El final se pintó de “Rojo”

Todo Sportivo celebra el 1 a 1 parcial que anotó “Pescadito” Rodríguez; luego concretó la remontada con el gol de Pérez en el cierre del partido

Sportivo FC derrotó 2 a 1 en Arroyo Algodón a Playosa, con un gol agónico del ingresado Fernando Pérez y sacó ventaja para la revancha en “Casa Blanca”

Todo Sportivo celebra el 1 a 1 parcial que anotó “Pescadito” Rodríguez; luego concretó la remontada con el gol de Pérez en el cierre del partido
Todo Sportivo celebra el 1 a 1 parcial que anotó “Pescadito” Rodríguez; luego concretó la remontada con el gol de Pérez en el cierre del partido

Escribe: Juan Pablo Morre

on el gol del ingresado Fernando Pérez, en la parte final del encuentro, Sportivo FC venció 2 a 1 en Arroyo Algodón a Playosa y logró la anhelada ventaja de local pensando en la revancha, tras jugarse ayer el primer partido de dicho cruce de cuartos de final del Torneo Apertura, que contó con una destacada concurrencia de público (alrededor de 500 personas).

El “Rojo” empezó perdiendo, pero empató rápidamente y terminó ganando con otro gol agónico del nombrado Pérez, quien venía de anotar un tanto muy valioso con Unión Central en la fase regular y le trasladó toda la “presión” al “Albo” que, al contrario de su rival, con el juego empatado no usufructuó las opciones nítidas de gol que generó en la segunda etapa.

En síntesis, ayer quedó en claro que el fútbol, más allá de toda lógica que puede imponérsele, es un juego impredecible y cuyo guión lo escriben -en el instante mismo- sus intérpretes y si no, cómo se entiende la chance de gol que malogró Juan Tissera (a centímetros del arco y sin oposición alguna) y que, minutos después, el “Albo” terminó perdiendo por una acción que nació tras una equivocación del jugador (Gabetta) que más consistencia y aptitud mostró en casi todo el partido. La explicación es que, como pintó el juego, premió al que más acertó en el error ajeno.

También, vale resaltar, la victoria recompensó cierta ambición que mostró (con una variante “ofensiva” asumiendo su localía) el anfitrión en esa parte final del cotejo y que permitió que toda la felicidad viajé a Pozo del Molle finiquitada la primera parte de una serie que aún le queda muchas emociones fuertes porque, además del pasaje a semifinales, se trata del clásico zonal.

Ciertamente, esas tensiones de partido de cruces y clásico, quedaron reflejadas en el campo de juego en los propios protagonistas porque prevalecieron las confusiones individuales en todas las líneas -con o sin pelota- y falta de conexiones y asociaciones.

Por lo tanto, se vio trámite con equivalencias muy marcadas, a excepción de cierto impasses, pero con la particularidad que, de las pocas opciones de gol, en su gran mayoría fueron de gran peligro; es que, dentro de esa estructura que presentó el partido, prevaleció la jerarquía de los “distintos” y, en ese sentido, el “Rojo” sacó mejores dividendos porque Gustavo Rodríguez resultó determinante marcando el 1 a 1 parcial y anotándose la preciosa asistencia en el gol del triunfo que marcó “Nano” Pérez.

Un yerro de Fabricio Vercelli, en una pelea cuerpo a cuerpo con Andrada (le ganó por astucia) derivó en el 1 a 0 para el visitante, a los 18 minutos del primer tiempo, tras una exquisita definición de “Pelé” en la única chance de gol que tuvo en el partido.

Ese tanto justificó la mejor cara de Playosa en primer cuarto de juego y que, además, coincidió con las muestras de calidad individuale que mostró “Kiko” Servetti (ubicado como wing por derecha), cuya participación se diluyó en el resto del partido.

Sin embargo, el “Rojo” no se quedó en las penas, reaccionó rápidamente y mostró sus mejores momentos en el juego; a los 20’, en un acción de pelota parada, Rodríguez, inteligente para leer la acción y ubicarse en el lugar dónde debía estar, corrigió con una “peinada” la trayectoria del balón que viajó por encima de Garetto y culminó con el 1 a 1, en lo que fue la ráfaga de goles que mostró la primera etapa.

