíaco
Niños reciben instrucciones de cómo actuar en un incidente cardíaco

La secretaria de Educación de la Provincia recordó a los directores de escuelas que se encuentra en plena implementación la campaña de reanimación cardiopulmonar en los establecimientos educativos.

Delia Provinciali, en un comunicado, puntualizó que la campaña se enmarca en la Ley Nacional de Promoción y Capacitación en las Técnicas de Reanimación Cardiopulmonar Básicas, donde se establece la responsabilidad de las carteras educativas de promover acciones para la toma de conciencia sobre la relevancia social de difundir y aprender las técnicas básicas con carácter voluntario, altruista, desinteresado y solidario.

“Atendiendo a ello se solicita informar a los directivos de todos los centros educativos que es preciso colaborar con los capacitadores que se presentan con la correspondiente acreditación, a fin de garantizar el óptimo desempeño de la presente campaña”, expresó la funcionaria.

El corazón es un músculo que funciona como una bomba y hace circular la sangre por el cuerpo. Cada día late más de 100.000 veces durante meses y años sin descanso y sin necesitar lubricación ni mantenimiento.

Casi cuatro litros de sangre necesitan viajar por 96 mil kilómetros de arterias y vasos, una distancia que equivale a dos vueltas alrededor de la tierra. El corazón, que solo pesa 280 gramos, es el que tiene la tarea de impulsarla.

Es muy importante cuidar nuestro corazón.

Muchas enfermedades pueden afectar cualquier componente del corazón, una de ellas es la ateroesclerosis de las arterias coronarias, que estrecha la luz de los vasos sanguíneos que llevan oxígeno y nutrientes a las paredes del corazón. Si una de estas arterias se cierra totalmente, puede producirse un infarto, que es la muerte de células que componen las paredes del corazón. Si la zona afectada es muy grande, el órgano puede detenerse y causar una muerte súbita.

La enfermedad coronaria es multifactorial; esto significa que no se debe a una causa única como sucede en las enfermedades infecciosas. Al igual que en la mayor parte de las enfermedades crónicas, hay factores genéticos o ambientales que contribuyen a provocarla. Los últimos, como el estilo de vida, tienen un papel importantísimo.

Han sido identificados varios factores que, por sí solos o en combinación, pueden producirla.

Los factores de riesgo son las enfermedades coronarias como costumbres o hábitos adquiridos que predisponen a un aumento de la incidencia de estas enfermedades y cuya corrección mejora no solo la calidad de vida, sino que también prolongan la sobrevida. Se dividen en aquellos que se pueden modificar y aquellos sobre los que no podemos actuar.

Modificables

Tabaquismo

Colesterol elevado

Hipertensión arterial

Obesidad

Estrés

Sedentarismo

Diabetes sacarina

No modificables

 

Edad

Sexo

Antecedentes familiares

Cambiar para mejorar

La edad es un factor de riesgo insoslayable. A medida que crecemos, la probabilidad de que nuestras arterias se estrechen es mayor, el sexo también influye porque las mujeres, durante su edad fértil, tienen menos probabilidades de sufrir un infarto que los hombres. Sin embargo, esto se equipara a medida que la mujer envejece.

Los antecedentes familiares también constituyen un factor de riesgo. Si algún familiar directo padeció una enfermedad coronaria o una muerte súbita antes de los 50 años no lo podemos modificar. Pero sí podemos tratar de disminuir el riesgo modificando aquellos factores sobre los cuales podemos actuar.

Si fumamos, dejar de hacerlo.

Si somos fumadores pasivos, evitarlo.

Saber cuáles son nuestros valores de colesterol, presión arterial y azúcar en sangre; si son elevados, modificarlos.

Realizar actividad física; es el mejor medicamento.

Evitar el sobrepeso y la obesidad a través de una alimentación saludable.

Muerte súbita

Llamamos muerte súbita a la que ocurre por causas naturales -es decir, no por accidentes, suicidio o envenenamientos- durante la primera hora después de iniciados los síntomas.

Tiene características dramáticas si no hacemos nada. Pero si conocemos las maniobras de resucitación cardiopulmonar, podemos ayudar si le sucede a una persona que esté cerca de nosotros.

Print Friendly, PDF & Email