Playosa se entusiasma con el show de Quico

Servetti voló e hizo volar a Playosa hasta el segundo escalón de la Zona Norte

Jorge Servetti jugó un partidazo, con asistencias, lujos y gol. El Albo ganó 3-0 en Cancha de Rivadavia y se trepó a la segunda posición de la Zona Norte

Servetti voló e hizo volar a Playosa hasta el segundo escalón de la Zona Norte
Servetti voló e hizo volar a Playosa hasta el segundo escalón de la Zona Norte

Escribe: Pablo Alonso

a agradable tarde cabralense le abría las puertas a un choque con muchas expectativas. Playosa intentando meterse definitivamente entre los de arriba de la Norte, mientras que el local Rivadavia estaba entonado tras lograr el primer triunfo con el DT Cristian Romero al mando del equipo.

Condimentos había de sobra, restaba ver si los protagonistas lo podían plasmar en el campo.

Luego del triunfo de la reserva verde por 2-0, el árbitro Diego Dragonetti pitaba el inicio de las acciones.

De arranque nomás, Alexis Acosta se devoró un gol increíble abajo del arco, de esas jugadas que se ven en televisión. Había que empujarla y entraba, pero el disparo se fue por arriba. De no creer. Esta situación marcaría la escenografía de lo que fueron los 90 minutos de juego.

Los dirigidos por Vicario fueron muy superiores y, salvo alguna llegaba de Rivadavia, el Albo no pasó sobresaltos y lo ganó merecidamente.

A los 13’ de la primera etapa, Jorge Servetti, la figura del partido, recibió la pelota luego de un tiro libre y el travesaño negó la primera conquista de la tarde. Rivadavia de a poco reaccionó. El partido había cambiado y la paridad era lo más justo.

Las emociones fuertes llegaron cerca del final. A los 35’ Servetti metió un pase entrelíneas, a lo Ricardo Bochini o Andrés Iniesta (para los más jóvenes) y dejó a Guillermo Piva mano a mano con el arquero Emiliano Rodríguez. El delantero no perdonó y decoró la exquisitez del pase con gol. Un verdadero golazo que fue el premio a la búsqueda incansable de Playosa.

Antes del cierre, los corazones locales se paralizaron porque el conjunto de Romero tuvo la ocasión más clara del partido. Maximiliano Demarchi sacó un disparo dentro del área y el arquero Franco Rabino sacó de manera magistral el buen disparo al ras del suelo.

Servetti estaba encendido, jugaba y hacía jugar. En tiempo cumplido, y tras una fallida salida de los centrales locales, ganó la pelota y se fue solo a enfrentar al arquero, la generosidad pudo más y le cedió el gol a Piva, pero éste que llegaba a la carrera no pudo conectar y la pelota se fue cerquita del palo izquierdo. Inmejorable situación de gol que desaprovechaba Playosa. Al descanso ganando 1-0.

El complemento fue para liquidar la historia, si los albos capitalizaban todas las llegadas que desaprovecharon en el primer tiempo, el partido estaba cerrado. Y fue así. A los 2’ de iniciada la segunda etapa, Roberto Aimar se proyectó en un ataque y terminó empujando casi abajo del arco. El defensor, de buen partido, marcaba el segundo. Y la cuestión no quedó ahí, Rivadavia sacó del medio y a la jugada siguiente Servetti le ponía la frutilla al postre. El capitán playosense quedó frente al arquero Rodríguez, le hizo un autopase con sombrero y empujó a la red. Golazo. Para el cuadrito. En un minuto, dos goles y la historia se cerraba en Arroyo Cabral.

Lo que siguió estuvo de más. Rivadavia reaccionó pero nunca pudo plasmarlo en la red. Por su parte, Playosa también pudo aumentar pero la puntería no fue la mejor.

Los de Vicario ganaron, gustaron y golearon. Mostraron que están en nivel ascendente y de yapa se ubicaron segundos en la Zona Norte. Inmejorable domingo.

La figura – Jorge Servetti

La descosió. El 10 de Playosa hizo un partidazo, metió una asistencia con mucha clase y también aportó con un verdadero golazo. Líder y capitán del buen momento de los albos.


El árbitro – Diego Dragonetti

Cumplió. En el primer tiempo no tuvo demasiada injerencia. En el complemento sacó varias amarillas y fue más protagonista. No hubo jugadas polémicas.

Print Friendly, PDF & Email