Envalentonado por el empate veloz, el local, pese a que Taibo salvó con su humanidad su arco ante un disparo de Gabetta, mostró su mejor cara en esos minutos con Ramírez manejando el ritmo de juego y Gayoso produciendo a través de su desequilibrio. Por lo que, los de Pozo del Molle gestaron más chances; en primer momento, Vercelli, tras un rebote luego de otra aparición de Rodríguez, cabeceó apenas desviado y en la siguiente Fabricio Garetto se lució y desvió un disparo con destino de gol del “Oso” Albornoz.

Ya en el cierre del primer período, quien apareció con espectacular volada fue Alejandro Maggi en el otro arco para impedir la segunda conquista del visitante, en una acción de envíos cruzados (herramienta en ofensiva que más buscó el “Albo”).

En el complemento, el visitante “administró” correctamente los tiempos del partido y, con la movilidad constante de Gabetta en la zona media, controló a su manera un trámite que, al contrario del primer tiempo, evidenció una mayor “concentración defensiva” por parte de ambos conjuntos.

Igualmente, espaciadas en el tiempo, se vieron acciones claras sobre los arcos. A los 8’, un pase de taco de Rodríguez dejó de cara al gol a Gayoso, quien remató mal con su pierna izquierda y, en la respuesta, otra vez Maggi apareció en toda su magnitud y le impidió el tanto a Diego Molina, tras un tiro libre muy bien ejecutado desde un costado por “Pelé” Andrada.

Lo siguiente que mostró una etapa de trámite parejo y cerrado, se vio la única incidencia del juego; es que, a los 22’, el árbitro Marzolli expulsó a Genre y Gayoso por increparse (se vio un golpe del defensor visitante) en la previa de un tiro libre, y el juego se detuvo algunos minutos.

Después de ello, el “Albo” se rearmó efectivamente con diez y, atacando por la banda izquierda, creó lo necesario para poder ganar el partido; sin embargo, falló en la definición porque el pibe Tissera, ingresando como “ocho” en ambas ocasiones, increíblemente no acertó al arco en dos situaciones muy propicias gestadas por Acosta y el ingresado Guillermo Piva.

Ante esto, el cuerpo técnico local entendió “las señales” que le daba el partido y apostó a generar “su chance”; entonces, ubicó un delantero más para acompañar al solitario Rodríguez y la “apuesta” rindió sus frutos. A los 41’, erró Gabetta (que pintaba para figura) porque tuvo de más la pelota en un sector indebido, perdió el esférico ante la presión rival y entonces “Pescadito” Rodríguez, con tiempo y espacio, asistió al ingresado Fernando Pérez, quien relució su cartel de “goleador”, definió con suavidad ante la salida de Garetto y anotó el 2 a 1 que le dio la victoria Sportivo. Así, el “Rojo” ganó los primeros 90 para arribar con mínima y valiosa ventaja a La Playosa, donde el local tendrá la obligación del triunfo para romper el “karma” de pasar los cuartos de final en el ámbito local.

La figura

Gustavo Rodríguez

Le bastaron dos apariciones. Así resolvió el triunfo para su equipo; primero estampó el 1 a 1 con un anticipo sobre Garetto y, sobre el final, dejó de cara al gol a “Nano” Pérez. Gabetta fue de los más sólido en el “albo”, aunque le “robaron” la pelota en el segundo gol del rival. Los arqueros tuvieron sus “voladas” destacadas.

El árbitro

Eduardo Marzolli

Acertó en su estrategia; permisivo al principio, más rígido después y mostrando personalidad en fallos y aciertos en las jugadas más complicadas.

Las rojas a Genre (de quien se vio una agresión) y Gayoso fueron a instancias de lo que le comunicó el segundo línea. Evitó, con su experiencia y diálogo, acciones comprometedoras.

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