Fue sin querer queriendo…

De cerca. Sachetto y Solís “mastican” a Fernández ante la mirada del juez, Delfino y Bustamante

Unión le ganó en el final a Alem 1-0 con una polémica jugada en el gol. La asistente Aris no vio dos posiciones adelantadas “cruciales” que definieron el partido. Bronca en el “Tricolor”

De cerca. Sachetto y Solís “mastican” a Fernández ante la mirada del juez, Delfino y Bustamante
De cerca. Sachetto y Solís “mastican” a Fernández ante la mirada del juez, Delfino y Bustamante

Escribe Beto Arce

En un partido caliente, lleno de condimentos, con equipos similares desde el vivir el juego con intensidad, Unión Central se llevó una sorpresiva victoria sobre el final con un gol de Lucas Sachetto.

Alem fue más que Unión a lo largo de todo el encuentro. Hizo un mayor desgaste, generó siempre peligro y estuvo a punto de marcar varios goles, de no haber sido por la estupenda actuación del arquero Alaniz, la gran figura. A los 25 segundos el “1” ya dio claras señales de que sería “su tarde” cuando voló hacia la izquierda y con un manotazo estirado envió al córner un buen cabezazo de Albiero. A los 3’ Sotto, en la contra, tuvo su oportunidad con un remate bajo el arco tras un rechazo de Solís, pero su disparo se fue por encima del travesaño increíblemente. Sobre los 7’ aparecería nuevamente Albiero para completar una jugada con bombazo desviado, tras una buena combinación entre Dichiara y Fernández. Alaniz se vestiría de héroe a los 9’ al tapar con el pecho luego de que la pelota picara antes tras un correcto tiro libre de Bustamante sobre la izquierda.

Alem tuvo la capacidad de poder hilvanar pases consecutivos pero más allá de transformar al arquero rival en figura, equivocó los caminos al gol. Es que jugando mucho tiempo por arriba (algo que benefició a Unión), las posibilidades se reducen notablemente y el arco parece achicarse y distanciarse. No obstante el elenco de Marcelo Sachetto nunca se entregó y estuvo cerca: a los 21’ un tiro libre de Solís de media distancia obligó a Pereyra a despejar con los puños. Por la misma vía probó Bustamante para el “León” pero su remate se fue lejos.

Una de las mejores acciones del encuentro se produjo a los 35’, momento en el que Alem empujaba con Nicolás Pedernera y llegando a posición de gol sacó un remate esquinado que Alaniz mandó a un costado, en esa posición estaba Dichiara que intentó fusilar el arco, pero el “1” le puso todo el pecho y evitó por segunda vez la caída de su valla: enorme. Y antes del final del PT, otra vez Alaniz le sacó un remate al propio Pedernera que Dichiara no llegó a desviar.

El equipo de Pablo Suárez mostró más carácter y decisión, pero el buen planteo defensivo que ejerció Unión imposibilitó la profundidad “Tricolor”.

En el complemento Alem salió decidido nuevamente a buscar el partido y a los 12’ encontró una vez más en Dichiara la posibilidad de un gol. Pablo Fernández levantó un preciso centro y el volante solo contra el arco cabeceó por encima del parante. A los 23’ un precioso tiro libre de Bustamante se estrelló en el travesaño, y en el rebote Vega asistió a Albiero que en soledad desperdició un tanto casi cantado. Pero Unión tuvo un mano a mano increíble: Sotto capturó una pelota en plena siesta “leona” y ante Luciano Pereyra definió erróneamente y la mandó afuera.

Por momentos es Alem un equipo compacto, firme, con la impresión de que defensivamente será muy complicado para batir, pero en otros muestra flaqueza producto de la ansiedad por buscar y descuidar los sectores que merecen mayor protección. Acosta discutía con su compañero Amed Elhall por una jugada puntal y las pulsaciones llevaron al ex Española a soltar un golpe en el rostro sobre Ledesma que el árbitro vio y penó con roja.

Tres minutos más tarde se produjo una dura acción con un choque de cabezas entre Pino y Dichiara, que terminó con un corte en este último y debió dejar el campo de juego para recibir atención médica fuera del estadio. Llamado de atención número 1 para la Liga, ya que debería plantearse el grave problema que significa no tener asistencia médica en un partido. Dichiara fue llevado a un nosocomio local en un auto particular durante el transcurso del partido.

Vega se “pasó de rosca”, vio su segunda tarjeta amarilla y Alem se quedó con nueve en un momento de desconcierto y confusión. Increíble, pero real. El “León” estaba para aplastar para Unión, sin embargo se encontró en una situación completamente desfavorable con desventaja numérica.

Tal confusión reinaba que en una jugada crucial, Unión se llevó el partido. Sotto recibió la pelota en soledad (claro offside) e intentó rematar al arco pero desviado; allí capturó Sachetto (también en posición adelantada) y no perdonó con Micaela Aris se equivocó feo y permitió que el resultado se abriera. Llamado de atención 2 para la Liga, que no contempló la magnitud del partido y la responsabilidad de podía caer sobre una mujer. La piba la pasó mal contra el alambrado, ante los reclamos e insultos, más allá de la razón de los jugadores de Alem. La mandaron al “muere” en un Unión-Alem, un partido “caliente” por donde se lo mire. Se puede discutir la forma en que los árbitros llegan a un partido: sorteo o designación… pero indudablemente hay que replanteárselo si se quiere un fútbol más competitivo o sólo cumplir sin importar las consecuencias.

Quedó la última para Alem, herido en el orgullo, valiente con el corazón, y confundido por el desenlace. El ingresado Chiosso se llevó puesta la pelota y disparó contra el arco de Alanis, pero su envió se estrelló en el travesaño.

No hubo tiempo para más. Aunque ahora habrá tiempo de replanteos: para Alem, que perdió un partido visagra en cuanto a sus aspiraciones de llagar a la punta; para Unión, que levantó en la etapa final del campeonato, pareciendo que fuera en vano; para la Liga… que una vez más metió la pata, aunque de seguro “fue sin querer queriendo”.

 

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