Según el fiscal, “no consta” que haya cocinas de drogas ni paco en la ciudad

Apuntó que si bien no es de su competencia la elaboración de drogas, no le consta que haya cocinas. Dijo que en los “quioscos” se vende esencialmente marihuana, seguida por cocaína. Sostuvo que la desfederalización es un avance en la lucha contra el narcotráfico

Gesino admitió que lo que ha visto desde que asumió su función superó sus expectativas en cuanto a la “contaminación de la droga en la sociedad. Lamentablemente, es más importante de lo que pensaba”, confesó
Gesino admitió que lo que ha visto desde que asumió su función superó sus expectativas en cuanto a la “contaminación de la droga en la sociedad. Lamentablemente, es más importante de lo que pensaba”, confesó

Escribe: Diego Bengoa
DE NUESTRA REDACCION

El fiscal de Instrucción Móvil de Lucha contra el Narcotráfico, Walter Gesino, dijo a EL DIARIO que no le consta que existan cocinas de droga en Villa María. También aseguró que nunca secuestraron paco. Varios años atrás la ahora jubilada jueza Cecilia Fernández señaló que había llegado la pasta base de cocaína a la ciudad.

Gesino indicó que los denominados “quioscos”, es decir, los que se dedican al narcomenudeo, comercializan mayormente marihuana y en segundo lugar, cocaína. En lo que respecta a la primera, se venden tanto flores como lo conocido como “paraguayo”, que es de mucho menor calidad.

Entrevistado por este matutino en su oficina ubicada a un costado del Palacio de Justicia villamariense, el funcionario admitió que lo que ha visto desde que asumió su función (en marzo pasado) superó sus expectativas en cuanto a la “contaminación de la droga en la sociedad. Lamentablemente, es más importante de lo que pensaba”, confesó.

En ese marco, hizo alusión a la paradoja de ver su tarea como positiva desde el lado de la cantidad de operativos que se realizaron y, por otro, lo que esto significa socialmente, es decir, una penetración del narcotráfico.

Precisamente, sobre este último punto se hizo foco en la entrevista en la última parte. Se le preguntó al fiscal qué incidencia tenía cerrar el último eslabón de la cadena (los “quioscos”) en la lucha contra el funcionamiento narco, ya que su competencia judicial apunta sólo hacia los peces “más chicos”.

Ante la consulta, Gesino dijo no tener “ninguna duda” de que su tarea “es un avance en la lucha contra el narcotráfico”.

“Es muy poco el tiempo que llevo en funciones, pero sí puedo decir que ha sido positiva la desfederalización porque cuando la Justicia Federal se tenía que hacer cargo de toda la investigación, la venta a menudeo era lo último que se investigaba, por la identidad penal y la escala de la mafia que se dedica a comercializar”, señaló.

“Entonces no había una solución porque por los recursos humanos con que cuentan se hacía imposible investigar esta pata. Ahora vemos semanalmente la cantidad de procedimientos y cierre de quioscos”, remarcó.

“Creo que queda en el futuro el desafío de ambas esferas judiciales de coordinar en la tarea, algo que no es fácil. A veces a los abogados nos cuesta ponernos de acuerdo en la manera de trabajar, pero creo que se puede hacer”, opinó.

 

Detalles

Cuando se le preguntó si existen patrones comunes en quienes llevan adelante el narcomenudeo, respondió que no, porque “está presente en todos los ambientes, en todos los niveles sociales y no hay un patrón común”.

“Sí se suele dar que cuando una pareja vende, detenido el masculino, continúa la femenina haciendo lo mismo”, añadió.

Allí se le consultó si hay cocinas de droga en la ciudad y respondió que no le consta, “independientemente de que no es competencia nuestra” ese punto.

En cuanto a de dónde viene la droga, precisó que “los canales de ingreso a la zona son siempre del norte, puede venir por San Francisco, Rosario o Córdoba”.

No dio una estimación de cuántos quioscos puede haber en la ciudad, pero detalló que a la fecha están detenidas 22 personas por este delito y que, además, ha enviado “muchas” causas a juicio.

“La gente colabora, algo que destaco y agradezco porque esta lucha no se puede hacer desde una oficina con colaboradores e investigadores de primera como los que tengo sin la ayuda de la ciudadanía en general”, dijo ante otra pregunta.

Señaló que el buzón para hacer denuncias anónimas ubicado en las escalinatas de Tribunales sigue dando resultado y se abre una vez a la semana, aunque no siempre hay datos. La vía más utilizada por la ciudadanía es el teléfono 0800, quizás “por la comodidad y por no ser visto”.

“Las investigaciones no son sencillas, pero no se presenta nada que vede el avance, pero sí lleva mucho tiempo porque hay que hacer un análisis muy secreto de todo”, graficó.

Ante un interrogante, indicó que los compradores de drogas son mayormente jóvenes, aclarando que “no es nuestra función investigar a quien consume”, pero es un dato que surge en los expedientes.

Y sobre si ha detectado connivencia de funcionarios públicos, citó un caso que involucra a un policía “en una causa que luego pasó a la Justicia Federal, por la envergadura del hecho y porque ya no era el último eslabón”. “Operaba una persona desde la cárcel con un teléfono celular y ahí surgió la posibilidad de que esté involucrado un uniformado”, describió.

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