Ingeniero local investiga en Uruguay el uso medicinal del cannabis sativa

Diego Bertone, en la Redación de EL DIARIO, muestra su remera hecha con fibra de cáñamo

Diego Bertone es un ingeniero agrónomo de Villa María que está trabajando en una empresa farmacéutica uruguaya para desarrollar medicamentos a base de cannabis. “Es el proyecto más firme de ese país desde que se aprobó la ley”, dijo

Diego Bertone, en la Redación de EL DIARIO, muestra su remera hecha con fibra de cáñamo
Diego Bertone, en la Redación de EL DIARIO, muestra su remera hecha con fibra de cáñamo

 

A los 15 años, Diego Bertone conoció la marihuana “por su fin lúdico”, pero a partir de allí comenzó a investigar las propiedades medicinales que ahora se están conociendo en mayor medida.

En ese proceso de investigación es que estaba un día de febrero de este año con sus plantas y semillas, cuando la Policía lo detuvo por “tenencia simple”.

La cuestión es que ese hecho policial, que él mismo relató antes de ser detenido por Facebook, hizo que su historia comenzara a difundirse.

“A partir de ese devenir no muy agradable de mi fortuna, me surgió esta posibilidad de trabajar en Uruguay, dado que un empresario argentino que tiene una empresa farmaceútica allá se enteró por Facebook que estaba investigando las propiedades del cannabis y me llamó para trabajar”, relató. “Debo ser el único en Argentina que investiga esta planta”, agregó.

Cabe recordar que en el país que ahora es su sede laboral se aprobó una ley por la cual es legal -con permiso estatal- cultivar marihuana para fines medicinales, industriales y recreativos.

“Esa ley fue buena porque, a partir de allí, en varios estados de Estados Unidos empezaron a copiarla, pero a la vez demostró la burocracia de nuestros países porque todavía no se puede aplicar plenamente”, dijo.

De todas maneras, la farmaceútica para la que él trabaja desarrolla un producto medicinal a base de cannabis “y es la que tiene el proyecto más firme y avanzado”.

Dijo que no está autorizado para hablar en nombre de la empresa ni del medicamento que espera la aprobación para empezar a comercializarse. “Yo me encargo de la producción y del procesamiento inicial”, dijo.

 

Prohibición

Diego Bertone relató el proceso histórico del cannabis en Argentina.

“Por más de cien años se produjo legalmente con fines industriales y medicinales”, dijo, recordando que el primer registro es de 1865, donde constan tres establecimientos mendocinos dedicados al cáñamo (que es igual que el cannabis, pero sin el componente psicoactivo). “En 1935 el Ministerio de Agricultura difundió un folleto sobre cómo cultivar mejor esa planta”, informó.

“El tema es que era muy utilizado en la industria textil que tenía como insumo al lino, que es un cultivo de invierno, y al cáñamo, para el verano. De esta manera, no paraban las máquinas”, dijo. “Hasta Manuel Belgrano recomendó su cultivo para el desarrollo industrial del país”, agregó.

“El proceso de prohibición lo generan desde los años 30 las multinacionales que patentaron el nailon y medicamentos analgésicos. Antes, los dolores se curaban con tintura de cáñamo de la India, que no es otra cosa que el cannabis”, indicó.

Finalmente, en 1974 se prohíbe en Argentina la producción y el consumo de la marihuana, “que es el nombre que le pusieron en Estados Unidos para asociarla despectivamente con los mexicanos”, relató.

Sin entrar en el debate sobre la despenalización, dijo que el THC (tetrahidrocannabinol), que es el principal componente psicoactivo del cannabis, es un mínimo elemento dentro de las propiedades de la planta. “Por ese mínimo elemento, no se habla del resto. No hay que verla sólo como una planta para fumar, es una planta medicinal e industrial”, concluyó.

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