La mejor de las victorias

Todo Colón corre eufórico detrás de José Giordano. El defensor “Rojinegro” acababa de anotar el empate con un cabezazo

En el clásico de Arroyo Cabral, Colón se impuso sobre Rivadavia y logró su primer triunfo del campeonato. El “Verde” se puso rápidamente en ventaja desde los doce pasos, pero el “Rojinegro” reaccionó a tiempo y terminó ganando 4 a 2

Todo Colón corre eufórico detrás de José Giordano. El defensor “Rojinegro” acababa de anotar el empate con un cabezazo
Todo Colón corre eufórico detrás de José Giordano. El defensor “Rojinegro” acababa de anotar el empate con un cabezazo

Escribe Federico Gazzoli

Tan sólo dos minutos le bastaron a Colón para imponerse en el clásico de Arroyo Cabral ante Rivadavia, consiguiendo nada más y nada menos que su primera victoria del Torneo Clausura. El conjunto “Rojinegro” perdía por un tanto en la etapa inicial y, cuando parecía que se iba al descanso en desventaja, en un par de acciones dio vuelta el marcador, lo que significó un envión anímico para terminar imponiéndose 4 a 2 sobre el “Verde”.

Sabiendo de su necesidad de triunfar, y obligado por ser local, el elenco dirigido por José Luis Danna tomó la iniciativa desde el arranque del cotejo e inmediatamente obligó a los comandados por Fernando Alba a replegarse en el terreno de juego, aunque lo hizo por intermedio de pelotas paradas en las que no pudo gravitar.

En una de esas acciones, cuando iban tan sólo tres minutos de juego, Rivadavia armó un contragolpe que sería letal. Dentro del área local, Facundo Castro la tocó para Nicolás Berardo, quien fue anticipado correctamente por Marcelo Bianchi pero el árbitro interpretó que el defensor lo hizo cometiendo falta y cobró un polémico penal para el visitante. Eso poco le importó a Castro, que puso el 1 a 0 rematando cruzado de derecha ante una corta estirada de Matías Garofani que nada pudo hacer para evitar la apertura del marcador.

Baldazo de agua helada para un Colón que, aún obnubilado por ese cachetazo, seis minutos después casi termina pagando muy cara una equivocación. Bianchi habilitó a Castro y el habilidoso mediocampista quedó cara a cara con Garofani, pero en esta ocasión el duelo fue para el guardameta que tapó con grandes reflejos una definición que el jugador “Verde” intentó realizar por encima de su cuerpo.

Agrandado por la ventaja y confiado por las ventajas que Colón otorgaba en defensa, Rivadavia fue en busca del segundo, pero a los 17’ se produjo un hecho que cambió el partido. En un centro que cayó en el área local, el referí expulsó por agredirse mutuamente a Franco Santoni en el “Rojinegro” y a José Mendoza en el “Verde”. Por la experiencia de los protagonistas expulsados, todo hacía suponer que Colón sería quien perdería más, pero terminó sucediendo todo lo contrario.

En el movimiento de piezas que los entrenadores dispusieron para suplir las ausencias, quien mejor acomodado quedó fue el equipo de Danna.

Desde ese momento Colón reaccionó y se dio cuenta de que estaba jugando un clásico.

El primer indicio de esa mejoría “rojinegra” se produjo a los 38’ cuando, entrando al área por la derecha, Nicolás Ponce remató cruzado, la pelota se desvió tras rozar en la espalda de Mauricio Bergese y fue sacada al córner por Tobías Salomón mediante una espectacular estirada.

 

Rápido y letal

Antes de irse al descanso, Colón se mostró decidido a no terminar el primer tiempo estando abajo en el tanteador y fue así que pisó el acelerador para lograr esa premisa en tan sólo dos minutos.

Primero, a los 40’, José Navarro ejecutó un tiro libre desde la izquierda para encontrar por el segundo palo al defensor José Giordano, quien conectó de cabeza y alcanzó la igualdad.

El 1 a 1 no fue suficiente para un elenco dueño de casa que a los 42’ logró lo que más le importaba en ese momento de la tarde, que era ponerse en ventaja. Mayco Rodríguez tiró una diagonal desde la izquierda hacia el centro y desde 25 metros metió un soberbio derechazo que se convirtió en el 2 a 1 cuando la pelota ingresó al arco por el ángulo superior derecho de un Salomón que voló en vano.

Final de los primeros 45’ en los que el “Verde” comenzó mejor, pero no aprovechó la siesta de un Colón que despertó a tiempo y pasó a dominar el encuentro.

Ya con la ventaja a su favor, el dueño de casa salió a jugar el segundo tiempo con más serenidad y gracias a ese aplomo logró liquidar rápidamente el pleito a su favor.

Iban 9’ cuando, tras un pase profundo de Ponce, Mayco Rodríguez ganó por la izquierda y colocó un centro milimétrico hacia el segundo palo, donde Nicolás Gayoso cabeceó de pique al piso para decretar el 3 a 1.

A los 21’ Rivadavia casi logra el descuento, pero producto de la falta de efectividad terminó sufriendo un nuevo golpe. Luego de una serie de rebotes dentro del área, Giordano despejó sobre la línea un disparo de Matías Turaglio. En la contra Gayoso se llevó la pelota y habilitó a Bianchi, quien entrando al área por la derecha metió un derechazo cruzado que venció a Salomón y significó el 4 a 1.

Allí Colón bajó su marcha arrolladora y así lo entendió su entrenador. “Marota” introdujo algunas variantes para darle más oxígeno a sus dirigidos, pero las modificaciones no surtieron el efecto deseado y los últimos 20 minutos del encuentro fueron dominados por Rivadavia.

Cuando se jugaban 25’ Garofani ahogó el descuento “Verde” tapando un fuerte remate de Castro y en la siguiente el mismo futbolista metió un cabezazo que se fue apenas por arriba del larguero.

Aprovechando la merma en el rendimiento de Colón, Rivadavia logró acortar diferencias a los 35’. El ingresado Tadeo Bonaveri señaló el 4 a 2, que sería el resultado final, con un puntazo de zurda que ejecutó desde la medialuna y que dejó parado a Garofani bajo los tres palos.

Finalmente, un minuto antes de cumplirse el tiempo reglamentario, un disparo rasante de Castro pasó a centímetros del parante derecho. Así se dio el clásico cabralense en el que Rivadavia arrancó mejor, pero no supo cuidar la ventaja y terminó goleado ante un necesitado Colón que festejó con algarabía el primer triunfo del campeonato, con un sabor especial por haberlo conseguido nada más y nada menos que ante su eterno rival.

Con los tres puntos logrados ayer, los de Danna abandonaron el último puesto de la Zona Sur, dejando relegado a esa posición a Atlético Ticino, justamente el rival del próximo domingo ante el que Colón buscará volver a sumar de a tres.

 

La figura

Mayco Rodríguez. Cuando su equipo se quedó con uno menos, el ex-Yrigoyen comenzó a adueñarse de la pelota y a desequilibrar por todo el frente de ataque de Colón. En ese contexto, puso el 2 a 1 con una verdadera obra de arte y metió el centro para el 3 a 1 de Gayoso. José Navarro también tuvo una gran actuación.

 

El árbitro

Edgar Acosta. Regular actuación de Edgar Acosta. Cobró un penal inexistente apenas iniciado el encuentro. Luego mejoró siguiendo bien de cerca cada jugada y acertando a la hora de pitar, aunque en algunas ocasiones exageró con las amarillas y en otras se olvidó de mostrarlas.

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