Ley seca

Luego de un primer tiempo caliente, en el que hubo tres expulsiones y Silvio Pellico caía derrotado 2 a 1 ante Hipólito Yrigoyen, el jefe del operativo de seguridad del evento decidió finalizar el encuentro por falta de garantías, aludiendo que uno de los alambrados del estadio no estaba en condiciones para impedir el ingreso de público al campo de juego

 

Manzanares intenta cuidar la pelota ante las marcas de Bernardi y Ciancio. “Canarios” y “Diablos” protagonizaron un primer tiempo caliente, pero se quedaron con ganas de más para la etapa complementaria
Manzanares intenta cuidar la pelota ante las marcas de Bernardi y Ciancio. “Canarios” y “Diablos” protagonizaron un primer tiempo caliente, pero se quedaron con ganas de más para la etapa complementaria

Escribe Juan Carlos Allocco

Silvio Pellico e Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio estaban disputando un duelo atrapante en cancha del “Canario” hasta que, tras finalizar el primer tiempo con el elenco tiopujiense 2 a 1 en ventaja, se dio una situación que dejó sorprendidos a propios y extraños. Cuando el árbitro Richard Moyano se dirigía con sus asistentes hacia el vestuario para descansar, luego de haber expulsado a un jugador local y dos visitantes durante la etapa inicial, la parcialidad de Silvio Pellico le recriminó airadamente al referí por su actuación, aunque sin agredirlo físicamente ni, por ejemplo, con algún tipo de proyectil. Eso motivó, inexplicablemente, que el jefe del operativo de seguridad del espectáculo deportivo, el oficial inspector Matías Contro, decidiera comunicarle al referí que el partido no continuaría porque no estaban dadas las medidas de seguridad en el estadio. Específicamente, el agente policial le comunicó a Moyano que un alambrado cercano a los vestuarios no tenía las condiciones necesarias como para evitar que alguien invadiera el terreno de juego.

Tratando de revertir esa decisión policial, Moyano reunió a Contro con directores técnicos y capitanes de ambos equipos, quienes manifestaron marcadamente sus intenciones de continuar disputando el partido, pero el jefe del operativo no dio marcha atrás y así el partido se dio por finalizado en el entretiempo.

Previo al polémico final, hubo un partido en el que durante los primeros minutos de juego el combinado dueño de casa mostró una leve superioridad, con Facundo Menegotto y Enio Ciancio anulando en la mitad del campo de juego a Juan Bianchi y a Lucas Morre, dos de los que más saben con la pelota en el equipo tiopujiense, aunque sin generar situaciones de gol demasiado riesgosas.

Pero el último campeón reaccionó promediando la primera etapa y a los 22’ logró ponerse en ventaja cuando, tras asistencia de Morre, José Demichelis desde el borde del área metió un zurdazo que superó a Pablo Margaría y se metió pegado al palo derecho.

Pero poco duró la alegría visitante ya que tan solo 3’ más tarde, luego de un centro desde la derecha, Luis Demichelis primero y Ciancio después conectaron de cabeza una pelota que parecía que se metía en el arco de David Pauletti pero fue desviada con la mano, según interpretó el árbitro Richard Moyano, por Matías Piovano, lo que significó expulsión del defensor visitante y penal a favor del “Canario”. Alfio Demarchi cambió la pena máxima por gol y decretó el 1 a 1 definiendo potentemente con un zurdazo rasante hacia el centro del arco. Antes de la ejecución del penal, todo Yrigoyen protestó deliberadamente contra el referí, con empujones incluídos, asegurando que Piovano no había tocado la pelota con la mano. Afortunadamente la calma se retomó cuando, acertadamente, Germán Vicario se metió al campo de juego para calmar los ánimos de sus dirigidos.

Pero poco duró esa calma ya que, cuando Yrigoyen debía reanudar el juego desde el círculo central, el árbitro expulsó a Bianchi por protestar y dejó al visitante con dos jugadores menos.

Luego de más minutos de discusiones contra el referí, el juego se reanudó y tuvo más acción antes de finalizarse el primer tiempo.

Se jugaban 35’ cuando Alvaro Nieva conectó de zurda una pelota que recibió en un centro proveniente desde la derecha y sirvió para poner a los de Tío Pujio nuevamente en ventaja a pesar de tener dos jugadores menos en cancha producto de las expulsiones sufridas.

Poco antes del final fue el local quien se quedó con un jugador menos cuando Nieva se escapó en un contragolpe y fue derribado con un manotazo por Ciancio, a quien Moyano expulsó con roja directa.

Hasta que después del fútbol vino la polémica suspensión y el buen marco de público que presenciaba el partido debió irse a su casa, quedándose con las ganas de ver algo más en el segundo tiempo.

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